2 Corintios 9:15
Día 30
2 Corintios 9:15 ¡Gracias a Dios por su don inefable!
Estamos
en plena temporada de dar gracias, es por eso que es el tiempo de mostrarnos agradecidos.
Debemos
hacer una pausa en nuestro agitado vivir y meditar en los incontables motivos
de gratitud que tenemos para con nuestro Buen Dios: la familia, nuestros seres
queridos cercanos y lejanos, amistades, hermandad de la fe, esos valorables lazos de afecto, que nos aman,
nos toleran, nos aceptan y nos ofrecen su apoyo incondicional para los momentos
buenos y los momentos difíciles de esta vida.
Sin
duda si no los tuviéramos a ellos, la vida no sería lo hermosa que es.
Agradecemos
a Dios, que a través de Su Gloriosa Presencia nos ha sostenido con firmeza en
Su Camino.
Que
nos ha provisto todo lo necesario para
subsistir, que nos ha dado salud y vigor para estar en pie.
Por
el regalo de la vida.
Debemos agradecer a Dios también por todas las bendiciones recibidas este año.
¡Eben-ezer,
ciertamente hasta aquí Dios nos ha ayudado!
1 Samuel
7:12 Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y
Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová.
Pero hay
sin duda algo de lo cual Dios quiere que estemos agradecidos y que nunca
perdamos de vista, aunque pasen los años, así como el Apóstol Pedro nos
advierte que no olvidemos, es la purificación de nuestros antiguos pecados
2 Pedro 1:9…habiendo olvidado la
purificación de sus antiguos pecados
Sólo Cristo
pudo haber hecho semejante obra, la cual tenemos que tener presente y agradecer
cada año que nos permite transitar por esta vida.
Dios nos
recibe por la Sangre derramada de Su Hijo, nos limpia de todo pecado y nos
regala la dicha del perdón.
Estos últimos días en la Casa del Señor hemos vivido
momentos únicos de amor y compañerismo, entroncados en el proyecto de darle Gracias
a Dios durante más de un mes, preparando actividades especiales, tuvimos
momentos de charlas íntimas, conversaciones reflexivas, donde los más adultos,
con lágrimas en los ojos agradecíamos el
Gran Amor de Dios hacia nuestras vidas.
En esos
dulces momentos en que la Presencia de Dios nos abrazaba, nos permitía ver jóvenes
que volviendo a la Casa, ya estaban sirviendo con gratitud, familias enteras gozándose
en servirle, la alegría de los niños en preparar su agradecimiento, nos
invitaba a seguir tomando fuerzas, porque todavía queda mucha tarea que
realizar…
Aun con
problemas de salud, y duras pruebas, quebrantados delante de Su Presencia, algunos
fueron animados a dar gracias…
1 Tesalonicense 5:18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de
Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
En 2 Corintios 8 y 9, capítulos que le invito que Usted pueda leer, en el contexto de “dar”, el Apóstol Pablo
irrumpe con gratitud a Dios que nos ha dado ¡Su don inefable!
2 Corintios 9:15 ¡Gracias a Dios por su don inefable!
El Apóstol Pablo no encuentra palabras humanas
que puedan describir la grandeza del regalo que Dios dio.
·
Don que desde luego se refiere a la Persona y la Obra de
Jesucristo.
Y es que debido a ese Regalo Divino que nosotros
podemos disfrutar de la Nueva Vida que solo Dios nos puede dar y nosotros
recibir por fe.
Juan. 1:12… a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Debemos ser agradecidos.
Los que
le recibimos a Cristo, los que creímos en Su Nombre, nos ha dado el poder de
ser hechos Hijos de Dios.
·
Nuestro Amoroso Dios y Padre, sabe que lo que Él nos está dando en Cristo,
es lo más importante,
valioso y maravilloso que podemos recibir en este mundo.
Efesios 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de
pecados según las riquezas de su gracia,
Nuestro Dios sabe que Su regalo en Cristo:
ü
Transforma las vidas
2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura
es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
ü
Cambia eternamente los destinos
Judas 23 A otros salvad, arrebatándolos
del fuego…
ü
Y da vida plena en Cristo
Juan 10:10… yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en
abundancia.
ü
El regalo de Dios en Cristo nos da propósito para vivir
Salmos 138.8 Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu
misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.
ü
Quita nuestros temores
1 Juan 4:18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa
fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no
ha sido perfeccionado en el amor.
ü
Y contesta nuestras peticiones.
Mateo 7.7 Pedid y se os dará
Proverbios 15:29 Jehová…Oye la
oración de los justos.
ü
Por si fuera poco, Dios es infinitamente paciente para con toda la humanidad
2 Pedro 3:9El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por
tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Por ello, pareciera innecesario una palabra como
esta, pero, en este tiempo de Dar
Gracias detengámonos para agradecer a Dios por Sus bendiciones, ya que:
Santiago1:17 Toda buena dadiva y todo don perfecto desciende de lo alto,
del Padre de las luces