Jueves, 31 de Julio del 2025

1 Crónicas 22:19

Día 31

Devocional escrito por  Mónica Marchi de Massera

1 Crónicas 22:19 Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová …


Los Dos Libros de Crónicas, al igual que los Dos de Reyes, forman un solo libro en el canon judaico.

Juntos, los Libros de Crónicas, cubren el periodo que se extiende desde la muerte de Saúl hasta las cautividades. 

Fueron escritos probablemente durante el cautiverio babilónico y se distinguen de los Libros de los Reyes por el relato más completo que hacen de la historia de Judá.


En el capítulo 22 vemos cómo David prepara los materiales para construir El Templo.

El verso 19 nos enseña una lección muy importante sobre las prioridades en la adoración y el servicio a Dios.

Antes de comenzar cualquier trabajo físico, David resalta la importancia de dedicar el corazón y el alma a la búsqueda del Señor.

Esto nos demuestra la verdad de que la preparación espiritual es la base de cualquier trabajo realizado para Dios.

Veamos el versículo completo:

1 Crónicas 22:19 Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y los utensilios consagrados a Dios, a la casa edificada al nombre de Jehová.


Como podemos apreciar, este versículo llama a la gente a poner su corazón y su alma en la búsqueda de Dios y a construir el santuario para que puedan llevar el Arca del Pacto y los Utensilios Sagrados a la Casa que será construida para Dios.


Analicemos el versículo en contexto:

  • David, antes de morir, instruye a Salomón sobre cómo construir el templo de Dios.

  • Él enfatiza la importancia de la dedicación espiritual antes de cualquier obra.

  • David pide a Salomón que busque a Dios de todo corazón y alma.

  • Luego, le instruye a construir El Templo, para que el Arca del Pacto y los Utensilios Sagrados puedan ser trasladados al Templo.

  • Esto significa que la adoración y la conexión espiritual con Dios deben ser la base de cualquier trabajo realizado para Él.


Ahora bien, si realizamos un paralelismo entre este texto con nuestra vida como cristianos, como Hijos de Dios, notaremos cuán actual y fundamental es para nuestras vidas.

Salmo 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.


El salmista le pide a Dios un “corazón puro“ y un “espíritu recto” para realizar el servicio.

Éxodo 40:35 Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba.


Cuando el tabernáculo fue construido, la Gloria de Dios lo llenó, mostrando la conexión entre la obra humana y la Presencia Divina.


En lo personal, siempre he sido muy “transparente”: si estoy bien, se me nota y si estoy mal, también.

No sé fingir o aparentar algo que no es, básicamente.

Hace unos días, estuve pasando por un momento medio “embromado” a nivel familiar.

Y no me sentía bien, obvio. No estaba alineada con El Señor, conectada, en definitiva.

Y eso se notó en mi servicio. Lo bueno es que me lo hicieron saber, oramos, y automáticamente yo sentí en mi interior que El Señor volvía a tomar el control de mi vida.


Cuando estamos sirviendo al Señor, es absolutamente fundamental que le entreguemos, no sólo nuestro corazón y alma, sino nuestra vida entera.

En otras palabras, estar conectados y alineados en cuerpo y alma con El Padre, porque le estamos sirviendo a Él.


Secularmente, lo lógico y lo normal es que como empleados seamos responsables, cumplidores, fieles, en otras palabras, y dicho coloquialmente, “ponernos la camiseta” de la empresa o el trabajo para los cuales fuimos contratados.

Yo digo entonces: ¿Cuánto más cuando estamos sirviendo a Dios?


  • Si estamos alineados en cuerpo y alma al Señor se nota en el servicio; y si no lo estamos, también.

  • Procuremos, pues, estar siempre, cada día conectados con Dios. Así nuestro servicio será agradable para Él.


La Palabra de Dios es muy clara al respecto:

Colosenses 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;


Colosenses 3:17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús…


Proverbios 16:3 Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.


Analicemos ahora los beneficios de estar conectados con Dios:

  • Paz y tranquilidad: al confiar en Dios podemos encontrar paz interior, incluso en medio de circunstancias difíciles.

  • Sabiduría y dirección: Dios nos guía en nuestras decisiones y nos da la sabiduría para enfrentar los desafíos de la vida.

  • Amor y Gracia: La conexión con Dios nos permite experimentar Su Amor incondicional y Su Gracia, que nos capacita para vivir una vida de servicio y generosidad.

  • Propósito y significado: Al conocer a Dios podemos comprender nuestro Propósito en la vida y encontrar

significado en nuestras experiencias.

  • Resistencia en la adversidad: Cuando estamos conectados con Dios, podemos encontrar fuerza y perseverancia para superar los momentos difíciles.

  • Encuentros transformadores: La conexión con Dios puede llevar a encuentros personales que cambian nuestras vidas.


Ahora bien, ya que sabemos cuáles son algunos de los beneficios de estar conectados con Dios, veamos cómo podemos hacer para mantener una conexión con Él:

  • Orar siempre

  • Leer y analizar La Biblia

  • Apoyarnos en nuestra fe en el Señor.

  • Servir a los demás.

  • Tener comunión con los Hermanos en la fe.

  • Buscarle cada día.

Por eso, Hermanos, nuestra vida como Hijos de Dios debe ser “Cristo céntrica”, debe girar siempre en torno a Cristo. 

Hoy, mañana, todos los días de nuestra vida.

Es la única manera de asegurarnos que todo lo que hagamos será del agrado del Señor.

¡Y eso se nota! ¡No lo olvidemos!

¡Dios les bendiga!