2 Corintios 12:10
Día 8
Devocional escrito por Yesica Ocaranza
de Italiani
2 Corintios 12:10 Por
amor a Cristo me gozo en las debilidades…
Este versículo en lo personal no solo me enseña, corrige y alienta, sino que me llena el alma... porque el Apóstol Pablo habla del gozo en medio de la debilidad y qué difícil es eso de verdad.
La debilidad en la mayoría de las
personas es vista como algo negativo, algo para evitar, esconder y debo
reconocer que también yo lo he pensado.
Pero sin embargo el Apóstol Pablo
nos da una visión, una perspectiva diferente. Muestra cómo esa debilidad puede
ser usada, transformada para experimentar el Poder de Dios, y que Él se Glorifique
y haga Grande en ellas...
¿Y cómo es esto?
Pablo nos narra su testimonio, su experiencia con Dios (la cual nos cuenta en capítulos anteriores y podemos leerla completa ya que es de mucha bendición).
Ø Él dice que se regocija en sus debilidades.
No dice que se enorgullece de ellas
(es bueno aclararlo), sino que la confianza, la fe en Dios es lo que llena de
gozo su corazón.
Cuando aceptamos a Cristo en nuestro corazón, entra Su Amor, el cual hace que encontremos fortaleza en medio de la debilidad, y eso es de lo que habla Pablo.
Pero acá hay un gran detalle y súper importante: el Apóstol experimentó una transformación en su vida y vio el Poder de Dios.
Pero tuvo que reconocer que solo no
podía... y comenzó a depender de Dios...
Cuando reconocemos nuestras
debilidades y limitaciones, es cuando le permitimos a Dios obrar y nos
acercamos más a Él.
Ø No podemos escondernos de Dios, Él nos ve, nos escucha, todo lo sabe...
No es necesario que ocultes tus
debilidades, limitaciones (miedos, emociones, enojos, decepciones, etc.) porque
Él las conoce...
¿Y sabes qué? Aun así, Él nos ama incondicionalmente...
Ø Dios no siente ni piensa como vos o yo.
Ø Su Amor no es temporal, no es humano, es incondicional y para siempre.
Amado Hermano que tus debilidades
no te detengan, sino que te ayuden a confiar en Él y salir adelante...
Déjate transformar como lo hizo
Pablo, de perseguidor a perseguido.
¡Tremendo el cambio, pero verdadero!
Pablo nunca más estuvo ni se sintió
solo, siempre supo Quién peleaba por él, Quién lo fortalecía en las luchas,
pruebas y debilidades...
Y pudo elegir no pasar ninguna, por
supuesto, como vos y yo...
Pero sin embargo entendió que era
necesario, porque su vida era moldeada para el Propósito de Dios en él.
Su vida no dependía de sus fuerzas,
ni de su voluntad...
Yo no sé cuáles sean tus
debilidades, pero sí las conoce Dios...
Sí te puedo decir que las fuerzas
humanas son limitadas, son momentáneas.
Ø Que cada lágrima derramada en Cristo no es en vano.
Cada una de ellas no son derrotas, sino más bien míralas como un escalón hacia una fe profunda, es un escalón hacia la comunión e intimidad profunda con Dios.
Ahí nos damos cuenta que a veces, mejor dicho,
siempre, son necesarias.
Es la manera en la que nos
comunicamos con Dios, no debería, pero tristemente así funcionamos...
Se me viene la imagen de un bebé,
ante la necesidad de una mamadera, o un cambio de pañales, o cualquier
molestia...
Éste se pone llorar, a veces un llanto
leve y otras desesperante, para ser oídos por sus padres.
Es la forma que tienen de comunicarse,
ya que un bebé no habla...
De la misma manera el Hijo de Dios recurre
a su Padre ante la necesidad.
Si no hay necesidad, no hay clamor,
no hay comunicación... y por ende no hay respuesta.