1 Samuel 16:7
Día 12
Devocional escrito por Natalia Zamora
1 Samuel 16:7… Jehová no mira lo que mira el hombre... mira
el corazón.
Podemos ver como en todas las películas de ciencia ficción, la mayoría de los personajes tienen súper poderes, algunos vuelan, otros congelan a las personas, otros se trepan en todas las superficies, otros vuelven el tiempo atrás, Etc.
Y cuántas
veces hemos pensado: “Si tuviera tal
súper poder haría tal o cual cosa.”
Así como un niño cree en súper poderes (aunque no son reales) y se maravilla de tal manera, lo mismo me sucedió cuando veía tremendas personas ,que rendían sus vidas a Dios, hablarles a otras de parte del Señor, revelándole asuntos acerca de sus vidas enteras, sin nunca haberse visto antes.
Pensaba qué Dios tan
grande conocí, qué tremendo ver su PODER actuar en otros.
Cómo Dios sabe todo y
está presente, que puede contarle a un desconocido la vida completa de otra
persona.
Entendí
después, que Dios no siempre actúa de la misma manera.
Que
habla en momentos específicos a cada uno, y que se lo revela a Sus Escogidos, a
quienes tienen temor reverente de Dios, y le sirven con todo su corazón,
sabiendo que la Gloria siempre es de Dios.
Ø Y esto me maravilló más, me cautivo Su Amor.
Desde
niña recuerdo que siempre hubo personas que querían que le adivinaran la
suerte, que les digan que iba a pasar en el futuro, o si esto o lo otro le
convenía, o leer horóscopos, lectura de manos y tantas prácticas HUMANAS, que lo
único que hacen es traer más confusión y ataduras a las personas.
Porque
cada una de esas prácticas no provienen
de Dios, y satanás ha cautivado los corazones de quienes buscan respuesta en lo
que no avala La Palabra de Dios.
1 Samuel 16:7… Jehová no mira lo que mira el hombre... mira
el corazón.
Leyendo este versículo bíblico, entendí que
DIOS TIENE TODOS LOS SÙPER PODERES
que nos podemos imaginar,
ÈL ES TODOPODEROSO,
Es capaz de ver aquello que nosotros no podemos.
Aunque Samuel era Profeta , apartado para servirle al Señor, en comunión continua y santidad, no entendía, ni podía ver que Dios no quería más a Saúl como Rey de Israel, y que tenía que ungir a otra persona para sucederle.
Cuando
se acercó a la casa de Isaí como Dios le ordenó, para buscar quien sería el
próximo rey… Samuel vio a su primer hijo y se dejó impresionar por su altura y
gran porte.
Humanamente
creo que todos hubiéramos pensado así, el Profeta se dejó llevar por lo que veían sus
ojos: una persona fuerte, saludable, capaz de reinar, pero Dios sabía que no era la persona elegida.
Pasaron
todos los hijos de Isaí, hasta que sin respuesta de parte de Dios, preguntó si no
tenía más hijos, a lo que Isaí recordó diciendo: Sí, hay uno más, es el menor, cuidando el rebaño.
1 Samuel 16:10-12 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a estos. 11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son estos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque este es.
Ø Este era David, chico de estatura y de hermoso parecer.
Lo
que La Biblia dice es que David tenía el corazón conforme al corazón de Dios...y
Sí!
Fue
eso que le dio la aptitud para ser Rey de Israel, el Escogido de Dios.
¿Cuántas veces nos creímos los menos aptos, o los más inmundos para que Dios nos mirara, y tuviera misericordia de nosotros para trabajar en Su Obra?
También
pudo habernos pasado de creer nosotros que tal cosa o tal persona era para
nosotros, y Dios que siempre ve más allá, nos dice NO, y nos encontramos como
Samuel, llorando.
Así como en el Antiguo Testamento Dios le hablaba a Sus Profetas, después que Jesús volviera al Cielo, dejó la Presencia de Su Espíritu Santo para hablarnos, darnos dirección, abrir nuestros ojos espirituales y ver las cosas como Dios las ve.
No
pensemos que Dios tiene la obligación de decirnos las cosas, ni tampoco tomemos
la Santidad de Dios y Sus Dones como curanderismo, sino que el Señor lo hace
para Su Gloria, para que Su Poder sea manifestado y a través de Él todos crean.
Que
por Su Manifestación, muchas personas entreguen sus corazones a Dios y se vuelvan de
sus malos caminos.
Muchas veces nos encontramos en tiempo de oración con Dios, y nos pone en el corazón mandarle tal o cual Palabra a un Hermano o una persona, y éstos al recibirlo nos dicen: ” Es justo lo que necesitaba, lo que me estaba pasando.”
Eso es la Obra del Espíritu Santo de Dios.
Ø Qué lindo es saber que aunque no hable con nadie de muchas
situaciones que me pasan, Dios nuestro Padre, conoce lo que necesitamos y sabe
lo que hay dentro de nuestro corazón.
Podemos estar tristes, trabajados, turbados y mostrar una sonrisa a nuestro entorno, pero Dios sabe lo que necesitamos y nos hablará por una alabanza, una Palabra, o recibiendo un simple abrazo.
Ø Nunca nos olvidemos Hermanos de ese Gran Poder,
Ø De maravillarnos como niños de Su Poder,
Ø De Su Gran Amor para con nosotros.
Anhelemos esos dones
para que otros puedan llegar a Dios.
Pero No lo sigamos solo por Su Poder, porque muchas veces
DIOS NO VA A ACTUAR
COMO NOSOTROS QUEREMOS.
Sino sigámosle por Su Amor y Bondad, por Quien es Él.
Que podamos aprender
a ver con Sus Ojos, que nos de la visión espiritual
de todas las cosas, y seguramente muchas
de ellas dejaran de ser una carga, una preocupación
o un afán por pensar que resultará de esto o aquello.