Miércoles, 11 de Octubre del 2023

1 Reyes 8:61

                                                                                                                                                                         Día 11

1 Reyes 8:61 Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios...

El creyente ha entregado su corazón a Dios, ha sido transformado para guardarse en santidad, apartándose del mundo para hacer Su Voluntad.

Nuestra meta cotidiana es agradar a Dios, vivimos para que Su Nombre sea Exaltado por nuestras vidas.


¿Cómo es un corazón que agrada a Dios?

  • Es un corazón que no es rebelde, sino obediente.

    1 Samuel 15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

 

  • Es el que le agrada en todo lo que hace.

Colosense 1:10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

 

Que permite que la gracia de Dios lo dirija y lo sustente.

Santiago 4:6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

 

  • Es  un corazón arrepentido, contrito y humillado

Salmo 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

 

  • Permite que Dios ordene sus pasos con Su Palabra, guarda  Sus Mandamientos,  es enseñado en Sus Estatutos.

Salmos 119:133-135  Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. 134 Líbrame de la violencia de los hombres, Y guardaré tus mandamientos. 135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, Y enséñame tus estatutos.

 

  • Es un corazón que actúa con humildad, esperando en El Señor.

Santiago 4:10  Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

 

  • Agrada a Dios antes que a los hombres

Gálatas 1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

  

Estas características de arrepentimiento, servicio y humildad, hacen que tengamos un corazón íntegro, totalmente dedicado a Dios,

1 Reyes 8:61 Sea, pues, perfecto vuestro corazón para con Jehová nuestro Dios, andando en sus estatutos y guardando sus mandamientos, como en el día de hoy.

 

Muchas veces estamos haciendo lo recto,  pero no perfecto como nos lo pide el Señor.

Miremos un ejemplo en un Rey llamado Amasias, lea por favor 2 Crónicas 25

 

Amasias inició su reinado haciendo lo recto ante los ojos de Dios y continuó respetando y haciendo Su Voluntad aunque no de perfecto corazón.

Quedó en la historia como el hombre que “hizo lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no de perfecto corazón“.

Es posible hacer cosas buenas, pero finalmente ser reprobado por Dios.

De la experiencia de este rey encontramos las razones que el Señor nos da en su Palabra para obtener y vivir la “perfección de corazón”.

 

El corazón imperfecto en la vida de Amasias.

§  Por norma hacia lo recto ante los ojos de Dios.

Respetaba la ley de Moisés, pero a medias

2 Crónicas 25:3 Y luego que fue confirmado en el reino, mató a los siervos que habían matado al rey su padre. 

Era tibio y carnal

 2 Crónicas 25:4 Pero no mató a los hijos de ellos, según lo que está escrito en la ley, en el libro de Moisés, donde Jehová mandó diciendo: No morirán los padres por los hijos, ni los hijos por los padres; mas cada uno morirá por su pecado.

No quitó los lugares altos, era aquí donde se hacían sacrificios idólatras.

2 Reyes 14:4 Con todo eso, los lugares altos no fueron quitados, porque el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en esos lugares altos.

§  Era interesado

Obedeció a Dios pero le pesaba dejar los 100 talentos de plata que había invertido para el Reino.

2 Crónicas 25:6-10 Y de Israel tomó a sueldo por cien talentos de plata, a cien mil hombres valientes. 7 Mas un varón de Dios vino a él y le dijo: Rey, no vaya contigo el ejército de Israel; porque Jehová no está con Israel, ni con todos los hijos de Efraín. 8 Pero si vas así, si lo haces, y te esfuerzas para pelear, Dios te hará caer delante de los enemigos; porque en Dios está el poder, o para ayudar, o para derribar. 9 Y Amasías dijo al varón de Dios: ¿Qué, pues, se hará de los cien talentos que he dado al ejército de Israel? Y el varón de Dios respondió: Jehová puede darte mucho más que esto. 10 Entonces Amasías apartó el ejército de la gente que había venido a él de Efraín, para que se fuesen a sus casas; y ellos se enojaron grandemente contra Judá, y volvieron a sus casas encolerizados.

Obedecía sólo mientras se afirmaba en su reino

2 Reyes 14:5 Y cuando hubo afirmado en sus manos el reino, mató a los siervos que habían dado muerte al rey su padre.

§  Era ambicioso, arrogante y materialista

Inició guerra contra Edom sin previa provocación.

2 Reyes 14:7-10Este mató asimismo a diez mil edomitas en el Valle de la Sal, y tomó a Sela en batalla, y la llamó Jocteel, hasta hoy.  8 Entonces Amasías envió mensajeros a Joás hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel, diciendo: Ven, para que nos veamos las caras. 9 Y Joás rey de Israel envió a Amasías rey de Judá esta respuesta: El cardo que está en el Líbano envió a decir al cedro que está en el Líbano: Da tu hija por mujer a mi hijo. Y pasaron las fieras que están en el Líbano, y hollaron el cardo. 10 Ciertamente has derrotado a Edom, y tu corazón se ha envanecido; gloríate pues, mas quédate en tu casa. ¿Para qué te metes en un mal, para que caigas tú y Judá contigo?


Su obediencia estaba condicionada a sus caprichos.
Su arrogancia le llevó a retar a Israel, su nación hermana y fue derrotado.


§  Su imperfección de corazón le destruyó.

Puso otros dioses delante de sí.

2 Crónicas 25:14 Volviendo luego Amasías de la matanza de los edomitas, trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, y los puso ante sí por dioses, y los adoró, y les quemó incienso.
Desechó el llamado al arrepentimiento.

2 Crónicas 25:15-16Por esto se encendió la ira de Jehová contra Amasías, y envió a él un profeta, que le dijo: ¿Por qué has buscado los dioses de otra nación, que no libraron a su pueblo de tus manos? 16 Y hablándole el profeta estas cosas, él le respondió: ¿Te han puesto a ti por consejero del rey? Déjate de eso. ¿Por qué quieres que te maten? Y cuando terminó de hablar, el profeta dijo luego: Yo sé que Dios ha decretado destruirte, porque has hecho esto, y no obedeciste mi consejo.
Fue llevado cautivo y muerto por su pecado.

2 Crónicas 25:20,27 Mas Amasías no quiso oír; porque era la voluntad de Dios, que los quería entregar en manos de sus enemigos, por cuanto habían buscado los dioses de Edom. 27 Desde el tiempo en que Amasias se apartó de Jehová, empezaron a conspirar contra él en Jerusalén; y habiendo él huido a Laquis, enviaron tras él a Laquis, y allá lo mataron;


Los caminos que no agradan a Dios siempre traerán malas consecuencias a nuestras vidas, aunque para nosotros parezcan rectos, su fin siempre es la muerte.

Proverbios 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. 


Un corazón perfecto, es un corazón que agrada a Dios.

 

La entrega a medias del corazón de Amasias a Dios, produjo una estrepitosa caída al pecado y la rebelión contra el Señor.

Comenzó haciendo la Voluntad de Dios pero pronto se tornó a hacer su propia voluntad y terminó por desechar a Dios muriendo traicionado por sus siervos.

Por lo tanto, no nos debemos dejar conducir por nuestra carne o nuestras emociones, sino por su Espíritu  Santo, que ahora habita en nosotros por la fe en Cristo.

Es la clave para que nuestro corazón no se desvíe y gocemos de toda bendición.


Amasáis hizo lo que era recto a los Ojos de Dios. Pero eso, sencillamente, no bastaba. Fue reprobado, porque no lo hizo con corazón perfecto.

La obediencia en sí no tiene mérito.

La obediencia sólo es agradable cuando procede de un corazón perfecto y agradecido a Dios.


Debemos cultivar la comunión con nuestro Padre, rogando cada día  que nos dé un corazón dócil, tierno, que se deje moldear por Su Poderosa Mano.

Recibir los consejos que vienen de Él a través de Los Siervos que nos presiden, aceptar la corrección y obedecer con corazón agradecido.

Alimentarnos de cosas honestas que no contaminen nuestro corazón, pero también evitar y alejarnos de  cosas que nos lleven a alejar nuestro corazón de Dios y nos distraigan de Su Presencia y su Guía.

 

Con todo lo que somos y con lo que tenemos, debemos agradar a Dios.

1 Crónicas 29:17 Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada; por eso yo con rectitud de mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he visto con alegría que tu pueblo, reunido aquí ahora, ha dado para ti espontáneamente.