1 Corintios 15:19
Día 2
Devocional escrito por Norberto Medina Celis
1 Corintios 15:19... En esta vida solamente esperamos en
Cristo...
La iglesia de Corintos estaba situada en el
corazón de la cultura griega.
Ellos creían que el alma estaba prisionera del
cuerpo físico y en la muerte el alma quedaba liberada y entraba en un estado eterno.
No creían en la resurrección corporal de las
personas.
Esta doctrina había entrado en la Iglesia y el Apóstol Pablo
escribe el capítulo 15 para argumentar contra aquellos en la Iglesia de Corinto que
negaban la resurrección de los muertos.
Él está diciendo que si la resurrección no es
real, entonces nuestra fe en Cristo es inútil y no hay esperanzas para
nosotros.
1 Corintios 15:19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo…
Ø Pablo enfatiza la importancia de la
esperanza en la resurrección futura.
Ø Si nuestra esperanza se limita solo a
esta vida terrenal, entonces estamos perdiendo el gran premio de la Vida Eterna
que nos espera en Cristo.
Ø No está diciendo que no esperamos nada
en esta vida, sino que nuestra esperanza en Cristo debe ser lo suficientemente
fuerte como para sostenernos a través de cualquier dificultad o prueba.
El
texto continúa así:
1 Corintios 15:19 b Somos los más dignos de conmiseración de todos los
hombres.
·
¿Por qué Pablo dice que seriamos los más miserables, si solo el ser
cristianos fuera lo de más valor en esta vida?
En los días de Pablo, el cristianismo implicaba con
frecuencia persecución para toda persona.
Ostracismo de la familia, el
ostracismo era, en la Antigua Grecia, el destierro al que se condenaba a los
ciudadanos que se consideraban malos o muy malos para la soberanía popular.
El creyente sufría destierro por la propia familia inconversa, o por el gobierno a causa de la
fe en Cristo.
Esto provocaba en muchos casos pobreza, porque eran
aislados, excluidos…
Había muy pocos beneficios materiales para el cristiano
en esa sociedad.
Definitivamente el seguir la fe en Cristo, no significaba
ascender en la sociedad o escalar profesionalmente.
Sin embargo, la enseñanza era importante, si Jesús no hubiera resucitado de la muerte, los cristianos no habrían podido obtener el perdón de sus pecados y por lo tanto no tendrían esperanza de vida eterna.
Ø La Resurrección de Cristo es la base de nuestra fe y esperanza en la Vida Eterna.
Como cristianos, nuestra esperanza está anclada en la Promesa
de la Resurrección y la Vida Eterna, que viene después de la vida terrenal.
·
¿En qué se basa el Apóstol Pablo en argumentar su enseñanza?
En las Palabras del mismo Señor Jesús hablando sobre la resurrección.
Juan 11:25-26 Yo soy la resurrección y la vida el que cree en mí, aunque
este muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.
Jesús tiene Poder sobre la vida y la muerte, así como perdonar pecados.
Esto se debe que es el Creador de la Vida.
Juan 14:6 Yo soy el camino la verdad y la vida, nadie viene al padre si no
es por mí.
Todo aquel que cree en Cristo, tiene una vida espiritual que la muerte no conquistará ni disminuirá de ninguna manera. Cuando logramos comprender Su Poder ¡Cómo no nos vamos a entregar de llenos a Él!
Para los que creemos, qué hermoso es tener la seguridad, la certeza de lo
que nos promete:
Juan 14:19… Porque yo vivo, vosotros también viviréis.
Además la resurrección es una enseñanza central de la fe cristiana.
Romanos 6:5 Porque si fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de
su muerte así también lo seremos en lo de su resurrección.
Podemos gozar de nuestra vida en Cristo porque estamos unidos a Él, en Su Muerte
y Resurrección tenemos comunión inquebrantable con Dios.
1 Pedro 1:3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
Ø Se nos llama a una esperanza viva de Vida Eterna.
Nuestra esperanza no es futurista pues la Vida Eterna comienza cuando creemos
en Dios y nos unimos a Su Familia por medio de creer y recibir a JESÙS como
nuestro Único y Suficiente SALVADOR y caminamos junto a ÉL.
Por mucha aflicción o prueba que estemos pasando en la vida sabemos que no
será nuestra experiencia definitiva.
Finalmente viviremos con Cristo para siempre y por la eternidad. Amén.