1 Juan 2:17
Día 11
Devocional escrito por Lucas Italiani
1 Juan 2:17… El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Este
versículo es un recordatorio de que todo lo que se encuentra en el mundo es
temporal y pasajero, incluyendo los deseos y las cosas materiales.
En
contraste, aquellos que hacen la Voluntad de Dios permanecerán para siempre.
Ø Esto nos indica que la verdadera durabilidad y
sostenibilidad en nuestra vida proviene de encontrar y seguir al Señor, en
lugar de buscar la satisfacción en los placeres del mundo.
1 Juan 2:17 Y el mundo pasa, y sus deseos,
·
El
mundo pasa.
Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Ø Esta es una de las razones por las que un cristiano no debe amar el sistema del mundo, por su carácter temporal.
Ø El mundo se encuentra en un proceso
continuo de desintegración y se encamina de forma inexorable a la destrucción.
·
El
deseo del mundo.
1 Juan 2:15-16 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.
Ø La Voluntad de Dios es muy clara: que no
amemos al mundo.
Ø Esto
definitivamente no quiere decir que debamos vivir fuera del mundo o aislados de
éste; tampoco quiere decir que odiemos el mundo.
Ø Sencillamente quiere decir que no pongamos nuestro corazón, nuestra devoción, nuestra
confianza y esperanza en las cosas del mundo.
Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él
¿Recuerdan cuando Cristo dijo: no podéis servir y amar a dos
señores?, bueno, eso es totalmente aplicable a este caso.
Ø El mundo es como un señor, uno que
intenta robar el lugar de Dios.
Ø No podemos amar al mundo y al mismo
tiempo amar a Dios.
Ø Si tu corazón está cerca del mundo
estará lejos de Dios.
Ø Así que, para Juan la clara evidencia de
que alguien está lejos del amor de Dios, es que vive amando al mundo.
1 Tesalonicenses 4:3-8 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; 4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; 5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; 6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
7 Pues no nos ha
llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.8 Así que, el que
desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu
Santo.
En el Salmo 143 el Rey David
nos deja una hermosa enseñanza de cómo orar para que El Espíritu Santo sea el
que nos ayude hacer la Voluntad de Dios.
Salmos 143:10-12 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi
Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud. 11 Por tu nombre, oh
Jehová, me vivificarás; Por tu justicia sacarás mi alma de angustia. 12 Y por tu misericordia
disiparás a mis enemigos, Y destruirás a todos los adversarios de mi alma, Porque
yo soy tu siervo.
Recién
están pasando unos días de que comenzó un nuevo año y Dios quiere que no nos
afanemos en las cosas de este mundo.
Por
eso El Señor nos alienta hacer Su Voluntad.
Amada
Iglesia del Señor, les animo a buscar ser lleno del Espíritu Santo para así
llegar a hacer todo conforme la Voluntad de nuestro Señor Jesús.