1 Crónicas 16:29
Día 19 Devocional escrito por Mónica Marchi de Massera 1 Crónicas 16:29 Dad a Jehová la honra debida a su nombre… Los Libros de Crónicas (1 y 2) nos cuentan del periodo histórico comprendido desde la muerte de Saúl hasta el cautiverio. Podemos apreciar, en el capítulo 16, verso 7 al 36, un hermoso Salmo de acción de gracias de David. El verso que nos ocupa hoy (29) es significativamente de una belleza y una grandeza tremenda: Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad. Por definición, honra, es la estima y el respeto de la dignidad de alguien. El significado bíblico de la palabra honra viene del hebreo Kabod, que indica Gloria. Honrar a Dios y a los padres, entonces, implica alabar y estimarlos a través de la obediencia, el respeto, la admiración y la retribución. Cuando hablamos de honra, estamos hablando de respeto, estima, gloria y admiración. ¿Y por qué David insta al pueblo diciendo: “Dad a Jehová la honra debida a su nombre”? Y lo debe hacer, no sólo por el respeto en sí mismo o para expresarle respeto, debe honrar a Su Señor en reconocimiento a la cantidad de veces que el Señor actuó, defendió, cubrió y rescató a Su Pueblo a lo largo de la historia. Por eso nosotros, hoy como en la época de David, no podemos dejar de rendirle honra a nuestro Rey y Señor. Veamos algunos ejemplos de la palabra Honra en la Biblia: Proverbios 3:9-10 Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosaran de mosto Éxodo 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da Romanos 12:10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriendoos los unos a los otros. Romanos 13:7 Pagando a todos los que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. Proverbios 20:3 Honra es del hombre dejar la contienda; mas todo insensato se envolverá en ella. Apocalipsis 5:13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Como podemos observar, la honra es muy importante en la Palabra de Dios. No sólo se trata de honrar a Dios, sino de honrar a nuestros padres (nuestros mayores), nuestros líderes, Pastores, jefes, etc. Sino también de honrarnos entre Hermanos en la fe. Yo creo que la honra debería ser un sentimiento habitual en el ser humano. Este sentimiento nos habla de grandeza, pero también de humildad: Honra es respeto, reconocimiento, educación. Qué bueno sería que este sentimiento (no tan común de ver) habitara en cada uno de los seres humanos, y se exteriorizara habitualmente mostrando valorización y consideración hacia quien honramos. ¿Verdad? Luego, el verso 29 nos habla de ofrendar a Jehová … Traed ofrenda, y venid delante de él … ¡Cuánto se ha hablado y discutido sobre este tema! Generalmente, en lo primero que se piensa es en el dinero, pero no se trata sólo de ofrendar dinero a Dios. Bíblicamente, ofrendar es reconocer a Dios como el dador de todo lo que tenemos, y el dar refleja la fe en que Dios proveerá lo que necesitamos. Santiago 1:17 Toda dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. Entonces, mi manera de ofrendar a Dios puede (y debe) ser con bienes materiales (diezmo, primicias), pero también yo puedo (y debo) ofrendar a mi Señor con mi tiempo, con mis manos, con mis talentos o dones… En definitiva, le ofrendo mi vida entera a Dios. Y como la honra, la ofrenda es una manera de reconocer todo lo que hace, ha hecho y hará el Señor en mi vida, es un acto de fe, de gratitud, de respeto. Finalmente, el verso nos invita: … Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad. Yo creo que nadie puede negar la tremenda sensación de gratitud, respeto y adoración que significa postrarse delante del Señor. No hay nada más bello, ningún acto de amor más grande para un Hijo de Dios que postrarnos delante de Su Presencia. Nos llena el alma, nos sacia plenamente, nos brinda paz, calma, gozo…. Todo esto (y seguramente mucho más) sentimos cuando no sólo nos postramos físicamente delante de Él, sino cuando ¡Postrados derramamos, y volcamos nuestro corazón a Sus Pies! ¡Oh, qué hermosa experiencia! ¡Darle Honra, Gloria, Alabanza y Honor al Único que se merece todo nuestro reconocimiento y nuestra gratitud! En resumen, el devocional de hoy nos llama a dar a Jehová la honra que se merece, ofrendarle y postrarnos delante de Él en la hermosura de la Santidad. A través de la adoración y la generosidad, podemos demostrar nuestro amor y respeto por Dios, y vivir nuestras vidas con la perspectiva de Quién es Él y lo que ha hecho por nosotros. ¡Dios nos siga bendiciendo, Hermanos!