Jueves, 30 de Abril del 2026

1 Juan 4:19

Día 30

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

1 Juan 4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

 


Comienza el capítulo 4, y nos enseña unos puntos más que importantes a aplicarlos en este último tiempo:

  • No dejarnos engañarnos con falsas doctrinas
  • Medid todas las palabras que oímos por LA PALABRA DE DIOS, LA BIBLIA

  • Y si bien, nosotros estamos en el mundo, NO pertenecemos a él.


El engaño esta disfrazado, porque no es otro que el mismo infierno que nos quiere destruir.

Es necesario que estemos alerta, ya que viene Cristo a buscarnos, y nos pide estar sin mancha.

 

Las señales se están cumpliendo más fuerte que nunca…

2 Pedro 3:9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

 

Dios es Amor, y creo que todos podemos afirmar esto: El Amor no sólo se define por el Sacrificio de Jesús. 

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.

 

Fue un Sacrificio para el Padre, enviar a la Segunda Persona de la Trinidad, y un Sacrificio para derramar el Juicio que merecíamos, sobre Dios Hijo.

Necesitamos apreciar esto plenamente y recibir el Amor Paternal que Dios tiene para darnos.

 

Algunos de nosotros, por alguna razón, hemos llegado a pensar en Dios Padre como distante y mezquino, tal vez el llamado “Dios enojado” del Antiguo Testamento.

 

Tal vez por enojo, inmadurez espiritual, pero todos en algún momento hemos sido dominados por la duda.

En este pensamiento equivocado, muchos imaginan que prefieren al Amable y Amoroso Jesús.


Pero el Padre también nos Ama, y el Amor que Jesús mostró en Su Ministerio fue el mismo Amor que Dios Padre tiene hacia nosotros.


  • Dios da lo mejor de sí. 

No había nada mejor que Dios Padre pudiera dar a la humanidad perdida que el don del Hijo de Dios mismo.

Como lo describe el Apóstol Pablo 

2 Corintios 9:15 ¡Demos gracias a Dios por su don inefable!

 

La Grandeza del Amor de Dios se muestra no sólo en salvarnos del Juicio que merecíamos, sino también en querer que lo hagamos vivir a través de Él.

¿Lo hacemos nosotros vivir a través de Él?

Esta es una excelente manera de definir la vida cristiana vive a través de Él.

 

A través de tan Grande y Hermoso Sacrificio, podemos decir que conocemos el Amor de Dios.

A Dios, lo vemos en la simpleza del canto hermoso de un pájaro, la provisión de trabajo, Su Cuidado, la caricia de un Hijo, mirando un amanecer…

Seguro Usted también pueda enumerar en qué o dónde ve el Amor de Dios.

 

 

  • Tenemos razones de amar a Jesús. 

En esta gran declaración, Juan comienza declarando el corazón de todo verdadero seguidor de Jesucristo.

Dicho de forma sencilla y audaz: Lo amamos.

Odiar, rechazar, ser indiferentes, ser antipáticos, excusarnos, son decisiones.

Lo mismo pasa con el Amor. AMAR ES UNA DECISION.

 

Amar a Jesús cuando pasamos momentos duros, y no tenemos fuerza de seguirlo, cuando no hay un peso en nuestro bolsillo, cuando la enfermedad no tiene vuelta atrás, cuando Él nos dice NO.

EN ESOS MOMETOS APRENDEMOS A AMARLO.


Nos enseña:

1 Corintios 13:1-13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 9 Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

 

Dios decidió amarnos, a pesar de como éramos.

No miró nuestra estética, ni miró nuestra condición social, nos vio pecadores y eligió Salvarnos por Amor.

Como enseñaba Pablo a los Corintios, nos enseña a nosotros a mirar más la Obra de la Cruz y ponerla en todas las acciones y elecciones de nuestros actos

 

Algunas personas imaginan que Jesús nos amó porque sabía que lo amaríamos y llegaríamos a creer en Él.

Pero Él nos amó antes de eso, e incluso antes de que el mundo fuera creado, cuando nuestra única existencia estaba en la mente y el corazón de Dios, Jesús nos amó.

Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

 

Dios siempre está Presente y Su Amor por nosotros.

Nunca tenemos que atraer a Dios hacia nosotros, en cambio, Él nos atrae hacia Sí mismo, porque nosotros muchas veces nos queremos ir del Señor.

 

Nos vamos cuando nuestro pensamiento nos aleja, cuando nuestra mente se contamina, cuando elegimos obrar por nuestra justicia, pero a diferencia de nosotros, Él sigue, es Fiel, y sin duda con este devocional nos enseña:

Ø Él nos amó a nosotros cuando éramos personas sin ningún atractivo.

Ø Él sí, merece ser amado.

Ø Él es Digno.

Ø El Cordero es digno de todo nuestro Amor, de toda nuestra Devoción, de todo nuestro Servicio.