1 Pedro 4:10
Día 22
Devocional escrito por Andrea
Villalba
1 Pedro 4:10 Cada uno
según el don que ha recibido, minístrelo a otros…
Todas las personas en esta vida fuimos creados para un Propósito y uno de los medios que El Señor nos dio para cumplir el mismo fueron los “dones”.
Él a través de su Espíritu Santo
nos dio capacidades para el servicio de los demás.
Y no hablamos de habilidades
personales, sino de la capacitación que viene por El Espíritu Santo.
Ø Cada uno según el don que ha recibido
Veamos, ¿Qué es un don? Son
capacidades espirituales o regalos inmerecidos que Dios da a través de Su
Espíritu para edificar a la comunidad, servir a otros y fortalecer la fe.
Y ¿Cuál es el fin de ellos? Hay dos
metas: EDIFICAR Y CUMPLIR.
·
La Edificación de la
comunidad.
1 Corintios 14:12 Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.
Cada uno de nosotros tenemos un
lugar en la Iglesia y es para su edificación, porque cada Talento y Gracia que
Dios nos dio es para bendición de los creyentes y para cumplir ese Propósito
por lo cual estamos en esta tierra.
Este versículo nos anima a “procurad abundar en ellos”.
Y esto significa: desear
intensamente, buscar activamente o esforzarnos por conseguir los dones
espirituales.
·
Cumplir la misión de
extender El Evangelio a todo el mundo.
Hechos 1:8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Ese Poder es El Espíritu Santo, Quien
nos capacita para ser testigo de Dios.
Y esa misión no necesita capacidades humanas sino la habilidad que viene por Su Gracia.
Porque a través de ese Poder nos faculta en Su Amor para alcanzar a aquellos que no le conocen.
¿Y cuáles son esos dones que Dios
nos ha dado?
La Biblia nos lo dice:
1 Corintios 12:4-11 Ahora bien,
hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay
diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay
diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el
mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu
para provecho. 8 Porque a este es dada por el Espíritu palabra de
sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a
otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo
Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro,
discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro,
interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y
el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.
La Biblia habla de 9 dones:
1. Palabra de sabiduría (o entendimiento):
Habilidad para aplicar el Conocimiento Divino y
resolver situaciones difíciles.
2. Palabra de ciencia (o
conocimiento):
Revelación Sobrenatural de hechos o Verdades sin
haberlos aprendido naturalmente.
3. Fe:
Una confianza inquebrantable en Dios para lograr lo
imposible.
4. Dones de sanidades:
Capacidad Sobrenatural para curar enfermedades físicas
o emocionales.
5. Hacer milagros:
Intervenciones Divinas que superan el orden natural de
las cosas.
6. Profecía:
Transmitir un Mensaje de parte de Dios para
edificación, exhortación y consolación.
7. Discernimiento de
espíritus:
Capacidad para percibir si una actitud o mensaje proviene
del Espíritu Santo, de un espíritu humano o de influencias engañosas.
8. Diversos géneros de
lenguas:
Hablar en un idioma extranjero o celestial desconocido
para quien lo habla.
9. Interpretación de
lenguas:
Habilidad para comprender y traducir el Mensaje dado en
lenguas.
Estos
son Regalos Divinos que completan y perfeccionan las virtudes de quienes los reciben.
Y me gusta la palabra “completa”, porque nosotros poseemos talentos, pero los dones del Espíritu lo perfeccionan en nuestra persona para beneficios de los demás.
En
la segunda parte del texto dice:
Ø … Minístrelos
a los otros…
Significa servir, cuidar y suplir las necesidades del prójimo actuando en lugar de Jesucristo.
Implica
amar desinteresadamente, proveer consejo a través del conocimiento de las
Escrituras, consolar, enseñar y ayudar a las personas.
Es
cumplir el Mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo.
Ministrar
significa fundamentalmente servir a los demás.
Proviene
de las palabras griegas diakoneo que significa "servir o atender mesas" y douleuo , "ser un siervo".
A
diferencia de una posición de superioridad, ministrar implica humildad, compasión
y suplir las necesidades físicas, emocionales o espirituales del prójimo
siguiendo el ejemplo de Jesús.
1 Pedro 4 lleva como título “Ser administradores de la Gracia de Dios” y como servidores del Señor debemos aplicar y administrar los recursos que Él nos dio para la edificación de la Iglesia y la extensión de Su Reino.
Nuestro rol es poner a disposición
de la humanidad aquello que Dios nos ha derramado por Misericordia y por Su
Espíritu.
Y según de lo que ha puesto en
nuestros corazones, utilizarlo, porque todos contribuimos para el cumplimiento
de Su Propósito en esta tierra, en cada vida.
Es maravilloso pensar que depositó tal
responsabilidad en nosotros, que cuenta con cada uno para que Su Poder se
manifieste de muchas formas, para que así, todos lleguen a Su Conocimiento.
Te dejo esta perlita para reflexionar:
1 Corintios 12:1 No
quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.
Este consejo es de parte de Dios a
través del Apóstol Pablo: “No ignoremos lo que Dios nos ha dado.”
Dios te Bendiga.