Martes, 6 de Agosto del 2024

1 Juan 4:1

Día 6

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

1 Juan 4:1 Amados, no creías a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios...

 

¡Qué tremenda Palabra! Y más cuando se está cumpliendo lo que el Señor dijo:

Mateo 24:24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.

 

Debemos identificarnos nosotros de qué lado estamos.

Es un ejercicio que se hace mirando nuestros actos, nuestros pensamientos y corazón.

Dividamos el devocional en 2:

 

·        … No creáis a todo espíritu:

Juan advirtió en contra de creer a todo espíritu.

Nunca debemos asumir que toda experiencia espiritual y cada demostración de poder espiritual son de Dios.

Muchos cuando, por primera vez se encuentran con la realidad del mundo espiritual, están impresionados y sorprendidos como para preguntar si pertenecen a Dios o no. Es una responsabilidad de cada cristiano.

 

1 Tesalonicenses 5:21 examinadlo todo, retened lo bueno.

 

Cuando exponemos esta Palabra, no se trata de ponernos como jueces y deliberar con nuestra óptica las cosas, ni con nuestra opinión, sino que el Espíritu Santo de

Dios sea el que more en nosotros, para ayudarnos qué cosas debemos tomar para sí mismos, que sean de bendición, también como debemos conducirnos frente a  otros.

 

Este trabajo debe hacerse usando los dones de discernimiento que Dios ha dado a los cristianos en general, especialmente a los Líderes de la Congregación.  

Toda profecía debe ser juzgada de acuerdo a La Escritura.

Nunca deberá recibirse sólo por su dramatismo o porque es dada por alguna persona en particular.

Confiamos en el principio de que Dios nunca se va a contradecir a Sí Mismo, y sabemos  lo que ha dicho en Su Palabra.

2 Pedro 1: 20-21 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,  21  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

 

¿Cómo identificar cuando habla un falso profeta?

 

Una profecía real y una enseñanza real presentarán al Verdadero Jesús.

En todos los días de Juan, el tema era si Jesús había realmente venido en un cuerpo real de carne y hueso.

Muchos decían que Jesús siendo Dios, no podía reamente haber venido en cuerpo humano, porque Dios no podía estar relacionado a cosas materiales e impuras.

Muy similar a lo que se dice hoy.

Algunos grupos de religiones niegan que Jesús sea Dios. (Testigos de Jehová, Mormones, Musulmanes)

Dios lleve Luz y entendimiento. Oramos: ¡Revélate a ellos por tu Gran Misericordia!

 

¡Es apasionante y verdadero decir: Jesús es Dios!

Pero no es menos importante decir y recordar que Jesús es Uno con Dios y que a través de Él, tenemos al Espíritu Santo que nos revela todas las cosas.

La hermosa TRINIDAD: PADRE DIOS, JESUS HIJO, Y ESPIRITU SANTO.

 

·        … Sino probad los espíritus si son de Dios.

 

El principio de presentar al Verdadero  Jesús es esencial para probar a los espíritus.

Nadie que presente a un Jesús falso, uno que no es el de las Escrituras, puede considerarse un verdadero profeta.

Existe gran curiosidad respecto al “Jesús verdadero.”

Muchos teólogos modernos dicen que quieren descubrir al “Jesús verdadero” pero cuando dicen esto, generalmente están diciendo, “El Jesús verdadero no es el Jesús de la Biblia”, El Jesús de la Biblia es inventado...

Para exponer al Jesús Verdadero, yo primero debo tener una intimidad con Él y con Su Palabra.

 

Estos palabreros son: EL ESPIRITU DEL ANTICRISTO:

Negar al Jesús Verdadero es la misión del espíritu del ENEMIGO, QUE TRAE CONFUSION, QUE NO ES LUZ.

Porque Dios siempre va a dar Paz CUANDO HABLEMOS DE EL, el cual el Apóstol Juan ya mencionó en.

1 Juan 2:18-23   Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.  19  Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.  20  Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.  21  No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.  22  ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.  23  Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.

 

¡Es el espíritu que se OPONE  al Jesús Verdadero y ofrece un Jesús FALSO, SUSTITUTO, QUE NO TIENE PODER PARA VENCER, PORQUE YA FUE VENCIDO!

Al diablo no le importa para nada si VOS O YO conocemos a Jesús, o lo amamos o si oramos a Jesús, siempre y cuando sea un Jesús falso, un Jesús inventado, y permisivo para hundirte y hundirme en falsas palabras que no dan provecho a nuestra alma.

Un Jesús que no está ahí, y que por lo tanto no puede salvar.

 

Hay una alabanza viejísima que dice “Este es el Cristo que yo predico, y no me canso de predicar, sana a los enfermos, echa fuera los demonios, calma los vientos y también la tempestad…”

 

Cuando nosotros creemos en ese Jesús, no nos cansamos de predicar  SUS VICTORIAS, SU SALVACION PODEROSA!

 

Juan  4: 5-6   Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.  6  Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.

 

Aquellos que SON DEL MUNDO se evidencian porque HABLAN DEL MUNDO la influencia del mundo están presentes en sus palabras.

EN CAMBIO,  El Cristiano siempre quiere hablar al mundo, y llevarle el Mensaje de Jesús.

¡CRISTO MURIÒ POR NUESTROS PECADOS, RESUCITÒ Y NOS DIÒ SALVACIÒN, Y VIVE EN NOSOTROS!

 

Que toda incredulidad, duda, oscuridad, falta de pertenencia al corazón del Señor, Él lo saque y traiga LUZ Y ENTENDIMIENTO POR SU PALABRA. ¡¡AMEN!!

¡Dios te bendiga!