2 Reyes 20:5
Día 29
Devocional escrito por Cirilo
Maciel
2 Reyes 20:5 …Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas.
Este pasaje tiene lugar en la vida de Ezequías, quien fue el decimocuarto rey de Judá.
Ezequías se destacó por ser un rey piadoso que buscaba constantemente la Voluntad de Dios en su vida.
En el versículo anterior se narra
cómo Ezequías había caído gravemente enfermo y había pedido a Dios que lo
sanara.
Fue en este contexto que el Señor
respondió a su oración y le envió el mensaje que se encuentra en 2 Reyes 20:5.
Job 33:19 También sobre
su cama es castigado Con dolor fuerte en todos sus huesos.
Deuteronomio 32:39 Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano.
Podemos ver cómo Dios usa al Profeta
Isaías para que fuera a llevarle un mensaje.
En los versos anteriores de este
pasaje, Dios le manda a Ezequías que ordene su casa, porque sus días pronto
terminarían.
Expresa también que Ezequías hizo una oración, rogando a Dios, poniendo su rostro contra la pared, y tuvo un gran llanto.
Dios tuvo misericordia por él,
porque mandó otra vez al profeta Isaías, diciéndole:
2 Reyes 20:5 Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios
de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que
yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.
Isaías 38:5 Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años.
Si bien el versículo se refiere a
la vida de Ezequías, tiene mucho que enseñarnos.
Nos muestra el Carácter de Dios: Dios es un Dios de Compasión y Misericordia, que se preocupa por Sus Hijos y por sus necesidades.
Ø Podemos confiar y hacerle nuestras peticiones, sabiendo que Él nos escucha
y nos ve.
Salmos 66:19 Mas
ciertamente me escuchó Dios; Atendió a la voz de mi súplica.
También nos enseña sobre la importancia de la oración: Ezequías oró y Dios lo escuchó.
Ø La oración es una herramienta poderosa que tenemos a nuestra disposición
como cristianos, debemos utilizarla constantemente para pedir por nuestras
necesidades y por las de los demás.
Salmos 56:8: Mis huidas
tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu
libro?
Este versículo nos muestra la importancia de creer en Dios: Ezequías confió y su fe fue recompensada.
Ø Cuando enfrentamos situaciones difíciles, debemos confiar en Dios y en
Sus Promesas, sabiendo que Él tiene el control de todas las cosas y tiene poder
para ayudarnos y sanarnos.
Salmos 65:2: Tú oyes la
oración, A ti vendrá toda carne.
Podemos ver también reflejada la
historia de Ana en La Biblia.
1 Samuel 1:10-20 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. 12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. 17 Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. 18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. 19 Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. 20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.
Un ejemplo más sería la historia
del Profeta Elías.
1 Reyes 17:24: Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.
¿Qué podemos tomar como
enseñanza?
Que, según la adversidad que
estemos atravesando, vayamos y nos postremos en humillación y lágrimas delante
de nuestro Creador.
Él siempre nos ve, nos escucha, y
se compadece de nuestras debilidades y necesidades, Su Gracia y Misericordia
siempre nos sostienen a pesar de…
Ø Nuestro Dios está atento cuando oramos y clamamos a Él, siempre va a haber una esperanza de sanidad y restauración.
Hebreos 2:10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.
Así como Ezequías, Ana y tantos Siervos
de Dios, hoy también podemos acercarnos con confianza a Su Presencia.
Ø No importa cuán profunda sea la aflicción o cuán grandes sean nuestras lágrimas, Dios oye, ve y responde conforme a Su Voluntad Perfecta.
Salmos 39:12: Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas; Porque forastero soy para ti, Y advenedizo, como todos mis padres.
Nunca dejemos de orar, de creer y
de esperar en Él, porque en medio del dolor siempre hay Esperanza de Salvación,
Liberación, Restauración y Vida.
Nuestro Dios sigue siendo el mismo:
Fiel, Misericordioso y atento al clamor de Sus Hijos. ¡Amén!
¡Dios continúe bendiciendo sus
vidas!