1 Samuel 14:6
Día
2
Devocional
escrito por Alejandro Chaves
1 Samuel 14:6 …No es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos.
Acá en este texto encontramos dos verdades muy importantes:
1. La dependencia absoluta
en Dios.
2. Saber escoger a las
personas correctas para que estén a nuestro lado.
Jonathan muestra un ejemplo claro de poner a Dios en el centro de nuestras vidas.
·
El primer punto a desarrollar en nuestro devocional es Depender
absolutamente en Dios
En
lugar de confiar en nuestra propia fuerza o habilidades, reconocer que el Poder
y la victoria solo pueden venir de Dios.
El
Todopoderoso no quiere un segundo lugar en nuestras vidas, Él desea que
nosotros le demos el primer lugar.
Proverbios 23:26 Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.
Si
prestamos atención Dios no nos pide una parte de nuestro corazón si no la
totalidad, desea nuestra absoluta confianza depositada en Él y anhela
celosamente nuestro corazón.
También
nos llama a no tratar de resolver nuestros problemas mirando nuestras
capacidades y recursos, que muchas veces podrían ser limitados, sino a confiar
en el Poder Ilimitado de Dios.
En
el relato bíblico, Jonathan reconoce que Dios no depende de números, ni de
fuerza militar humana para dar la victoria.
Su
Poder es Absoluto y puede salvar tanto con pocos o muchos.
Zacarías 4:6 Entonces respondió y me
habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con
ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los
ejércitos.
Los
milagros sorprendentes solo suceden cuando dejamos actuar al Dios de lo
imposible, no debemos usar la lógica y propia perspectiva de las
circunstancias, si no tener la disposición de abrir nuestros ojos espirituales.
2 Reyes 6:16-17 Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que
están con nosotros que los que están con ellos. 17 Y oró Eliseo, y
dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová
abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente
de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
Y
ponernos los lentes de la fe y llamar las cosas que nos son como si fuesen Romanos 4:17 (como está
escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien
creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si
fuesen.
Para
que esto suceda debemos implementar en nuestras vidas y toma de decisiones dos verdades
irreemplazables la Fe y Esperanza.
Pero
si hablamos de Fe todas las personas nos dicen que tiene fe en algo: posición
económica, experiencia, familia, en el poder político, etc.
Pero
nosotros debemos centrar nuestra Fe y Esperanza en Jehová y Su Palabra que no
tiene variables porque lo que ha dicho se cumplirá.
Marcos 24:35 El cielo y la tierra
pasarán, pero mis palabras no pasarán.
2 Pedro 1:19 Tenemos también la palabra
profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una
antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero
de la mañana salga en vuestros corazones;
Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo
don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay
mudanza, ni sombra de variación.
Colosenses 1:16 Porque en él fueron
creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,
visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean
potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Un
ejemplo claro se encuentra en la historia “El aceite de la viuda”
2 Reyes 4:1-7 Una mujer,
de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu
siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y
ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. 2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué
tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una
vasija de aceite. 3 Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de
todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. 4 Entra luego, y enciérrate
tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla
aparte. 5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose
ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. 6 Cuando
las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y
él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. 7 Vino
ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y
paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.
Aquí
vemos una mujer viuda, llena de deudas y con el agravante de perder hasta los hijos
por la problemática vivida, en esos tiempos era común que, si no podías cumplir
con tus obligaciones, se apoderaban de tu herencia, que eran tus hijos, quienes
quedaban esclavos por el patrimonio adeudado.
Eliseo,
el Hombre de Dios, le dice: Declárame qué tienes en tu
casa, para poder ayudarle a salir de ese problema, a lo que ella le responde:
Tu sierva ninguna
cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite, poniendo en
evidencia su limitación. 2 Reyes 4:2
Hoy
Dios nos pregunta qué tenemos para poder salir de la adversidad que estamos
atravesando: solo unos resultados médicos que no salieron favorables, un montón
de compromisos que debo saldar, materias que debo rendir antes que termine este
año para pasar de curso, etc.
Pero
ahora apliquemos la actitud del Siervo de Dios, quien, ante la necesidad, actuó
dando una Palabra Profética de Provisión.
Claramente
esta Palabra debe ser acompañada con una acción.
2 Reyes 4:3 Él le dijo:
Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no
pocas.
Hace
una Declaración Divina, donde entra la Palabra Profética es la apertura para
que Dios realice el milagro:
No pocas, dio como resultado Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos
vivid de lo que quede.
Nuestra
“nada” en las manos correctas, las Manos de Dios, nos da como consecuencia un Milagro
asegurado: el aceite se multiplicó y alcanzó para pagar a los acreedores.
Lo
de Dios es más sorprendente y abundante, tanto que sobró, porque Él jamás se
queda corto y no hace las cosas a medias.
Lo
que El promete siempre cumple, pero nosotros también debemos hacer nuestra
parte, dando el Control Absoluto y Total a Él, para que lo Sobrenatural suceda
y sobreabunde.
Marcos 6:41-43 Entonces
tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo,
y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y
repartió los dos peces entre todos. 42 Y
comieron todos, y se saciaron. 43 Y recogieron de los
pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces.
En
estas dos historias que estuvimos reflexionando, vemos a personas que se
atreven a pasar la adversidad juntas como: La Viuda con sus hijos y Los Doce Discípulos,
pero algo tenían en común: más allá de la adversidad, estaban unidos en amor y
compromiso familiar, como amistad y lealtad, pero en ambos casos sobresalió la
obediencia a lo que Dios estaba mandando.
·
El segundo punto que desarrollaremos en este devocional es la
importancia de saber escoger a las personas que deben estar a nuestro lado.
Mis
Pastores siempre nos recomiendan de rodearnos con hombre y mujeres de Dios,
llenas del Espíritu Santo, que nos impulsarán a alcanzar los objetivos que
tengamos por delante, sin importar la complicación que conlleve hacerlo.
El
paje de armas de Jonathan era fiel a su amo:
1 Samuel 14:7 Y su paje de armas le
respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón; ve, pues aquí estoy contigo a
tu voluntad.
Es
fundamental para emprender una tarea buscar ese tipo de personas que estén
acompañándonos, en el viaje de nuestra vida debemos saber escoger quién va a
estar a nuestro lado.
No
sucede lo mismo cuando viajamos en tren o un colectivo, pues a nuestro lado están
muchas personas que ni las conocemos, esto es casual y sin posibilidad de
escoger, pero es un recorrido pequeño y sin compromiso alguno.
Pero
en el caminar cotidiano de la Fe necesitamos personas que tengan valores y
convicciones firmes en Dios, que nos ayuden a no claudicar y a perseverar para
alcanzar los objetivos en Dios.
Podemos
citar varios ejemplos, hay uno muy lindo, que nos bendice recordarlo: es la
vida de Pablo y Silas.
Estos
Siervos de Dios a pesar de estar golpeados por Predicar de La Palabra del Señor,
se mantenían en fe y aliento constante el Uno al Otro.
Silas
en ningún momento le reclamó a Pablo que deje de hablar del Señor, al contrario,
siguieron testificando juntos y por esta causa compartieron la cárcel y los cepos,
y allí, entonaron un cantico, que trajo libertad.
Estaban
unidos por el Espíritu, y eso sucede cuando nos entroncamos con personas de
Dios.
Ni
la adversidad, ni golpes de la vida, ni desazones o perdidas podrán separarnos
de alcanzar lo que Dios ha determinado que ha de hacer con nosotros.
Hechos 16:22-25 Y se
agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas,
ordenaron azotarles con varas. 23 Después
de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que
los guardase con seguridad. 24 El cual, recibido este
mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el
cepo.
Por
tal motivo jamás debemos considerar unirnos con personas en nuestra vida que no
tengan valores y principios bíblicos.
Ustedes
me dirán fanático, pero prefiero serlo y no perder la Corona que Dios tiene
preparado para mi vida.
El
mejor ejemplo de mala elección en cuanto a compañías, es el de Sansón, tan
predicado, pero muchas veces caemos en el mismo error, en ceder, por tener
amistades que no suman en la fe.
Sansón
perdió todo… hasta su vida.
Cuando
actuamos de esta manera perdemos lo más valioso, que no es solo el Propósito
que Dios tiene con nuestras vidas, sino Su Presencia, pues Somos Templo del
Dios Viviente.
Nos
olvidamos esto, pues lo afirma Su Palabra.
2 corintios 6:14 No os unáis en yugo
desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la
injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
Por
tal motivo cerrando este devocional me viene una hermosa expresión del Pastor
Oscar Daruich, que la hemos hecho propia cada uno de los que nos congregamos en
nuestra Casa en Ezpeleta, y en Capilla
del Monte, en Argentina:
“Ayúdanos Dios”
En
cada día, en cada circunstancia, en cada decisión, en cada desafío…
Ayúdanos Dios para confiar plenamente en ti, sin importar lo que tenga que enfrentar sabiendo que de Tu Mano la victoria ha de estar segura.
Hay
un famoso refrán que dice: “Mejor es la calidad que la cantidad.”
Sepamos
escoger para que estén a nuestro lado personas que estén encendidas en El
Espíritu Santo.
Porque
ellas han de estar eternamente, no solo hasta el final de nuestros días en esta
Tierra, porque nuestra meta es llegar al Cielo donde pasaremos nuestra Eternidad,
acá solo estamos de paso, por tal motivo roguemos al Señor que nos ayude a
escoger.
Y
tengamos la fe y la determinación para obedecerle al Él.
Que
Dios te bendiga.