Sábado, 1 de Marzo del 2025

1 Pedro 1:16

Dia 1  

Devocional escrito por Pastor Osvaldo Alfieri

1 Pedro 1:16 Sed santos, porque yo soy santo.


La Voluntad de Cristo para los suyos es la santificación (purificación, separación, consagración y compromiso) 

  • Mediante La Palabra, Dios lo demanda 

1 Pedro 1:15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 sed Santos, porque yo soy Santo. 

Dios está buscando  personas que sean consagradas, apartadas para Su Uso. 

  • Y Él sabe quiénes deberían ser esos santos porque Él nos eligió: Efesios 1:4

  • Y nos llamó a ser santos para Su propósito: 2 Timoteo 1:9

La mayoría no sabe qué es la santidad. 

Sin embargo, como creyentes y temerosos de Dios, todos deberíamos andar en Santidad.


¿Cuál es la definición de Santidad?  Aquello que es santo, cualidad o estado de santo: limpieza o pureza espiritual, condición de sagrado.

  • Santidad es purificación, separación y consagración. 

  • Significa una separación para Dios. 


Alguno puede decir: "Cuando aceptamos a Jesús en nuestras vidas, entonces somos santificados". 

Esto es cierto, pero esa es solo nuestra posición en Cristo. 

Así como sabemos que nuestra posición es que estamos sentados en el Reino Celestial con el Mesías, así también, en nuestra posición terrenal, pues todos en el plano físico, estamos aquí en la Tierra, debemos ser santificados, debemos vivir nuestra vida diaria, estando apartados del mundo. 


La mayoría de los creyentes pasan la vida creyendo que nunca podrían andar completamente en los Caminos de Dios, ni guardar Sus Mandamientos, y por eso no lo hacen, ni se esfuerzan en lograrlo. 

Algunos cristianos dicen: “Jesús guardó perfectamente los Mandamientos de Dios para que nosotros no tuviéramos que hacerlo”.  Pero esto no es así. 

  • Se nos enseña que debemos guardar los Mandamientos de Dios y vivir de acuerdo con Sus caminos. 

Jesús dijo:  Mateo 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto. 

  • Hay tanto creyente nominal, pero pocos santificados, separados del mundo…


Al pensar que solo necesitamos recibir a Jesús, para poder vivir y actuar como queramos, empezamos a pensar que Su Sacrificio es una especie de “pase” que nos permite entrar y salir del Reino de Dios cuando lo elijamos. 

Este tipo de “creyente” dice: “Total, El Padre siempre me perdonará a través de Jesucristo… “

  • Este es un gravísimo mal uso de la Gracia. 

Romanos 6:1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

 El Apóstol Pablo pregunta: ¿Debemos seguir pecando a causa de la Gracia? 

  •  ¡Absolutamente, no!

  • Debemos alejarnos del pecado, procurar no caer, resistir a las ofertas pecaminosas. 

  • Podemos vencer toda tentación y aplastar al enemigo de nuestras almas, fortaleciéndonos en El Señor y alejándonos del mal. 

Cuando seguimos los Caminos de Dios, veremos que podemos permanecer en el Camino Recto y Angosto. 

Y si por error nos desviamos, entonces Dios ha hecho una senda para que regresemos y se llama arrepentimiento, el regreso a los Caminos de Dios.

Usted debe hacer su parte para separarse del mundo, y Dios hará lo que para ti sea imposible.

  • ¡Recuerde siempre que Jesús ya ha vencido! Juan 16:33


La pregunta es: ¿Tenemos un corazón dispuesto a seguir los Caminos de Dios? 

Pablo escribe a los Corintios: 2 Corintios 6:14-17  No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. 17 Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, 18 Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

Nuestro estilo de vida debe distinguirse del de los incrédulos y coincidir con la fe que profesamos.

Claro que no es fácil, ¿Verdad? 

  • En una época en la que todo vale, los cristianos se enfrentan constantemente a la tentación de vivir de una manera que no agrada a Dios. 

  • Aunque en el mundo se fomenta, acepta y espera una vida impía, la Palabra de Dios es un faro de esperanza, vida e instrucción para los cristianos.

  • El hecho de que el mundo diga que vivir sin Dios está bien, no significa que El Señor lo afirme.

  • Dios espera que seamos santos porque Él es Santo y habita en nosotros.


Jesucristo es El Ejemplo Perfecto de Quien anduvo en santidad. 

Si observamos cómo caminó por este mundo, vemos una vida comprometida con honrar a Dios, cumpliendo Su Voluntad, demostrar amor, honrar a los padres, servir a los demás y mantener el cuerpo en santidad. 

Quien soportó todo, para ser Ejemplo y ayuda cuando enfrentemos tentación y debilidad. Hebreos 4:15


  • Ser santo no es algo natural y no es algo que podamos hacer con nuestras propias fuerzas. 

Para Andar en Santidad se requiere que Cristo viva en nuestro corazón,  que recibamos el Espíritu Santo, y nos convirtamos en “nueva criatura”. 


  • Cuando aceptamos al Señor Jesucristo en nuestro corazón, nos convertimos en nuevas criaturas.

    2 Corintios 5:17

  • La santidad sólo es posible cuando nos revestimos del nuevo yo y vivimos la vida como la nueva criatura que Dios ordenó que fuéramos.

Aunque la santidad no es algo natural para nosotros, las Escrituras nos instruyen a seguir o buscar la Santidad.

  • Entendemos que con Dios debemos vivir separados del sistema del mundo. 


Cuando Pedro escribió en su primera carta: Sed santos, porque yo soy santo, estaba citando el libro de Levítico. 

Levítico 19:2 Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.

De hecho, tres veces Dios dice estas palabras, no sólo a Moisés o Aarón, sino a toda la congregación. 

En otras palabras, Dios no quiere que solo el Sumo Sacerdote o el Profeta, o el Hombre de Dios, el Pastor o los Siervos, sean santos, sino que Dios quiere que todos sean santos. 

  • Toda la comunidad de creyentes, la congregación.

  •  Como Cuerpo de Cristo e individualmente, debemos ser santos.  

Es importante que nuestras vidas se alineen con la Palabra de Dios y no con las palabras de un maestro o predicador cuyos consejos se basen solo en experiencias personales o sabiduría humana.

  • Jesús lo expresó claramente Juan 17:17

  • El Espíritu Santo debe ser nuestro Maestro. Juan 16:13-15

  • Los Siervos de Dios, Pastores y Maestros debemos animar y desafiar a guardar la Palabra de Dios. 

  • Es la Palabra de Dios la que debe morar en nosotros, 

  • Y es la Palabra de Dios la que debemos obedecer.  

Pedro, que era un guardián de La Torá, conocía estas palabras sobre ser santo. 

Le invito a leer Levítico 19, que lleva por título Leyes de santidad y de justicia, lea con detenimiento, busque aprender y retener, para practicar estas Leyes Divinas.

  • Este capítulo enseña que nuestra manera de vivir o nuestro comportamiento debe reflejar santidad, porque Dios es Santo.

Si Usted considera que estas leyes fueron para otro tiempo, está equivocado, es Palabra de Dios y la demanda de nuestro Padre, para que podamos reflejar Su Santidad en este mundo oscuro por el pecado.

Dios mandó a los israelitas  y  Jesús demanda hoy  a Sus Discípulos, porque los Mandamientos son esenciales para la Identidad.

  • Dios siempre ha querido que Su Pueblo tenga una Identidad Única separada del resto del mundo.

  • Y nuestra Identidad se manifiesta en la Santidad, la separación del sistema mundano.

No se puede tener una Identidad  sin restricciones de comportamiento.

Si  Usted aprueba y afirma cada comportamiento y cada forma de vida que ofrece este mundo, será una masa amorfa que no representa nada. 

  • En el caso de los israelitas, Dios quería que se esforzaran por alcanzar la Santidad y la Piedad. 

Ser “piadoso” significa tener una identidad basada en la naturaleza de Dios.

  •  En nuestro caso, nos esforzamos por alcanzar la Piedad y la Semejanza a Cristo. 

  • Sin las Leyes de Santidad que nos ofrece Dios, que nos alejan del comportamiento impío y profano de este mundo, no sabríamos cómo vivir, no tendríamos Identidad.

2 Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

Podemos lograrlo Amados Hermanos, animémonos Unos a Otros, andemos en vida nueva…

Fuimos llamados para andar en Verdadera Santidad, eso significa ser como nuestro Padre.