Jueves, 10 de Julio del 2025

1 Samuel 16:7


Día 10

Devocional escrito por Yesi Ocaranza de Italiani

1 Samuel 16:7 …El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.


Claramente podemos ver en este versículo como deja en evidencia la total diferencia entre Dios y el ser humano...

Dios mira el corazón y lo profundo de él, mientras que las personas solo miran las apariencias.


Este capítulo veremos un ejemplo de ello...

Podemos ver a Samuel, el Profeta de Dios, quien fue enviado a ungir al sucesor del Rey Saul, en este caso David.


Samuel visita la familia de Isaí (padre de David) se encuentra con siete de sus hijos, Samuel se siente atraído por Eliab , el hijo mayor y más alto (quizá hasta una mayor preparación física) pero Dios le dice a Samuel que no juzgue por las apariencias, sino que mire el interior.


En este versículo podemos encontrar dos perspectivas: 

  • Por un lado la necesidad de las personas en superar las limitaciones impuestas por las apariencias 

  • Y por otro lado la importancia del corazón en nuestra relación con Dios.


Es fácil juzgar a las personas por lo que vemos por fuera, en lo personal al respecto tengo la opinión de decir lo que creemos que vemos...en cuanto a esto hay muchos puntos que analizar, lo que creemos ver, lo que nos quieren mostrar...etc.


Uno de los primeros puntos a tomar en cuenta es la apariencia física que es claro ejemplo que tenemos en este versículo, más allá de tener quizá un buen porte físico o una belleza física, no significa que sea de igual manera el interior...lo físico, el estatus social, no define a nadie.


Dios mira el corazón busca, humildad, sencillez, bondad, valores...un corazón como el que tenía David, conforme a Dios.


El ser humano busca constantemente una realización personal y felicidad, nos enfocamos en cumplir con los estándares de belleza, éxito material, pero es importante recordar que debemos  cuidar la belleza interior, aquella que solo proviene de Dios y no puede ser medida por estándares físicos, sociales o culturales.


Es fundamental buscar el Amor de Dios y estar llenos de Su Espíritu Santo para no ser engañados o dejarnos llevar por apariencias. 


No quedarnos con lo que nos dicen, muestran o creemos ver o saber…

Dejemos actuar en nuestras vidas al Espíritu Santo de Dios y que Él nos permita ver con Sus Ojos, más allá de lo superficial e interesarnos por conocer de  las personas y no juzgar rápidamente, ese es un corazón conforme a Dios.


Seamos más comprensivos, pacientes, amables,  etc. pero no solo eso: aprendamos a valorar las virtudes de las personas. 


Pero también podríamos reflexionar sobre nuestras propias percepciones y que es lo que en verdad valoramos e incluso que elegimos creer, de esta manera nos aseguraremos de priorizar lo importante: el corazón.


Es valorable siempre tener en cuenta o recordad que, así como nosotros, cada persona es un océano de emociones, sueños, proyectos,  etc.

Y en gran punto aquellos que conocimos a Dios, tenemos el deber de navegar más allá de las olas de las apariencias, de esta manera abrazamos no solo la Palabra sino la relación que tenemos con nuestro Creador, Quien nos hizo conforme a Su Imagen y es Quien ve la luz que hay en nosotros, porque Él es Luz...