Viernes, 28 de Marzo del 2025

1 Crónicas 29:3

Día 28

Devocional escrito por Guadalupe Infrán de Medina Celis

1 Crónicas 29:3 …Tengo mi afecto en la casa de mi Dios.


El capítulo 29 de 1 Crónicas, habla de los regalos que el Rey David acercó al Templo de Dios, en el momento en que éste había sido construido. 

Si bien Salomón fue el que realizó la obra, David dedicó tiempo y esfuerzo para colaborar.


Una de las razones por las que David hizo tanto para los preparativos de la construcción del Templo, era que él sabía que la obra era grande y requería de grandes recursos, más de lo que un rey joven de edad, como Salomón, podía reunir por su cuenta.


  • La obra era grande porque era para Dios. 

Ante un Gran Dios no hay obras pequeñas, todo debe hacerse para la Gloria de Dios.


  • Reunió todo con sus fuerzas: Esto era ciento por ciento verdad. 

1 Crónicas 29:2 Yo con todas mis fuerzas he preparado para la casa de mi Dios, oro para las cosas de oro, plata para las cosas de plata, bronce para las de bronce, hierro para las de hierro, y madera para las de madera; y piedras de ónice, piedras preciosas, piedras negras, piedras de diversos colores, y toda clase de piedras preciosas, y piedras de mármol en abundancia.


Es tremendo todo lo que David hizo para proporcionar a la Casa de Dios: seguridad, una ubicación, la tierra, el dinero, los materiales, el personal de supervisión, los trabajadores, los planos y un equipo organizado para administrar el Templo, hasta piedras preciosas. 


  • Es evidente que David le dio a la preparación de esta obra, todas sus fuerzas. 

  • ¡Él amaba a Dios y quería darle LO MEJOR!

  • Y sin duda, con sus bienes cumplía con ello,  pero también lo hacía con su vida.


A David se lo reconoce con el corazón conforme al de Dios. 

Si bien, hubo un momento en donde se equivocó, recibió perdón de Dios, y pudo aprender a sobrellevar y a superar las consecuencias de su pecado.


David es un claro ejemplo para nosotros que se puede reconocer las fallas (pecado), humillarnos ante Dios y seguir adelante honrando a nuestro Dios en todo.


Si Dios una vez que nos perdona, nos limpia, y no se acuerda más...

  • ¿Por qué nosotros nos seguimos victimizando, auto compadeciendo? 

  • ¿Será que es una manera de excusarnos? 

  • Creo que amerita que reflexionemos sobre esto, en lo personal.


Llegamos a nuestro devocional diario 

Además de esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de mi Dios… he dado para la casa de mi Dios.


  • desmarcada

    David dio todo porque amaba la Casa de Dios.

  • desmarcada

    Naturalmente, damos y apoyamos a lo que amamos. 


Si amo a una persona, le brindo mi tiempo, la sorprendo con un abrazo, con un detalle, porque la considero especial, de gran estima, importante.

Esto sucede si amo a alguien o algo. 

Mateo 6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.


  • David usó específicamente la frase “la casa de mi Dios” para puntualizar el amor personal hacia Dios.

  • David amaba tanto la Casa de su Dios que dio aún más de lo que había dado antes.

  • David no daba a cambio de… tampoco lo hacía para hacerse ver. 

  • Era rey y por ende no le faltaba nada. 

Aunque alguno podría pensar: “Claro, si tenía todo, ¿Cómo no iba a dar?


Pero  Dios es Diferente, Único, y nos pide lo más valioso: NUESTRO CORAZÓN.

  • No nos sirve de nada dar cosas materiales, si lo hacemos con carga.

  • No sirve repartir tratados, si lo hago por obligación.

  • No sirve limpiar la Casa de Dios, si hay quejas.

  • No sirve si no lo hacemos de corazón. 


Colosenses 3:22-24 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.  23  Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;  24  sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.


En la lista Usted puede agregar más ejemplos, y hasta puede poner una experiencia personal. 


  • Pero en síntesis: Amemos la Casa de Dios, que encierra todo. 

El amor hacia los que nos presiden, hasta el cuidado de las sillas…


  • Y amemos nuestra Casa: NUESTRO CORAZÓN, QUE ES EL TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO. 

1 Corintios 6: 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?


¿Lo entiende? Debe comprenderlo y grabarlo en su corazón

¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños.

Traducción Nueva Versión Internacional


A conciencia, a razón de esta Verdad Divina, debemos actuar: que todo aquello que lo quiera destruir o alejarnos de Su Presencia, lo que intente hacernos sentir sucios o inservibles, sea este el tiempo, que podamos decidirnos a sacarlo y no aceptarlo. 


  • Cristo ya pagó un Precio importantísimo por Usted y por mí. 

  • SU VIDA, SU SANGRE, QUE VALIÓ MÁS QUE LAS PIEDRAS Y EL ORO. 


Hechos 14: 24-25 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,  25  ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.

¡Dios le bendiga!