Sábado, 23 de Noviembre del 2024

1 Tesalonicenses 5:13

Día 23

Devocional escrito por  Mercedes Martínez de Stein

 

1 Tesalonicenses 5:13... Tened paz entre vosotros.

 

Seguramente, como me ha pasado, también a Usted le ha ocurrido, a mí me sucede que cuando me pongo hacer algo, y no me sale, muchas veces pierdo la paz, porque tal vez pensé que sería más fácil, o no me costaría tanto.

Así también, esa falta de paz nos hace cambiar el humor, nos cambia hasta la forma de hablar de mirar.

Ahora ¿Cuánto más si entre dos personas no habría paz?

Qué difícil es mantener un vínculo con alguien cuando no podes convivir, porque tal vez hay cosas de la otra persona que no te gusten, o su forma de actuar no es como a vos te parece, y siempre hay algún motivo por el cual la paz no puede estar.

Mateo 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

 

·        El Señor nos llama a ser Portadores de Paz.

Y como Sus Hijos debemos practicar a diario con nosotros mismo y aún más con los demás a poder impartir la paz que Cristo nos ha dado.

Lucas 10:6 Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él.

 

·        Es evidente que la paz en la comunidad es muy importante.

Ya que la falta de armonía y el conflicto pueden debilitar los vínculos entre las personas.

Judas 2 Misericordia y paz y amor os sean multiplicados.

 

·        Debemos procurar tener paz.

Cuando carecemos de ella afectamos a todo nuestro entorno: trabajo, familia amistades.

Cuánto más los que estamos en el Camino de Dios, debemos siempre llevar la paz.

La falta de paz puede afectar a la Iglesia.

Por eso, La Biblia nos anima a trabajar en el perdón, la reconciliación y la unidad entre los Hermanos y Hermanas.

Colosenses 3:15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

 

·        Por eso qué importante es la comunicación entre las personas.

Si lo haríamos, de tantos momentos feos nos evitaríamos vivir…

 

·        Primero entender que todos somos diferentes.

Que de la misma manera que el otro se equivoca o hace cosas que a mí me molestan, yo puedo causar el mismo sentimiento en los demás, pero lo más importante es poder charlarlo, limar diferencias, perdonarnos, olvidarnos, y dar vuelta la página, y allí es donde la paz viene a reinar.

Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

 

El mundo no tiene paz, nosotros por Gracia Divina, en Cristo la hemos encontrado, es tiempo de impartir, salpicar a otros que hoy no la tienen.

Ellos buscan llenar su corazón con cosas pasajeras, con momentos de disfrute, con cosas materiales, pero esas cosas pasan y vuelven a sentir esa angustia en sus almas.

Ø Solo Cristo puede darles la paz que están necesitando.

Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.