Martes, 1 de Julio del 2025

2 Pedro 3:11 PARTE 1

Dia 1  

Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri

2 Pedro 3:11  ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,

Parte 1

El Apóstol Pedro nos recuerda que todo lo que vemos y conocemos en este mundo eventualmente llegará a su fin y será deshecho.

El versículo completo dice:

Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,

Teniendo en cuenta esto, ¿Cómo deberíamos vivir entonces?

En primer lugar, Pedro nos llama a una vida santa y piadosa. 

·        La santidad se refiere a vivir en conformidad con la Voluntad de Dios y Su Palabra. 

·        La piedad se relaciona con nuestra relación vertical con Dios, es decir, nuestra devoción, reverencia y amor a Dios. 

·        Piedad en griego: εὐσέβεια, ("eusebeia") se refiere a una profunda devoción, que se manifiesta en obediencia, reverencia y amor a Él, así como compasión y servicio hacia los demás. No se trata solo de una creencia intelectual, sino de una práctica y experiencia vital que transforma el corazón y la vida del creyente. 

La vida santa y piadosa no es una opción, sino una obligación para aquellos que se llaman a sí mismos cristianos

El poder de vivir una vida santa y piadosa no proviene de nosotros, sino de Dios.

Ya que no tenemos los recursos para realmente serlo, Dios nos permite ser partícipes de la naturaleza Divina para mantenernos alejados del pecado y ayudarnos a vivir para Él.


La Carta de Pedro comienza diciendo:

2 Pedro 1:2 Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.

Los creyentes debemos estar dispuestos y esforzarnos en conocer más de Dios a través del estudio bíblico y de la oración, la comunión íntima.


Para disfrutar de los privilegios que Dios nos ofrece, tenemos La Biblia a nuestra disposición que nos instruye en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.

El Apóstol continua su relato:

2 Pedro 1:3-4 Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, 4 por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia.


·        El poder de vivir una vida santa y piadosa no proviene de nosotros, sino de Dios, nosotros no tenemos los recursos para serlo.

                                 Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad…


Cuando realmente nacemos de nuevo, Dios por Su Espíritu nos capacita, a través de la Obra del Espíritu Santo. 

Cuando somos “nacidos de nuevo”, nos convertimos en una nueva persona en Cristo Jesús.

La Biblia declara que Él nos rescató del dominio de las tinieblas y nos transportó al Reino de Su Hijo Amado.

Colosenses 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

Esto significa que ya no vivimos bajo el dominio del diablo, ya no transitamos la oscuridad, ya no quedan en nosotros vestigios de las obras malignas del diablo.


v Dios nos ordena que vivamos una vida santa.

¿Cómo podemos hacer eso?

Levítico 20:8 Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.

La obediencia a la Palabra de Dios y la Obra del Espíritu Santo, manifestando El Poder transformador que proviene del Sacrificio de Jesús en el Calvario, hace posible que esto suceda.


La Palabra de Dios tiene un poderoso efecto transformador, cuando comenzamos a aplicarla, a vivirla y esto es evidente al permitir que Jesús sea El Señor de nuestra voluntad y decisiones.

El Apóstol Pedro enumera varias de las acciones que, con disposición rápida, debemos añadir, para que sea manifiesta nuestra vida de fe: 

2 Pedro 1:5-7 vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; 6  al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; 7 a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.


Comenzamos nuestra vida con Dios con fe, pero la fe progresa hacia la virtud, el conocimiento, el autocontrol, la perseverancia, la piedad, el afecto fraternal y el amor, siendo el amor la piedra angular de toda la Obra de Dios en nosotros.

·        El alcance de la lista demuestra que Dios quiere que tengamos una vida cristiana plena y completa en todos los aspectos.

·        No podemos conformarnos con una vida cristiana incompleta.

·        Él está enseñando que necesitamos aprender a conocer mejor a Dios, desarrollar la perseverancia, hacer la Voluntad de Dios y amar a los demás.

 

Estas acciones no son automáticas, y requieren mucho trabajo. No son opcionales, todas deben ser una parte continua de la vida cristiana.

Dios nos da poder y nos capacita, pero Él también nos da la responsabilidad de aprender y crecer.

Necesitamos recordar que el conocimiento significa tener una comprensión correcta al estudiar y buscar la Verdad, que sólo se puede encontrar en la Palabra de Dios. 

2 Pedro 1:8 Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 

A medida que el creyente sigue las cualidades enumeradas en (v. 5-7) por el Apóstol Pedro, su vida es útil y fructífera (v. 8),


El cristiano no tropezará con la duda, la desesperación, el miedo o el cuestionamiento, sino que disfrutará de la seguridad de que él es salvo. 

·        Somos llamados a creer, primeramente, en un Dios y Padre, Alto y Sublime, Creador y Todopoderoso, y en Su Único Hijo Jesucristo, el Salvador.

·        Nuestra fe debe ser más que la creencia en Hechos Poderosos que leemos en La Palabra, nos desafía ahora, en nuestra vida diaria, a la acción, al crecimiento en el carácter cristiano y en la práctica disciplinada de La Voluntad Divina.

·        Si no lo haríamos sería una fe muerta, una declaración de la boca para afuera, sin haberse arraigado en nuestra alma.



Es cierto que las obras no pueden salvarnos, pero es absolutamente falso pensar que no son importantes.

Ya en tiempos de Pedro los falsos maestros decían que el auto control no era necesario porque las acciones, de todos modos, no ayudan al creyente.

2 Pedro 2:18-19 Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. 19 Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.

·        Somos salvos para que podamos crecer en la Gracia y el conocimiento de Dios.

·        Para reflejar la Santidad de Cristo.

·        Para que podamos servir a los demás.


Dios quiere producir Su Carácter en nosotros, pero para hacer esto, Él exige nuestra disciplina y esfuerzo.

Al obedecer a Cristo que nos guía por Su Espíritu, desarrollaremos el autocontrol, no sólo en relación con las acciones, sino también con respecto a nuestras emociones y a nuestra moralidad. 

2 Pedro 1:9 Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados 

Nuestra fe debe ir más allá de lo que creemos; debe convertirse en una parte dinámica de todo lo que hacemos, resultando en buenos frutos y madurez espiritual.


·        La salvación no depende de las afirmaciones de que somos salvos, porque la persona que permanece sin cambios no comprende la fe o lo que Dios ha hecho por ella.  

2 Pedro 1:10-11 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  

El Apóstol quería despertar a los creyentes complacientes que habían escuchado a los falsos maestros y creían que, porque la Salvación no se basaba en buenas acciones, ellos podrían vivir de la manera que quisieran. 

·        Si usted realmente pertenece al Señor, escribió Pedro, tu arduo trabajo lo probará.

·        Si usted no está trabajando para desarrollar las cualidades enumeradas en los versículos 5-7, usted no puede pertenecer a Él.

Si usted pertenece a Dios y su actitud y comportamiento apoyan su reivindicación de ser un Hijo de Dios, usted podrá resistir el engaño de las enseñanzas falsas y la atracción al pecado.