1 Crónicas 16:25
Día 22
Devocional escrito por Samuel Alfieri
1 Crónicas 16:25 …Grande es Jehová y digno de suprema alabanza…
Este hermoso texto forma parte de un cántico de
alabanza que David y el Pueblo de Israel entonaron cuando el arca del pacto fue
llevada a Jerusalén.
Una preciosa canción que cantamos seguido en nuestra
Iglesia.
Es un momento de júbilo, adoración y reverencia.
En medio de ese canto, surge una Verdad Contundente:
Dios es grande y es digno de toda alabanza.
·
Grande es Jehová
El término “grande” aquí no es una exageración
emocional, sino una declaración profunda.
Jehová es Inmenso
en Poder, Majestad, Sabiduría y Amor.
Su Grandeza se
manifiesta en toda la Creación, en la historia de la Redención, y en la manera personal
con la que trata a cada uno de nosotros.
En varios Salmos podemos encontrar esta similitud
Ø Salmo 145:3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; y su grandeza es Inescrutable.
Ø Salmo 96:4 Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; temible sobre todos los dioses.
Ø Salmo 48:1Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad
de nuestro Dios, en su monte santo.
La repetición de esta frase a lo largo de Las
Escrituras no es casualidad: es un llamado constante a no olvidar Quién es
nuestro Dios.
No es un ídolo hecho por manos humanas ni una figura mitológica. Es el Dios Vivo, Creador del Cielo y de la Tierra.
·
Digno de suprema alabanza
No se trata de cualquier alabanza. No es una canción superficial o una adoración ocasional.
Se trata de una Suprema Alabanza, una alabanza que reconoce el Valor
Supremo de Dios, que lo coloca en el Trono más alto del corazón.
La palabra “digno” implica que Dios merece algo que está en proporción con
Su Grandeza.
Pero ¿Puede el ser humano darle una alabanza proporcional a un Dios Infinito? Humanamente, no.
Pero el corazón quebrantado y rendido es el altar en
el que nuestras alabanzas son aceptadas por Él.
·
Temido sobre todos los dioses
En la época de
David, los pueblos vecinos adoraban a múltiples dioses falsos.
Al proclamar que Jehová debe ser temido por encima de
todos ellos, el cántico no solo adoraba, sino que también testificaba.
Declaraba que no hay otro como Él.
El Profeta Isaías refuerza
esto:
Isaías 45:5 Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no
hay Dios fuera de mí.
Dios no es uno entre muchos. Él es el Único, Verdadero, Eterno Dios.
Aun hoy, cuando el mundo ofrece
ídolos modernos como el dinero, el éxito o el placer, este versículo nos recuerda
que solo Jehová merece reverencia, entrega y confianza total.
Ø Revisa tu Alabanza.
¿Estás
alabando a Dios solo con los labios o también con tus acciones, tus
pensamientos y tus decisiones?
Ø Cultiva la Reverencia.
Temamos
al Señor con un Temor Reverente, no con miedo, sino con Respeto Profundo por Su
Santidad y Poder.
Ø Comparte Su Grandeza.
Así
como David usó la alabanza para declarar Quién es Dios, también nosotros
podemos testificar a otros sobre Su Grandeza.
1 Crónicas 16:25 …Grande
es Jehová y digno de suprema alabanza…
Nos invita a levantar los ojos y
recordar con Quién estamos tratando.
No se trata de un dios pequeño,
limitado o indiferente.
Se trata del Dios Altísimo, que es
Digno de Suprema Alabanza.
Que cada día nuestras vidas puedan ser un reflejo de esa adoración que Él merece.
1 Crónicas 16:34 Alabad a
Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna.
Señor, Tú eres el más Grande y Digno de Suprema Alabanza. No hay nadie como Tú.
Perdona cuando mi corazón se llena
de otras prioridades, cuando mi alabanza se vuelve rutinaria o vacía.
Enséñame a alabarte con todo mi
ser, no solo con canciones, sino con obediencia, gratitud y adoración
constante.
Hoy declaro que Tú Eres El Único Dios Verdadero, y me postro ante Tu Grandeza. Amén.
Dios lo bendiga.