Martes, 16 de Abril del 2024

1 Timoteo 1:12

Día 16

Devocional escrito por Osvaldo Alfieri Hijo

1 Timoteo 1:12 Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor...

 

Estas son palabras del Apóstol Pablo a Timoteo, su discípulo.

Las epístolas o cartas fueron eso mismo, en su sentido literal.

En estas épocas ya no utilizamos la carta como medio de comunicación habitual, pero podríamos compararlo con que escribamos un mail o un amplio mensaje de Whats App dirigido a un amigo verdadero.

Las cartas a Timoteo muestran enseñanzas, consejos, relatos de vida, desafíos, ejemplos y más herramientas que le serán útiles mientras desarrolle su labor en la misión, donde predicaba El Evangelio en la Iglesia de Éfeso.

 

Éfeso era una ciudad portuaria muy importante (en la actualidad forma parte de Turquía) y allí Timoteo tenía la gran responsabilidad de anunciar las Verdades del Evangelio y la Obra de Jesucristo.

 

Es así que Pablo comienza el relato en el versículo 1 con un afectuoso saludo donde considera a Timoteo como un “verdadero hijo en la fe”.

 

Luego entre los versos 3 y 11 le recuerda a Timoteo la importancia de permanecer en Éfeso enseñando la Verdadera Doctrina.

Así mismo le enumera diferentes mandamientos e interpretaciones, mostrando por qué Dios nos revela Su Voluntad y que ésta es para Sus Hijos.

 

Que debe mantenerse en la Verdad y no confundirse con falsas doctrinas.

Ya en el segundo párrafo de esta carta comenzamos con el versículo de nuestro devocional:

“Doy gracias a quien me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio...”

 

En primera instancia Pablo habla de la FORTALEZA.

Y de Quién proviene esa fuerza: de Cristo Jesús.

Esa fortaleza le permitió perseverar, ser de ejemplo, enseñar y aun a pesar de las dificultades, permanecer en la fe.

 

Segundo, declara que Cristo es su Señor.

De ese modo confiesa la Autoridad de Dios en su corazón y en forma de alabanza pone a Cristo en primer lugar, siendo Él Sostén y Cimiento del Ministerio de Pablo.

 

Por ultimo agradece el lugar que Dios le concedió en el Perfecto Propósito de convertirlo en un Seguidor de Cristo y de servirle siendo parte del Ministerio.

 

Para los cristianos, los que seguimos a Jesús o quienes participamos en las labores de nuestra Iglesia, es bueno recordar que Dios es nuestra fortaleza.

Que a pesar de las dificultades o cualquier impedimento, Dios tiene Propósitos Gloriosos con nosotros.

 

Ø Incluso es muy bueno recordar la Misericordia que Dios tuvo al fijarse en nosotros haciéndonos parte del Ministerio.

Ø Esta palabra nos alienta, nos conforta, es de estímulo.

 

Lo interesante del Ministerio de Pablo es que además de toda la sabiduría que él podía impartir y su función de discipular a muchos cristianos que seguirían la misión de la predicación, es que el Ministerio del Apóstol era testificar, anunciar, reflejar a Cristo.

 

Él fue siempre un ejemplo de la Obra de Transformación:

Versículo 13:

“habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia...

Versículo 14:

“... la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.”

Versículo 15:

“... Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.”

 

Podemos continuar todo el capítulo, pero aquellos que se animaron a leer este devocional y aun no son parte de la Iglesia, aquellos que en busca de una palabra que imparta fortaleza y esperanza, ingresaron a este blog ,puedo decirles que Jesucristo sigue siendo:

Ø El Salvador,

Ø La Única Verdad,

Ø El Único Camino.

Ø Él es la Vida,

Ø Es una Nueva Oportunidad.

Ø La Fortaleza,

Ø La Libertad,

Ø El Renuevo,

Ø Todo lo Bueno.

Lo que necesitamos y nos hace realmente bien podemos hallarlo en Cristo.

Solo tienes que abrir tu corazón y creer, así como lo hizo el Apóstol Pablo y la misma experiencia de transformación ocurrirá en todo tu ser.

Que Dios te bendiga.