1 Tesalonicenses 5:23
Día 9
Devocional escrito por Celia Vega
1
Tesalonicenses 5:23 …Todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado
irreprensible, para la venida de nuestro Señor Jesucristo.
La oración de Pablo es el deseo de Dios para Sus Hijos y
el en ese momento estaba despidiéndose de la Iglesia de Tesalónica.
¡Qué privilegio tuvieron los hermanos al tener al Apóstol
Pablo en sus últimas instancias de su ministerio!
Miremos el versículo
completo:
1Tesalonicenses 5:23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida del Señor Jesucristo.
A-
El Dios de Paz:
Por definición paz es la ausencia de guerras, contiendas
y conflictos.
San Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no la doy como el mundo la
da...
Su Paz es todo lo que necesitamos tener y en este mundo
no la podemos hallar; mientras todo este mal, ella nos ayudará a descansar con
fe en la protección de Dios.
B- Santifique por
completo:
Santificar es apartar con un
propósito, consagrar, hacer que algo deje estar junto, separar algo por
completo para Dios.
·
El deseo de Dios es vernos
santos, apartados del mundo y de todo lo que contamine nuestro corazón.
Cuando llegamos al Señor
estábamos sucios, llenos de pecado; veníamos cubiertos de suciedad, pero Él nos
recibió tal cual éramos, y comenzó a limpiarnos.
Él no se asusta de nuestra
condición de pecador, ni como nos halló, solo nos recibe con gran amor
transformando nuestra condición.
C- Espíritu, alma y
cuerpo:
Espíritu: es lo que primero que Dios toca y santifica, empieza por dentro y se refleja hacia afuera.
Él Espíritu Santo nos enseña a acercarnos más y más a Dios y nos aleja
del mundo y sus deseos, atreves de Él aprendemos a serle fiel.
1
Juan 2:17 El mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios
permanece para siempre.
Alma: es donde
se encuentran los sentimientos, las emociones, pensamientos, decisiones, la
felicidad, tristeza, dolor.
Esta parte es muy importante
es donde Dios debe sanar heridas del pasado, muchas personas llegan al Señor
depresivas, sin deseos de vivir, pero su amor restaura, cambiando la tristeza
en alegría; hoy esas vidas son testimonios de la transformación del Espíritu
Santo.
Cuerpo: el envase físico que algunas veces no cuidamos, al contrario, no le damos
el descanso necesario, nos alimentamos desordenadamente, nos estresamos,
estamos de mal humor, no cuidando nuestra salud mental y física.
1Corintios 3:16 ¡No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de
Dios mora en vosotros?
Debemos cuidar y guardar todo nuestro ser irreprensible hasta la Venida del Señor Jesucristo.
¿Y cómo lo hacemos?
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Buscando y meditando en Su Palabra cada día.
·
Orando, ayunando y congregándonos.
·
Sirviendo al Señor en todo.
Una mente ocupada es la mejor arma para que el diablo no saque ventaja y no encuentre motivos para atraparnos y si buscamos del Señor, nuestro espíritu estará avivado, nuestra alma gozosa y Él se alegrará de vernos servirle.
Hermanos tengamos siempre presente que la Venida del
Señor está cerca y que debemos estar preparados en espíritu, alma y cuerpo,
irreprensibles.
Que Su Gracia nos ayude a santificarnos completamente.
¡¡¡Que Dios les bendiga
mucho!!!