1 Corintios 6:17
Día 15
1 Corintios 6:17 El que se une al Señor, un espíritu es con él.
En una época que enfatiza los derechos de las personas, puede ser sorprendente darse cuenta de que, como creyentes en Cristo, le pertenecemos en cuerpo, alma y espíritu a Él, no a nosotros mismos.
Esto significa que no somos libres de hacer lo que
nos plazca, sino que estamos llamados a vivir en obediencia a Aquel que nos
redimió con Su Sangre Preciosa.
1 Pedro 1:18-19 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera
de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles,
como oro o plata, 19 sino
con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin
contaminación,
El Nuevo Testamento hay muchos versículos que hablan
de Cristo como nuestro Señor.
Juan 13:13 Vosotros me llamáis Maestro y
Señor; y tenéis razón, porque lo soy.
Romanos 14:9 Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor
tanto de los muertos como de los vivos.
Un Señor que debemos obedecer
Mateo 7:21 No todo el que me dice: "Señor, Señor", entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Lucas 6:46 ¿Y por qué me llamáis:
"Señor, Señor", y no hacéis lo que yo digo?
Jesús realiza una fuerte declaración para aquellos
que le dicen Señor, pero no viven
acorde a ello.
Es como si nos dijera:¿Por qué me llamas Señor si después
actúas mal? ¿Por qué me llamas Señor si vives como si no me conocieras? ¿Por
qué me llamas Señor si tomas decisiones sin consultarme?.
Estas palabras deben movernos a examinar nuestras
vidas y reflexionar si realmente Cristo es nuestro amo.
Lamentablemente para muchos cristianos la palabra
Señor ha perdido valor, mencionan con ligereza Su Nombre e incluso cantan alabanzas
que no son una realidad en sus corazones.
La
palabra Señor en este versículo
proviene del griego Kyrius que
significa dueño, amo, jefe, máxima
autoridad.
En
otras palabras, el pasaje menciona que Jesucristo es el dueño, amo, jefe y máxima autoridad de
nuestras vidas. No nos debemos a nosotros mismos, sino que tenemos a Alguien
a quien servir y agradar.
El Apóstol Pablo se llamó a sí mismo un “siervo de Cristo”, lo que literalmente
significa esclavo del Señor.
Gálatas 1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de
los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía
agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
2 Corintios 4:5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como
Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.
Pertenecer a Cristo es una verdad reconfortante.
Pero ¿Cómo se aplica en la práctica? Nuestros
cuerpos son regalos maravillosos de Dios que nos permiten interactuar con
nuestro mundo, y unos con otros, pero también son Templos de Su Espíritu Santo.
Esto significa que nuestra mente, voluntad, deseos,
afectos, relaciones y posesiones son medios por los cuales honramos o
deshonramos a nuestro Salvador
- Para agradar al Señor, necesitamos cambiar nuestra
manera de vivir.
- Nuestra tendencia natural es hacer lo que queremos
en cualquier situación dada.
- Pero lo mejor que podemos hacer es considerar cómo
glorificar a Dios.
1 Corintios 6:17 El que se une al Señor, un espíritu es con él
La palabra “une”, en griego kollao, significa unirse, juntarse, pegarse, adherirse,
aferrarse, apegarse, vincularse, es establecer una relación con alguien.
Hay una perfecta unión espiritual entre Cristo y el creyente.
El cristiano, se somete a los dictámenes de Cristo, su cabeza.
Efesios 1:22-23 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo
dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su
cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
Efesios 5:23-24 porque el marido
es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su
cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así
también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
Colosenses 1:18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el
principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la
preeminencia;
Cristo vive en el cristiano, es un espíritu con él.
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive
Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de
Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
El creyente tiene la misma mente o pensar que Cristo.
Filipenses 2:5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
En el cristiano el cuerpo es
1 Corintios 6: 13…para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
Es decir, el cristiano emplea los miembros de su
cuerpo solamente según los Propósitos que Dios tiene para el cuerpo humano.
Nuestros cuerpos no han de ser usados para la
inmoralidad sexual. Nuestros cuerpos pertenecen al Señor.
1 Corintios 6:14 -15 Y Dios, que
levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. 15 ¿No sabéis que vuestros
cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los
haré miembros de una ramera? De ningún modo.
Algunas personas viven en inmoralidad sexual, otros
forjan vínculos sin compromisos, sin
haberse casado. Dios no aprueba esas prácticas. Dios ha ordenado en Su
Palabra que tal convivencia esté basada en el matrimonio, que constituirá el
principio del desarrollo de una Familia.
Dios condena la inmoralidad sexual.
1 Corintios 6:16-18 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es
un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une al
Señor, un espíritu es con él. 18 Huid de la fornicación.
Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que
fornica, contra su propio cuerpo peca.
Nadie puede estar viviendo en la inmoralidad sexual
y, al mismo tiempo, servir a Cristo. Aunque la opinión pública lo acepte, Dios
no las acepta.
1 Corintios 6:19-20 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del
Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no
sois vuestros? 20 Porque
habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y
en vuestro espíritu, los cuales son de Dios
- Nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo.
- Como nuestros cuerpos le pertenecen a Dios, no pueden relacionarse a nada
inmoral.
Para los creyentes, el mejor ejemplo de Unión con
Dios está ilustrado por la vid y los pámpanos.
Juan15:4-5 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no
puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco
vosotros, si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid, vosotros
los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto;
porque separados de mí nada podéis hacer.
- Es
una dependencia vital, la separación indica muerte
- Y para los creyentes no sólo es un asunto de vida, sino también un
asunto de Vida Eterna o
Condenación Eterna.
Cuidado con tener el corazón está dividido
Mateo 6:24 Ninguno puede servir a dos señores;
porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará
al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Jesús advierte que no se puede servir dos señores “porque amará a uno y aborrecerá al otro”.
Es posible que su corazón esté dividido, si todavía no ha entregado su vida completa, todavía está amando otras cosas más
que a Dios.
Podría tratarse de sus proyectos, negocios, deportes, entretenimientos, redes sociales, amigos, u otras cosas... todo aquello que se ha convertido en dueño de su tiempo, pensamientos, emociones… eso lo aleja de Dios, le roba la comunión, porque Usted se ha ligado a ello.
Siempre es bueno aclarar que no esta mal tener proyectos, amigos, redes sociales, etc. El problema es cuando eso nos impide honrar a Dios, el vivir para Él, nos roba el tiempo y nos ata a cosas ajenas a la santidad de Dios.
- El Evangelio no es religión, es una relación con Dios.
- Dicha relación tiene que ver con el hecho de que
mantengamos un nexo de obediencia y confianza.
- El Espíritu Santo es quien desde nuestro interior
opera, llevándonos a la Voluntad del Padre, a vivir la Palabra.
Le animo a entregar por completo su vida al Señor, Para que Él viva plenamente en Usted.
Debemos estar dispuestos a escuchar y obedecer Su Voz,
sin reclamos y atendiendo con prioridad a Su Llamado.
No olvidemos que ser gobernado por Él tiene muchos
beneficios:
- En esta vida nos llevará siempre por el camino del
Bien y las Buenas Obras que Dios ha preparado para nosotros de antemano.
- Su Espíritu morando en nosotros es Poder y
Autoridad, ante los ataques del enemigo.
- Es garantía de Victoria.
Haber dejado que Su Presencia nos gobierne, es el acceso directo a la Vida Eterna.