Sábado, 28 de Marzo del 2026

2 Juan 1:9

Día 28

Devocional escrito por Alejandro Chaves

2 Juan 1:9 Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios.

 

Es uno de los problemas de este tiempo: el extraviarse y no perseverar.

Primero vamos a ver el significado de estas dos palabras:

·        Extraviarse: perder algo, o no saber u olvidar donde se encuentra.

Dejar vagar la vista o la mirada sin fijarlas en un punto determinado. Desorientarse y perder el camino.

·        Perseverancia: es la firmeza, constancia y esfuerzo continuo para lograr una meta, superando obstáculos, fracasos o desánimos.

 

A cuántas personas hemos ido a testificar y nos han respondido con estas frases:

“Yo conozco a Dios, en algún momento estuve en una Iglesia…”, “Cuando era niño asistía a las escuelitas bíblicas…”

 

Por distintas razones, desviaron la mirada de Jesucristo, provocando que cambien de rumbo y se aparten del Propósito Glorioso que nuestro Creador ha predestinado para ellos.

 

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

 

Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

 

Es uno de los primeros pecados y lo vamos a ver en la historia de Adán y Eva, donde ellos tenían la posibilidad de acceder a todo en el Edén, solamente no tenían que tomar del árbol del bien y del mal.

Génesis 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 

 

Pero muchas veces algunas personas son especialistas en acercarse a lo prohibido, cometen el error de tomarlo, y luego, proceden a pecar.

Es el primer pecado, y lo vemos en la historia de Adán y Eva, donde ellos tenían la posibilidad de caminar, mirar y disfrutar todo en el Edén, solamente no tenían que tomar del árbol del bien y del mal.

Génesis 2:16-17 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. 

  

Para nuestros tiempos es el famoso juego de “Me acerco, pero no lo toco…”, “Lo huelo, pero no lo muerdo…”

Y de repente, “Me lo comí…”

Es no comprender que un paso lleva a lo otro…

 

Ø Dios nos llama a no enfrentar la tentación, sino a huir de ella.

2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.

 

Proverbios 4:14-15 No entres por la vereda de los impíos, Ni vayas por el camino de los malos. 15 Déjala, no pases por ella; Apártate de ella, pasa.

 

El primer inconveniente que tuvo Eva fue detenerse a mirar y luego prestó su oído a escuchar lo que la serpiente le proponía.

Génesis 3:1-7 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

 

Ya sus mentes se encontraron atraídas al árbol prohibido y fue tan fuerte la atracción, que no les llamó la atención que una víbora les hablara.

Eso sucede cuando se encuentran extraviados, empiezan a perder el sentido común y comienzan a ser desviados.

 

Satanás en este tiempo opera del mismo modo que actuó con Adán y Eva: con sigilo, despacio, paciente y astutamente…

Y si le permitimos, tratará de inmovilizarnos con su engaño y artimañas.

Hasta “disfrazándose” de lo menos pensado, con tal de hacernos caer y pecar.

2 Corintios 11:14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 

 

Les nombraré algunos ejemplos actuales, tres artimañas frecuentes, que utiliza el diablo para que los creyentes caigamos en error:

 

1-   No congregarse.

 

“Conque Dios te dijo que te congregues…”, “Está bien, pero no es necesario que asistas a todas las reuniones…”, “No pierdas tanto el tiempo metido ahí, se te va a pasar la vida…”

Frases como estas hemos escuchado muchas veces…


Siempre comienza con una media verdad, con respecto a esto hay una frase que siempre viene a mi memoria, de nuestra Abuela Pocha, una anciana de nuestra congregación, es que “Las medias son solo para los pies...”

 

El no congregarse es un dardo que paraliza nuestro crecimiento espiritual, porque es fundamental pertenecer a una Congregación.

Hebreos 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

 

En la Casa de Dios recibimos Su Palabra y acrecentamos nuestra fe, por lo tanto, es fundamental asistir.

Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

 

Muchos después de la pandemia quedaron con su vida espiritual “on line”, tomaron el hábito de congregarse en forma virtual y rara vez se acercan a la Casa de Dios.

De esa manera no pertenecen a ningún rebaño, quedan sin cobertura y sin el cuidado permanente de un Pastor que le asista y acompañe en todo su caminar.

Isaías 40:11 Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.

 

Como ovejas necesitamos escuchar la Voz de nuestro Buen Pastor, Jesucristo.

Juan 10:27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,

 

2-   Selección de amistades.

 

“Es bueno que tengas amigos en la Iglesia, pero no puedes despreciar a tus compañeros de trabajo, estudio, vecinos, etc.”, otra expresión desafiante.

Con esta excusa el enemigo trata de introducirnos en su terreno, nos involucra con personas que no comparten lo más valioso que tenemos: La Sangre de Cristo.

 

Podemos y debemos relacionarnos con quienes no tienen fe, pero precisamente por ello nos vinculamos: para mostrarles que hay un Dios que les ama y les espera en Su Casa, La Iglesia.


Porque el enemigo tratará de darte amigos que te alejen, que te separen del Bien que te brinda Dios.

Romanos 12:21 No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

¡Invítalos, tráelos, gánalos para Cristo!

 

En la Casa de Dios se establecen Vínculos Divinos y Amistades que son Genuinas.

Salmos 133:1 ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!

 

3-   No hables con Dios.

“No seas tan fanático de la oración…”, “No es necesario orar tan frecuentemente…”

 

¡ De ninguna manera! El secreto para que cada cosa que emprendamos salga bien, es precisamente encomendársela al Señor.

Salmos 37:5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

 

Es necesario orar, hablar con nuestro Padre, por tal motivo, muchas decisiones se toman equivocadamente, por no consultarle a Dios, Quien conoce qué es lo mejor para nosotros.

 

También La Biblia me invita a orar sin cesar.

1 Tesalonicenses 5:17 Orad sin cesar.

 

Y lo mejor que nos puede suceder es pasar más tiempo con El Señor, para conectarnos con Su Bendito Espíritu Santo, Quien nos enseñara y permitirá estar alertas frente a cada dardo que quiera enviar el enemigo.

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

 

Concluyendo con este devocional, les recomiendo que nos tomemos fuerte de la Mano del Señor y le busquemos de todo corazón, perseverando en la genuina fe, porque Cristo nos recuerda que viene pronto.