1 Tesalonicenses 5:13
Día 9
Devocional escrito por Samuel Alfieri
1 Tesalonicenses 5:13
…Tened paz entre vosotros.
La
Paz es uno de los mayores Tesoros que Dios desea para Su Pueblo.
Sin
embargo, cuando el Apóstol Pablo escribe estas palabras a la Iglesia de
Tesalónica, no está hablando simplemente de la ausencia de discusiones,
problemas o conflictos.
Ø
La expresión "…Tened
paz entre vosotros " es una invitación a cultivar una forma
de vida que refleje el Carácter de Cristo en cada relación.
La iglesia de Tesalónica era una congregación joven que enfrentaba persecución,
dificultades externas y desafíos internos.
Pablo sabía que, además de soportar la oposición del mundo, debían
cuidar la unidad dentro de la Familia de la Fe.
Por eso, después de exhortarlos a reconocer y amar a quienes servían
como líderes espirituales, termina diciendo:
…Tened paz entre vosotros.
Es como si dijera: "Protejan la comunión, porque de ella depende el testimonio de la Iglesia".
·
La Paz bíblica va mucho más allá de la tranquilidad emocional.
La
palabra utilizada por Pablo está relacionada con la idea de integridad,
bienestar y armonía.
Es
vivir de tal manera que las relaciones sean restauradas, fortalecidas y guiadas
por el Amor de Dios.
·
Esta Paz no surge de manera natural.
Nuestra
naturaleza humana tiende al orgullo, a la crítica, al resentimiento y a la
búsqueda de nuestros propios intereses.
Ø Por eso, mantener la
Paz requiere una decisión diaria de someternos al Espíritu Santo y permitir que
Él transforme nuestro corazón.
Jesús
mismo declaró:
Mateo 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque
ellos serán llamados hijos de Dios
El
Señor No dijo: "bienaventurados los amantes de la paz", sino "Bienaventurados los pacificadores".
Existe
una gran diferencia.
Muchos
desean vivir tranquilos, pero pocos están dispuestos a hacer el esfuerzo
necesario para restaurar relaciones, pedir perdón, perdonar sinceramente o
renunciar al orgullo para preservar la unidad.
·
Ser pacificador implica actuar.
Significa buscar la reconciliación antes que la discusión, escuchar antes de responder, comprender antes de juzgar y amar incluso cuando el otro no responde como esperamos.
Cuando
escribe, el Apóstol Pablo desarrolla este mismo pensamiento en
Romanos 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.
Ø Es interesante
que el Apóstol reconoce que no siempre dependerá completamente de nosotros.
Ø Hay
situaciones donde la otra persona no desea reconciliarse.
Ø Sin
embargo, el creyente tiene la responsabilidad de hacer todo lo que esté a su
alcance para promover la Paz.
·
La Paz también requiere humildad.
Filipenses 2:3-4 Nada
hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada
uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo
propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Muchos
conflictos nacen porque queremos tener siempre la razón, defender nuestra
posición o satisfacer nuestros intereses personales.
Cuando
Cristo ocupa el centro de nuestra vida, aprendemos que preservar la comunión
vale mucho más que ganar una discusión.
·
La Iglesia es comparada con un Cuerpo.
Un cuerpo saludable funciona porque cada miembro coopera con los demás.
Cuando un
órgano se rebela contra otro, todo el organismo sufre.
De
igual manera, cuando permitimos que el enojo, la crítica constante, la
murmuración o la falta de perdón entren en la Iglesia, todo el Cuerpo de Cristo
resulta afectado.
Efesios 4:2-3 Con toda
humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en
amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.
·
Notemos que Pablo habla de "guardar"
la unidad…
No
somos nosotros quienes la creamos, Cristo ya la estableció mediante Su Sacrificio
en la cruz.
Nuestra
responsabilidad consiste en protegerla, cuidarla y evitar todo aquello que
pueda romperla.
Añade
otro elemento indispensable:
Colosenses 3:13 y 15 Soportándoos
unos a otros, y perdonándoos unos a otros... De la manera que Cristo os
perdonó, así también hacedlo vosotros... 15 Y la paz de Dios gobierne en
vuestros corazones.
·
No puede existir verdadera Paz donde no existe perdón.
El
resentimiento mantiene abiertas heridas que solamente la Gracia de Dios puede
sanar.
Recordar
cuanto hemos sido perdonados nos ayuda a extender esa misma Misericordia hacia
quienes nos han ofendido.
Además,
la Paz entre los creyentes tiene un profundo impacto en el mundo.
Jesús
oró al Padre diciendo:
Juan 17:21 Para que todos sean uno... para que el mundo
crea que tú me enviaste.
·
La Unidad y la Paz son un poderoso Testimonio del Evangelio.
Una
Iglesia dividida contradice el Mensaje que predica.
Una
Iglesia que vive en Amor refleja el Carácter de Cristo y atrae a otros hacia
Él.
Ø Vivir en Paz No
significa evitar conversaciones difíciles Ni ignorar el pecado.
Ø Significa enfrentar
cada situación con Amor, Verdad, Mansedumbre y el deseo sincero de Restaurar
antes que destruir.
Todo
esto sigue siendo vigente: en nuestras Familias, en la Iglesia, en el trabajo y
en cada relación, Dios nos llama a ser instrumentos de reconciliación.
Ø Cada palabra amable,
cada acto de humildad, cada perdón otorgado y cada esfuerzo por mantener la
Unidad, glorifican al Señor y fortalecen a Su Pueblo.
Que
la respuesta de nuestra vida sea obedecer:
…Tened paz entre vosotros.
Permitiendo
que la Paz de Cristo gobierne nuestros corazones y sea evidente en todas
nuestras relaciones.
Señor,
gracias porque Tú eres nuestra Paz.
Ayúdanos
a vivir en armonía con nuestros Hermanos, a perdonar como hemos sido perdonados
y a buscar siempre la Unidad del Cuerpo de Cristo.
Líbranos
del orgullo, de la crítica y del resentimiento.
Haznos
verdaderos pacificadores que reflejen Tu Amor en cada palabra y en cada acción.
Que
nuestra vida Glorifique Tu Nombre y sea un testimonio del Poder transformador
del Evangelio.
En
el Nombre de Jesús. Amén.
Dios
lo bendiga.