Jueves, 10 de Agosto del 2023

1 Corintios 2:16

                                                                                                                                                      Día 10

1 Corintios 2:16…Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

El aceptar a Jesucristo en nuestros corazones, significa un cambio de mente, una transformación a nivel de la mentalidad.

La Biblia nos dice que tenemos toda la posibilidad de tener la mente de Cristo.

En 1 Corintios 2:16, Pablo cita Isaías 40:13 ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?

Y luego se hace una declaración con respecto a todos los creyentes: Tenemos la mente de Cristo.

Tener la mente de Cristo significa compartir

·        El plan,

·        El propósito

·        Y la perspectiva de Cristo,

Significa que nos identificamos con el Propósito de Cristo de "buscar y salvar lo que se había perdido"

Lucas 19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.


Significa que compartimos el punto de vista de Jesús de la humildad y de la obediencia Filipenses 2:5-8  Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Significa que compartimos la compasión de Jesús

Mateo 9:36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

Significa que como Cristo afirmamos nuestra dependencia de Dios basada en la oración.

Lucas 5:16  Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.

En los versículos anteriores a
1 Corintios 2:16, observamos algunas verdades sobre la mente de Cristo:

·        La mente de Cristo contrasta con la sabiduría del hombre.

1 Corintios 2:5-6 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. 6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 

·        La mente de Cristo implica la sabiduría de Dios, una vez oculta pero ahora revelada.

1 Corintios 2:7 Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria 

·         La mente de Cristo es dada a los creyentes por el Espíritu de Dios.

1 Corintios 2:10-12 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,13 lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

·        La mente de Cristo no se puede entender por aquellos que no tienen el Espíritu.

1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 

·         La mente de Cristo da a los creyentes el discernimiento en temas espirituales.

1 Corintios 2:15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 


A fin de tener la mente de Cristo, debemos primero tener fe salvadora en Jesucristo.

Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

 

1 Juan 5:12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.


Después de la salvación, el creyente vive una vida bajo la influencia de Dios.

Romanos 5:5-8 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

 

Adquiere la  conciencia de la eternidad, tiene puesta la mirada en las cosas de arriba y no en las de la tierra. 

Colosenses 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

 

Aprendemos a llevar a todos los pensamientos cautivos a la obediencia de Cristo

2 Corintios 10: 4-5 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,


El Espíritu Santo mora e ilumina al creyente, llenándolo con sabiduría, la mente de Cristo.

Juan 16:13-15 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.


El creyente tiene la responsabilidad de rendirse a la guía del Espíritu

Efesios 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

 

Y permitir que el Espíritu Santo transforme y renueve su mente

Romanos 12:1-2 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

 

Si nos comprometemos a concentrar nuestra atención en la Palabra de Dios, renovando nuestra mente con la Verdad y sacando los malos pensamientos de nuestro camino, entonces experimentaremos la Plenitud de la Nueva Vida que todos podemos tener en Cristo.