2 Crónicas 25:8
Día 29 Devocional escrito por Lucas Italiani 2 Crónicas 25:8 …En Dios está el poder, o para ayudar o para derribar. Este pasaje nos recuerda que todo poder proviene de Dios. Él no solo puede ayudar y levantar, sino también derribar y frenar lo que no le agrada. Cuando recordamos que Dios tiene la última palabra, dejamos de vivir con ansiedad. No importa cuán fuerte parezca el enemigo o cuán grande sea la dificultad, Dios sigue teniendo el control. Amasias había contratado soldados pensando que su victoria dependía de la cantidad de hombres. Pero Dios le muestra que la victoria no está en el ejército, sino en Él. Dios es Soberano Absoluto Dios tiene control de todo, nada se le escapa. Daniel 4:35 Él hace según su voluntad... no hay quien detenga su mano. Salmo 115:3: Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho. Recordar que Dios tiene la última palabra nos da paz en medio de cualquier situación. Nuestra confianza no debe estar en los recursos No es la fuerza humana la que asegura la victoria, sino Dios. Salmo 20:7 Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Proverbios 21:31 El caballo se alista para el día de la batalla; mas Jehová es el que da la victoria. Nuestro dinero, conexiones o estrategias pueden fallar, pero Dios nunca. La ayuda de Dios es segura cuando caminamos en obediencia Su respaldo está con quienes confían y obedecen. Deuteronomio 28:1-2 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios... vendrán sobre ti todas estas bendiciones. Romanos 8:31 Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? La obediencia atrae la protección y el respaldo del Señor. Él puede revertir cualquier situación Dios tiene poder para levantar y para detener, para restaurar y para corregir. 1 Samuel 2:7 Jehová empobrece y él enriquece; abate y enaltece. Isaías 43:19 He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad. Cuando enfrentemos una decisión, debemos preguntarnos “¿Estoy confiando en Dios o en mis propios recursos?” Él tiene poder para ayudarnos, pero también para corregirnos con Amor. Muchas veces ponemos nuestra seguridad en el dinero, las conexiones o nuestra propia fuerza. Este versículo nos invita a depender de Dios y no de nuestras estrategias humanas. Si obedecemos, Dios pelea por nosotros. Si nos desviamos, Él puede detener nuestros planes para protegernos o corregirnos. La clave está en vivir en obediencia. Aun cuando parezca que “perdemos” algo por seguir a Dios, Su Respaldo es mejor que cualquier ganancia humana. Dios tiene poder para levantar al caído, sanar al enfermo, restaurar al perdido y transformar cualquier escenario. Pero también tiene poder para detener relaciones, negocios o caminos que nos apartarían de Él.