Martes, 22 de Septiembre del 2026

1 Pedro 4:10

Día 22

Devocional escrito por Andrea Villalba

1 Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a otros…

 

Todas las personas en esta vida fuimos creados para un Propósito y uno de los medios que El Señor nos dio para cumplir el mismo fueron los “dones”.

Él a través de su Espíritu Santo nos dio capacidades para el servicio de los demás.

Y no hablamos de habilidades personales, sino de la capacitación que viene por El Espíritu Santo.

 

Ø Cada uno según el don que ha recibido

Veamos, ¿Qué es un don? Son capacidades espirituales o regalos inmerecidos que Dios da a través de Su Espíritu para edificar a la comunidad, servir a otros y fortalecer la fe.

Y ¿Cuál es el fin de ellos? Hay dos metas: EDIFICAR Y CUMPLIR.

 

·        La Edificación de la comunidad.

1 Corintios 14:12 Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.

Cada uno de nosotros tenemos un lugar en la Iglesia y es para su edificación, porque cada Talento y Gracia que Dios nos dio es para bendición de los creyentes y para cumplir ese Propósito por lo cual estamos en esta tierra.

Este versículo nos anima a “procurad abundar en ellos”.

Y esto significa: desear intensamente, buscar activamente o esforzarnos por conseguir los dones espirituales.

 

·        Cumplir la misión de extender El Evangelio a todo el mundo.

Hechos 1:8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Ese Poder es El Espíritu Santo, Quien nos capacita para ser testigo de Dios.

Y esa misión no necesita capacidades humanas sino la habilidad que viene por Su Gracia.

Porque a través de ese Poder nos faculta en Su Amor para alcanzar a aquellos que no le conocen.

 

¿Y cuáles son esos dones que Dios nos ha dado?

La Biblia nos lo dice:

1 Corintios 12:4-11 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8 Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

 

La Biblia habla de 9 dones:

1.    Palabra de sabiduría (o entendimiento):

Habilidad para aplicar el Conocimiento Divino y resolver situaciones difíciles.

2.   Palabra de ciencia (o conocimiento):

Revelación Sobrenatural de hechos o Verdades sin haberlos aprendido naturalmente.

3.   Fe:

Una confianza inquebrantable en Dios para lograr lo imposible.

4.   Dones de sanidades:

Capacidad Sobrenatural para curar enfermedades físicas o emocionales.

5.    Hacer milagros:

Intervenciones Divinas que superan el orden natural de las cosas.

6.   Profecía:

Transmitir un Mensaje de parte de Dios para edificación, exhortación y consolación.

7.   Discernimiento de espíritus:

Capacidad para percibir si una actitud o mensaje proviene del Espíritu Santo, de un espíritu humano o de influencias engañosas.

8.   Diversos géneros de lenguas:

Hablar en un idioma extranjero o celestial desconocido para quien lo habla.

9.   Interpretación de lenguas:

Habilidad para comprender y traducir el Mensaje dado en lenguas.

 

Estos son Regalos Divinos que completan y perfeccionan las virtudes de quienes los reciben.

Y me gusta la palabra “completa”, porque nosotros poseemos talentos, pero los dones del Espíritu lo perfeccionan en nuestra persona para beneficios de los demás.

 

En la segunda parte del texto dice:

Ø … Minístrelos a los otros…

Significa servir, cuidar y suplir las necesidades del prójimo actuando en lugar de Jesucristo.

Implica amar desinteresadamente, proveer consejo a través del conocimiento de las Escrituras, consolar, enseñar y ayudar a las personas.

 

Es cumplir el Mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo.

Ministrar significa fundamentalmente servir a los demás.

Proviene de las palabras griegas diakoneo que significa "servir o atender mesas" y douleuo , "ser un siervo".

 

A diferencia de una posición de superioridad, ministrar implica humildad, compasión y suplir las necesidades físicas, emocionales o espirituales del prójimo siguiendo el ejemplo de Jesús.

 

1 Pedro 4 lleva como título “Ser administradores de la Gracia de Dios” y como servidores del Señor debemos aplicar y administrar los recursos que Él nos dio para la edificación de la Iglesia y la extensión de Su Reino.

Nuestro rol es poner a disposición de la humanidad aquello que Dios nos ha derramado por Misericordia y por Su Espíritu.

Y según de lo que ha puesto en nuestros corazones, utilizarlo, porque todos contribuimos para el cumplimiento de Su Propósito en esta tierra, en cada vida.

 

Es maravilloso pensar que depositó tal responsabilidad en nosotros, que cuenta con cada uno  para que Su Poder se manifieste de muchas formas, para que así,  todos lleguen a Su Conocimiento.

Te dejo esta perlita para reflexionar:

1 Corintios 12:1 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.

Este consejo es de parte de Dios a través del Apóstol Pablo: “No ignoremos lo que Dios nos ha dado.”


Dios te Bendiga.