1 Pedro 1:2
Dia 1
Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri
1 Pedro 1:2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu…
El Apóstol Pedro, se dirige a un grupo de creyentes repartidos por Asia Menor, lo que ahora llamamos Turquía.
1 Pedro 1:1 Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,
Es probable que estos creyentes fueran gentiles y ciudadanos del Imperio Romano, pero Pedro los llama los expatriados de la dispersión, que serían «los exiliados elegidos de Dios».
Son extranjeros elegidos por Dios que se han dispersado y dispersado por todo el Imperio.
Con esta declaración, Pedro coloca a los gentiles extranjeros en la historia del Pueblo elegido de Dios, los judíos.
Así como Dios eligió a Israel, Dios eligió a gentiles, para ser salvos por fe.
Siempre que La Biblia habla del Pueblo de Dios siendo escogido o elegido, revela esta elección de dos maneras.
Jehová eligió a Israel como un Pueblo santo para Dios. Dios los ha escogido para ser Su Propiedad Especial.
Deuteronomio 7:6-8 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. 7 No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; 8 sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, os ha sacado Jehová con mano poderosa, y os ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.
Este versículo subraya la elección de Israel como un Pueblo dedicado a Dios, no por méritos propios, sino por Su Gracia y Amor.
Se habla de nosotros como “escogidos” o “elegidos” en el Hijo Jesucristo.
Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
Recordemos que Jesucristo es el “Escogido” de Dios. Ese es su título mesiánico.
Isaías 42:1 He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
Mateo 12:18 He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio.
Puede leer también Lucas 9:35; 1 Pedro 1:20 y 1 Pedro 2:4,6
Por lo tanto, cuando estamos unidos a Cristo por el Espíritu Santo, llegamos a ser “Escogidos en Él”.
Efesios 1:4-11 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8 que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, 9 dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10 de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.11 En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,
Herederos de Dios en Cristo Romanos 8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
En Él estamos completos Colosenses 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
Por Cristo hemos sido hechos Justicia de Dios Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
EN CRISTO SOMOS ESCOGIDOS, ELEGIDOS.
SIN ÈL, NO LO SOMOS,
La Palabra de Dios dice que somos
elegidos según la presciencia de Dios Padre…
La idea de ser elegidos según la presciencia de Dios Padre implica que Dios , desde antes de la fundación del mundo, conoce a quienes responderán a Su Llamado y se entregarán a Él en santificación y obediencia.
Esta elección no es arbitraria, sino que está basada en su conocimiento perfecto de cada individuo y su capacidad para responder al llamado de Salvación.
Esto significa que, allá en la Eternidad, Dios podía mirar a través de los corredores del tiempo y vernos en millones de posibles circunstancias en que si se nos presentara la oportunidad, aceptaríamos y creeríamos en Su Hijo Jesucristo.
La presciencia de Dios es un concepto causal estrechamente relacionado con la doctrina de la predestinación.
Romanos 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos
Con esta presciencia Dios dirigió los tiempos y eventos de nuestras vidas para que nos llevaran hacia la mejor oportunidad de escuchar El Evangelio y ser salvos.
Los salvos fuimos elegidos por Dios para ser parte de Su Reino, para ser coherederos con Cristo y partícipes de todas las bendiciones espirituales que le pertenecen a Cristo en un futuro.
Sin embargo, Pedro incluye como parte de la elección:
elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer…
Al otorgarnos La Salvación, Dios no solo nos ofreció el rescate del infierno para darnos el cielo:
La Salvación no comienza en el Cielo sino en la Tierra.
Una vez que creímos, comienza en nosotros Su Proceso de Santificación.
Esta es una Obra Divina realizada por el Espíritu Santo.
Este proceso de consagración es gradual y tiene como objetivo apartarnos del pecado, de la incredulidad y de la duda, llevándonos a una vida de fe, justicia y obediencia a la Voluntad de Dios.
La santificación a que aquí se hace referencia incluye tanto el proceso como el resultado de esa operación del Espíritu Santo.
Por la santificación el corazón del hombre es purificado del mal moral, y el yo es ajustado totalmente a la Voluntad de Dios.
El Propósito Eterno de Dios es que el hombre sea como Él.
Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
En esa condición moral El creó al hombre.
Génesis 1:26–27 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
La santidad es obrada por el Espíritu Santo, el cual administra el estado de Gracia provisto mediante la Sangre de Jesucristo.
No es una perfección absoluta que excluya la posibilidad de mejoramiento, sino que es la restauración de la Imagen Divina al alma del hombre, de modo que tanto su carácter como su servicio sean aceptables a Dios.
La santificación es la adecuación para la vida y el servicio.
Brinda a la vida alejamiento del pecado, formando a Cristo en el creyente, dando pureza, hermosura y poder.
El fin de ser elegidos, es que el cristiano pueda llevar una vida de obediencia a Cristo y Su Palabra.
Esto no significa simplemente un cumplimiento externo de reglas, sino una transformación interna que nos capacita para vivir conforme a los Principios del Reino de Dios.
La santificación nos conduce a vivir una vida justa y fiel.
A reflejar el Carácter de Cristo.
A caminar de acuerdo con la Guía del Espíritu Santo.
En Su Gran Amor, Dios envió a Su Hijo Jesucristo al mundo para que, mediante Su Sacrificio en la Cruz efectuara la Obra sustitutiva de Redención por nosotros.
CRISTO OCUPÒ NUESTRO LUGAR.
EN LA CRUZ DEL CALVARIÒ DERRAMÒ HASTA LA ÙLTIMA GOTA DE SU SANGRE PARA SALVARNOS DE LA CONDENACIÒN ETERNA
Nos brinda el perdón, al ser rociados con la Sangre de Cristo,
Efesios 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
La Redención por Su Sangre y el Perdón de pecados nos permiten tener una Nueva Relación con Dios y comenzar este proceso de transformación, que no depende de nuestras obras, sino de la Gracia Inmerecida de Dios.
Somos limpiados de nuestros pecados
1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Somos reconciliados con Dios
2 Corintios 5:18-19 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
Y nos encarga a los redimidos llevar La Palabra para que muchos sean salvos.
Marcos 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Al habernos elegido tenemos ese privilegio Amados Hermanos, permitamos al Espíritu Santo obrar para que se refleje Su Gloria en nuestras vidas.
Para que este mundo inmerso en la oscuridad, al ver brillar Su Luz, halle la esperanza del Evangelio, a través de Sus Escogidos.