1 Crónicas 16:34
Día 24
1 Crónicas
16:34 Aclamad a Jehová, porque él es bueno
Las palabras de este versículo constituyen un Salmo de agradecimiento que el rey David dedicó a Dios y entre las cosas por las cuales lo alababa estaba su Eterna Bondad.
La Bondad es una característica personal que denota a una persona que es inclinada a hacer el bien a su prójimo y si hay alguien que es Bueno, ese es nuestro Dios.
Aclamar: del hebreo yadah, significa reverenciar o adorar con manos extendidas; alabar, dar gracias, reconocer o
declarar los méritos de alguien.
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Yadah es una importante palabra
para referirse a la adoración o a la acción de gracias, esta palabra
aparece más de 100 veces en el Antiguo Testamento, la mayoría de las cuales
corresponden al libro de los Salmos.
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Yadah grafica una de las expresiones más bellas y
significativas de la alabanza. Es el cuadro que refleja a un niño que viene
corriendo buscando los brazos de su madre y le pide su cariño y protección.
· Yadah también refleja en el hebreo a las manos como un símbolo de fuerza y poder, así que levantar las manos a Dios significa poner en Sus Manos nuestras fuerzas y habilidades.
El Salmista
dice que tres veces dichosos somos aquellos que sabemos aclamarle, debemos tener entendimiento que estamos alabando y elevando no solo nuestras manos, sino nuestra alma en adoración, a Dios.
Salmos 89:15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte; Andará,
oh Jehová, a la luz de tu rostro.
Nosotros somos ese Pueblo que le aclama y que camina bajo Su Cobertura
Otra palabra utilizada para aclamar en hebreo es teruáh; que puede significar clamor, aclamación de alegría o grito de batalla, toque de trompetas, aclamar, estrépito, estruendo, grito de guerra, júbilo, pregón, son, sonar, tocar, vocerío.
Hubo un tiempo cuando el Pueblo de Israel volvía de la cautividad, a renovar el templo destruido en donde no se distinguía la voz del lamento de la voz de alegría.
Unos alababan mientras otros lloraban.
Unos recordaban lo que habían perdido y otros
miraban hacia el futuro esperanzador.
No se distinguía la voz del lamento de la voz de
alegría, pero estaban aclamando a Dios.
Esdras 3:10-13 Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel. 11 Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. 12 Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. 13 Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.
Si aclamar significa, tocar una trompeta clara o un grito de batalla, en cada lucha que se nos presenta, en las batallas que enfrentamos a diario, debemos aclamar al Dios Bueno, que siempre traerá consigo un tiempo de dicha al darnos la victoria
Debemos salir de nuestro caparazón de melancolía, de la nostalgia para ver la manifestación real de Su Gloria y La Luz del rostro de Dios, de Jesucristo.
Podemos hablar transparentemente con Él a La Luz de Su Rostro.
Al descubrir que estamos justificados por Gracia en
Jesús, entendemos que todos nuestros pecados han sido borrados por el perdón
que Cristo nos entregó.
Las situaciones de la vida no son para esconderse o huir de La Presencia de Dios, sino justo lo contrario, de acercarnos más a Él, Dios que es Bueno, hará lo necesario para favorecernos.
Dios es el Padre Amoroso a donde podemos ir para hablar todas nuestras frustraciones y alegrías.
El
Salmista conocía de todas estas situaciones y en las adversidades fortaleció su
vínculo con Dios, comunicándole todos los matices de sus emociones, debilidades
y fortalezas, esperando siempre ver a Dios obrar.
Salmos 89:16 En tu nombre se alegrará todo el día, Y en tu justicia será enaltecido
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La alegría continua es un regalo de Dios.
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Y es en el reconocer la suficiencia de Dios que la
alegría florece y permanece.
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No estamos diseñados para la tristeza, el Gozo de
Su Presencia es nuestra fuerza
· Nuestro cerebro se atrofia, nuestro sistema inmune decae, nuestro rostro cambia, cuando la tristeza nos sorprende para atacarnos y nos golpea, es allí donde debemos aclamar a Dios, en Su Poderoso Nombre es que podemos combatirla.
Es el Nombre de Dios Poderoso, el que da alegría a Su Pueblo.
Su Nombre es Vencedor, al mencionarlo el enemigo
huye delante de Su Presencia.
En la Revelación de Dios y de Sus Atributos, que
da gozo en el corazón del creyente.
Dios es Omnisciente, Omnipotente, Omnipresente, Eterno, Santo, Justo, Bueno, Amor,
Fiel y Verdadero.
En Su Esencia, en Su Fama, y en Su Poder, podemos
confiar, se manifestó en tiempos bíblicos y lo hará una y otra vez, y otra vez
por Sus Hijos.
Reconocemos Su Nombre, nos amparamos en Él,
confiando en Su Poder.
Salmos 20:7
Estos confían en carros, y aquellos en caballos; Mas nosotros del nombre de
Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Cuando las batallas de la vida se presentan nos
amparamos en Su Nombre, recordando Sus Hechos Poderosos, encontramos el sentido
de nuestro Propósito como Pueblo de Dios.
Son en las Poderosas Promesas de un Dios Bueno y Fiel en que se aferra nuestra alma.
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Promesa de Salvación: Hechos 16:31… Cree en el
Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
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Promesa de Vida Eterna Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha
dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna.
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Promesa del derramamiento de El Espíritu Santo Juan
16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad;
porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y
os hará saber las cosas que habrán de venir.
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Promesa de un corazón nuevo. Ezequiel 36:26 Os daré corazón nuevo, y
pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón
de piedra, y os daré un corazón de carne.
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Promesa de asistencia y acompañamiento Isaías
41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que
te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre
te sustentaré con la diestra de mi
justicia.
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Promesa de Respuesta
cuando clamemos Salmos 50:15 E invócame en el día de la
angustia; Te libraré, y tú me honrarás.
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Promesa de suplir necesidades Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo
que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
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Promesa de escuchar nuestras oraciones Marcos
11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo
recibiréis, y os vendrá.
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Promesa de darnos paz Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os
doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga
miedo.
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Promesa de sanidad Jeremías 30:17 Mas yo haré venir sanidad para
ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo:
Esta es Sion, de la que nadie se acuerda.
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Promesa de Provisión: Salmos 37:25 Joven
fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que
mendigue pan
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Promesa de Protección
Divina Salmos 32:7 Tú eres mi refugio; me guardarás de la
angustia; Con cánticos de liberación me rodearás.
Y hay muchísimas más…todas son para beneficio
de Su Pueblo.
Cómo no aclamarle, si sólo Dios es Bueno!!!
1 Crónicas
16:34 Aclamad a Jehová, porque él es bueno
Pueblo de Dios aclamemos con júbilo a nuestro Dios, levantemos nuestras manos en adoración, que cada día por Su Buena Voluntad, Dios acreciente nuestra fe, nuestra alegría y nuestro poder en Él, para seguir amándole y testificando de Su Bondad.
Salmos 89:17 Porque tú eres la gloria de su potencia, Y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder