1 Samuel 2:8
Día
13
Devocional
escrito por Andrea Villalba
1 Samuel 2:8 Él levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al
menesteroso…
En todo este capítulo Ana agradece y alaba Dios por Su Bondad y Misericordia.
Precisamente
este versículo exalta la Capacidad Divina de transformar vidas.
Ella
se sentía identificada radicalmente, porque fue levantada del muladar.
El
contexto de esta historia se desarrolla en el Capítulo 1 de 1 Samuel, relata
una oración muy profunda que elevo Ana, ella era estéril y era burlada por la
segunda esposa de su esposo, ya que ésta sí tenía dos hijos.
Cada
año amargaba su corazón, por lo que lloraba angustiadamente por su necesidad, aunque
su esposo el Elcana no le reprochaba nada.
Un
día después de clamar desesperadamente, Dios escuchó su oración, ella juró que
si le concedía un hijo sería un consagrado a Jehová y Él la escuchó.
Tuvo un niño varón, lo llamó Samuel, quien fue un siervo consagrado a Dios desde su niñez, luego ella tuvo cinco hijos más y fue bendecida grandemente.
Ana
hace dos declaraciones importantes en este versículo:
1. “El levanta del polvo al pobre...”
Pobre:
un estado de humillación, desapego, bancarrota, fracaso, marginación y de desprecio,
es cuando tus sentimientos son vulnerados.
Ana reconocía que su esterilidad era la razón de su desprecio y burla, en una sociedad que marginaba a las mujeres que no podía tener hijos.
El polvo simboliza
ese estado de desprecio y miseria espiritual.
Ana
clamó y Dios la levantó.
Salmos 34:6 Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libro de todas sus
angustias.
2. “...Y del muladar al menesteroso...”
Muladar:
un lugar de escombros, basura o estiércol antiguamente era donde tiraban la
basura (a lado de un muro).
La
palabra Shefot (hebreo) se traduce en “un montón de desperdicio, suciedad y
estercolero”.
Menesteroso:
persona que se encuentra en gran necesidad, es pobre e indigente.
Ana tenía la necesidad espiritual y la humildad de reconocer la dependencia de Dios para recibir Su Auxilio y Salvación.
Así se sentía ella, en un montón de suciedad, como en un basurero, pero su corazón humillado y dependiente del Señor sabía Quién podía rescatarla del polvo, no cesó de orar hasta que Jehová se acordó de ella y la salvó.
Salmos 113:7-9 El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del muladar, 8 Para hacerlos sentar con príncipes, con los príncipes de su pueblo. 9 El hace habitar en familia a la estéril, que se goza en ser madre de hijos. Aleluya.
Hoy muchos podemos encontrarnos así: estériles espirituales, faltos de productividad, propósito, sin crecimiento o detenidos en una rutina que no genera cambios, también podemos sentirnos estériles económicamente (necesidades, falta de trabajo, deudas) y emocionalmente (la falta de un ser querido, frustración, soledad, desesperanza, estrés y ansiedad por las expectativas no cumplidas, enfermedades que preocupan).
Tantas situaciones que empatizan con los mismos sentimientos que Ana tuvo, al “estar en un muladar”.
Pero Gloria a Dios, porque el Creador se acuerda de nosotros, de aquellos que admiten su necesidad y piden socorro, y no importa lo que piensen los demás o que estemos en el peor de los basureros...
Dios está las 24 horas del día, los 365 días
del año, para extendernos SU MANO y levantarnos.
Solo
debemos clamar y el oirá.
Proverbios 31:20 Extiende su mano al pobre, y alarga sus manos al necesitado.
Traducción
(NBLA) Nueva Biblia de las Américas
Jesucristo vino a esta tierra para anunciar El Evangelio a todos los necesitados, a todos aquellos que se encuentran marginados, despreciados, señalados, destruidos, muertos en delitos y pecado.
En
Él tenemos la OPORTUNIDAD de que nuestras vidas sean transformadas por la Obra
del Espíritu Santo.
EN LA CRUZ Él SE LLEVO TODAS NUESTRAS FALTAS,
y es el Único Camino que nos conduce a la Salvación de nuestras almas y ayuda en cualquier necesidad.
Lucas 4: 18-19 El Espíritu del Señor esta sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar las buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos: A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor.
Algunos hemos sido alcanzados por Las Buenas Nuevas de Salvación, otros nunca la han escuchado y unos cuantos han recibido El Mensaje, pero lo rechazaron.
Lo
que importa hoy es reconocernos en la condición que esta nuestro corazón, si
nos sentimos menesterosos, pobres o en medio del muladar, solo clamemos a
Jesucristo y nos libertará.
Pero si hemos sido levantados y salvados, hagamos EVIDENTE en nuestras vidas con gratitud la Obra Gloriosa que Dios hace con aquellos que corren a Él.
Ana estuvo de los dos lados, desde su “basurero y dolor” y desde de su corazón agradecido que no olvidó Quien le había extendido Su Mano.
Hoy podemos estar en alguna de las dos veredas, pero por Su Palabra tenemos el testimonio de cómo accionar y reaccionar.
Dios
te bendiga.