Domingo, 9 de Agosto del 2026

1 Tesalonicenses 5:13

Día 9

Devocional escrito por Samuel Alfieri

1 Tesalonicenses 5:13 …Tened paz entre vosotros.

 

La Paz es uno de los mayores Tesoros que Dios desea para Su Pueblo.

Sin embargo, cuando el Apóstol Pablo escribe estas palabras a la Iglesia de Tesalónica, no está hablando simplemente de la ausencia de discusiones, problemas o conflictos.

Ø  La expresión "…Tened paz entre vosotros " es una invitación a cultivar una forma de vida que refleje el Carácter de Cristo en cada relación.

 

La iglesia de Tesalónica era una congregación joven que enfrentaba persecución, dificultades externas y desafíos internos.

Pablo sabía que, además de soportar la oposición del mundo, debían cuidar la unidad dentro de la Familia de la Fe.

 

Por eso, después de exhortarlos a reconocer y amar a quienes servían como líderes espirituales, termina diciendo:

…Tened paz entre vosotros. 

Es como si dijera: "Protejan la comunión, porque de ella depende el testimonio de la Iglesia".


·        La Paz bíblica va mucho más allá de la tranquilidad emocional.

La palabra utilizada por Pablo está relacionada con la idea de integridad, bienestar y armonía.

Es vivir de tal manera que las relaciones sean restauradas, fortalecidas y guiadas por el Amor de Dios.

 

·        Esta Paz no surge de manera natural.

Nuestra naturaleza humana tiende al orgullo, a la crítica, al resentimiento y a la búsqueda de nuestros propios intereses.

Ø Por eso, mantener la Paz requiere una decisión diaria de someternos al Espíritu Santo y permitir que Él transforme nuestro corazón.

 

Jesús mismo declaró:

Mateo 5:9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios

El Señor No dijo: "bienaventurados los amantes de la paz", sino "Bienaventurados los pacificadores".

Existe una gran diferencia.

Muchos desean vivir tranquilos, pero pocos están dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para restaurar relaciones, pedir perdón, perdonar sinceramente o renunciar al orgullo para preservar la unidad.

 

·        Ser pacificador implica actuar.

Significa buscar la reconciliación antes que la discusión, escuchar antes de responder, comprender antes de juzgar y amar incluso cuando el otro no responde como esperamos. 

Cuando escribe, el Apóstol Pablo desarrolla este mismo pensamiento en

Romanos 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

 

Ø Es interesante que el Apóstol reconoce que no siempre dependerá completamente de nosotros.

Ø Hay situaciones donde la otra persona no desea reconciliarse.

Ø Sin embargo, el creyente tiene la responsabilidad de hacer todo lo que esté a su alcance para promover la Paz.

  

·        La Paz también requiere humildad.

Filipenses 2:3-4 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

 

Muchos conflictos nacen porque queremos tener siempre la razón, defender nuestra posición o satisfacer nuestros intereses personales.

Cuando Cristo ocupa el centro de nuestra vida, aprendemos que preservar la comunión vale mucho más que ganar una discusión.

 

·        La Iglesia es comparada con un Cuerpo.

Un cuerpo saludable funciona porque cada miembro coopera con los demás.

Cuando un órgano se rebela contra otro, todo el organismo sufre.

De igual manera, cuando permitimos que el enojo, la crítica constante, la murmuración o la falta de perdón entren en la Iglesia, todo el Cuerpo de Cristo resulta afectado.

 

Efesios 4:2-3 Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

 

·        Notemos que Pablo habla de "guardar" la unidad…

No somos nosotros quienes la creamos, Cristo ya la estableció mediante Su Sacrificio en la cruz.

Nuestra responsabilidad consiste en protegerla, cuidarla y evitar todo aquello que pueda romperla.

 

Añade otro elemento indispensable:

Colosenses 3:13 y 15 Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros... De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros... 15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones.

 

·        No puede existir verdadera Paz donde no existe perdón.

El resentimiento mantiene abiertas heridas que solamente la Gracia de Dios puede sanar.

Recordar cuanto hemos sido perdonados nos ayuda a extender esa misma Misericordia hacia quienes nos han ofendido.

 

Además, la Paz entre los creyentes tiene un profundo impacto en el mundo.

Jesús oró al Padre diciendo:

Juan 17:21 Para que todos sean uno... para que el mundo crea que tú me enviaste.

 

·        La Unidad y la Paz son un poderoso Testimonio del Evangelio.

Una Iglesia dividida contradice el Mensaje que predica.

Una Iglesia que vive en Amor refleja el Carácter de Cristo y atrae a otros hacia Él.

 

Ø Vivir en Paz No significa evitar conversaciones difíciles Ni ignorar el pecado.

Ø Significa enfrentar cada situación con Amor, Verdad, Mansedumbre y el deseo sincero de Restaurar antes que destruir.

 

Todo esto sigue siendo vigente: en nuestras Familias, en la Iglesia, en el trabajo y en cada relación, Dios nos llama a ser instrumentos de reconciliación.

Ø Cada palabra amable, cada acto de humildad, cada perdón otorgado y cada esfuerzo por mantener la Unidad, glorifican al Señor y fortalecen a Su Pueblo.

 

Que la respuesta de nuestra vida sea obedecer:

…Tened paz entre vosotros.

Permitiendo que la Paz de Cristo gobierne nuestros corazones y sea evidente en todas nuestras relaciones.

 

Señor, gracias porque Tú eres nuestra Paz.

Ayúdanos a vivir en armonía con nuestros Hermanos, a perdonar como hemos sido perdonados y a buscar siempre la Unidad del Cuerpo de Cristo.

Líbranos del orgullo, de la crítica y del resentimiento.

Haznos verdaderos pacificadores que reflejen Tu Amor en cada palabra y en cada acción.

Que nuestra vida Glorifique Tu Nombre y sea un testimonio del Poder transformador del Evangelio.

En el Nombre de Jesús. Amén.

Dios lo bendiga.