1 Samuel 2:7
Día 15
1 Samuel
2:7 Jehová empobrece, y él enriquece; Abate y enaltece.
En La Biblia encontramos
varios cánticos en los cuales la gente se expresa en adoración por algo milagroso
que Dios ha hecho en sus vidas.
Entre éstos están:
·
El Cántico del Mar Rojo. Éxodo 15
·
El Cántico de Débora. Jueces 5
·
El Cántico del Cordero. Apocalipsis 15:3-4
·
Y también el Cántico de Ana. 1 Samuel 2:1-11
Estos son alabanzas de
agradecimiento, pero también son mensajes proféticos.
El versículo de
nuestro devocional se encuentra dentro del Cantico de Ana.
El Cántico de Ana es una
oración que se convirtió en un canto.
Es una alabanza que surgió del
agradecimiento a Dios por contestar su oración.
Ana declaró:
1 Samuel 1:27-28 Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Yo, pues, lo
dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí
a Jehová.
Observemos que al nacer Samuel, Ana reacciona:
ü En primer lugar cumpliendo la promesa de dedicar a Samuel a Jehová tal como se lo había prometido
ü Y en segundo lugar, Adorando a
Dios
Este es el contexto que antecede al Cántico de Ana,
uno de los poemas más Preciosos de toda la Biblia.
Lo interesante es que este canto viene después de haberse desprendido de Samuel, dejándolo al cuidado de Eli, el Sumo Sacerdote.
Uno podría imaginar que Ana había quedado triste al despedirse de su hijo tan deseado; pero lo que vemos al inicio del cántico es una oración de agradecimiento:
1 Samuel 2:1-2 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se
regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis
enemigos, por cuanto me alegré en tu salvación. 2 No hay santo como
Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios
nuestro.
Nos enseña a Dar la Gloria a Dios de lo bueno que nos sucede:
2 »Nadie es santo como el Señor;
no hay roca como nuestro Dios.
¡No hay nadie como él!
·
Mi corazón se alegra en El Señor
· En Él radica mi poder.
·
Puedo reírme de mis enemigos, por cuanto
celebro con gozo Su salvación.
·
Nadie es Santo como El Señor; no hay roca como nuestro Dios.
· No hay nadie como Él.
Es fácil animarnos a darle la Gloria a
Dios, cuando se ha manifestado a nuestro favor, pero en verdad algunos aun
siendo favorecidos olvidan de darle gratitud por la Gracia recibida.
Debemos darle la Gloria a Dios.
Hay un peligro aquí que es bueno reflexionar
para no equivocarnos, cuando no le damos la Gloria a Dios corremos el peligro
de pensar que lo obtenido fue el fruto de nuestro esfuerzo o labor.
Nunca contemos a otros aquello que consideremos
un bien recibido de Dios, antes de tomarnos un tiempo para alabar, exaltar y
darle la Gloria a Dios a solas, un tiempo dónde le dices a tu alma: de Dios recibí esto, a Él le doy la Gloria.
Primero debemos darle la Gloria a Dios, de lo contrario lo que puede suceder es que al contar a otros antes, puede venir la tentación de pensar que Usted lo recibió de Dios porque hizo los méritos suficientes, porque tuvo fe, porque se esforzó, pero…Todo lo que recibimos es por Gracia, porque Su Maravilloso Amor se complace en bendecirnos, por eso con nuestro testimonio siempre le daremos la Gloria a Dios
Antes que nada, y antes que a nadie, hagamos
como hizo Ana, ella fue en oración a la Presencia de Dios a Glorificarle,
primero en la intimidad oró, y luego el
testimonio se hizo público, siempre dando la Gloria y la Exaltación a Dios.
Eso es gratitud y humildad.
En su canto, Ana reconoce que Dios es justo y Él está en control.
1 Samuel 2:3-9 No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Jehová, y a él toca el pesar las acciones. 4Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder.5 Los saciados se alquilaron por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre; hasta la estéril ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece. 6Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.7 Jehová empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece. 8El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo. 9El guarda los pies de sus santos, mas los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su propia fuerza.
Dios exalta al que se humilla:
·
No multipliquen las palabras de orgullo y altivez.
·
Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca.
·
Porque Dios todo lo sabe, Y Él es Quien juzga las acciones.
·
Los poderosos serán quebrados y los débiles se
armaran de valor.
·
Los que antes tenían comida de sobra se
venden por un pedazo de pan y los que antes sufrían
hambre ahora viven saciados.
·
La que no podía dar a luz, tuvo siete hijos, pero
la que tenía muchos hijos desfallece.
·
Dios mata y da vida, salva y condena
·
Empobrece y enriquece, derriba y enaltece.
·
Levanta al pobre, pone en alto al necesitado, sentándolo
con la nobleza y recibiendo un lugar de honra.
·
Porque Él sostiene la tierra, Él mantiene firme el
mundo.
·
El guarda los pasos de sus Hijos, pero los
pecadores morirán en oscuridad, porque nadie es fuerte por si mismo
Cada una de las frases habla por sí solas.
Concluimos en reconocer que Dios nos busca
humildes, que nosotros al esperar Su Favor debemos acercarnos en esa
actitud, Él que pesa los corazones y sabe cada intención, obrará con justicia.
Los soberbios y arrogantes sufrirán, no porque
Dios no les ame, ni quiera bendecirlos, sino por su propia actitud de
autosuficiencia.
Ana pudo experimentar cómo Dios transformó su situación de continua tristeza, sus carencias, su soledad, su esterilidad, la incomprensión de su esposo, las ofensas de Penina la otra esposa que se burlaba porque tenía dos hijos…pero ante todo eso, iba a la Presencia de Dios a humillarse.
Ana vivía en un constante
clamor, esperando hallar el Favor del Señor.
- Fue sostenida por Su Gracia y hallada por Su Bendición.
- Se humilló y Dios la exaltó favoreciéndola.
- Dios le dio victoria y el anhelo de su corazón
fue cumplido
Mi boca se
ensanchó… significa
sonreí delante de mis enemigos.
Salmo 35.21–26 Ensancharon contra mí su boca; Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto! 22 Tú lo has visto, oh Jehová; no calles; Señor, no te alejes de mí. 23 Muévete y despierta para hacerme justicia, Dios mío y Señor mío, para defender mi causa. 24 Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío, Y no se alegren de mí. 25 No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra! No digan: ¡Le hemos devorado!
26Sean avergonzados y confundidos a una los que de mi mal se alegran; Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
Y Dios vio su corazón y escuchó su oración, avergonzando a quien se burlaba de ella.
Muchos años después, Dios eligió a María, para traer a Jesús a este mundo, Ella utilizó palabras similares
a las de la oración de Ana.
Lucas 1:46-55 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva;
Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, 50 Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen. 51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.52 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes. 53 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos. 54 Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia 55 De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.
El mismo modelo de glorificar a Dios y la misma maravillosa manera que tiene nuestro Señor de exaltar a los humildes.
Al final del cántico, Ana deja
un mensaje profético que habla del Mesías,
en hebreo Mashiaj,
que literalmente significa: ungido
1 Samuel 2:10 Delante de Jehová serán
quebrantados sus adversarios, y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová
juzgará los confines de la tierra, dará poder a su Rey, y exaltará el poderío
de su Ungido.
¿Habrá tenido Ana una visión del Mesías? No podemos saber lo que ella vio ni la revelación que recibió, pero lo interesante es que su hijo Samuel sería un instrumento utilizado en el cumplimiento de ésta profecía, ya que él sería el Profeta que ungiría a David como rey, de cuyo linaje vendría el Mesías y Cristo.
Después de dejar a Samuel con
Eli, Ana y Elcana regresaron a su casa, y siguieron su vida normal, pero Samuel
comenzó su ministerio, comenzó a cumplir el Propósito por el cual Dios lo había traído a esta tierra.
1 Samuel 2:11 Y Elcana se volvió a su casa
en Ramá; y el niño ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí.
Podríamos pensar que Ana salió
perdiendo, ya que dejó ir a su hijo tan deseado; sin embargo, la realidad es
que todos salieron ganando: a Ana le fue quitada la esterilidad, y
luego fue premiada con más hijos; en cuanto a Samuel, él vivió para Dios.
1 Samuel2:18-21 Y
el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová, vestido de un efod de
lino. Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando
subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. Y Elí bendijo
a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te dé hijos de esta mujer en lugar del
que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa. Y visitó Jehová a
Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel
crecía delante de Jehová.
También la nación de Israel salió ganando porque ahora Dios tenía a su servicio
un hombre que iba a cambiar la historia de Israel: Samuel, el Juez y el Profeta
que ungió a los dos primeros reyes de Israel.
Sus Planes son Perfectos.
Es una maravillosa historia,
inspirador relato de lo que puede hacer Dios con un corazón humilde.
Él tiene Planes Perfectos con
cada uno de nosotros, y hasta llegar a alcanzarlos, debemos pasar por
situaciones que ninguno elegiría: tristezas, soledad, decepciones, abandonos,
carencias, burlas…una espera que parece inagotable… pero aprendemos de Ana, que
en medio del proceso, la búsqueda de Dios es primordial, un clamor con gemidos
desgarradores, que salen de lo más profundo de nuestra alma, algo que muchas
veces nuestro entorno no entiende ni discierne…aprendemos en medio de la espera
a humillarnos bajo Su Mano Poderosa, lo que garantiza que Su Respuesta viene en
camino…desde allí nos pondrá en pie, para ver Su Obra Milagrosa.
1 Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros
Esperemos con confianza… Dios
es Fiel y Verdadero y cumplirá Su Propósito en cada una de nuestras vidas, oremos
y confiemos.
Salmos 138:8 Jehová cumplirá su
propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la
obra de tus manos.