2 Samuel 22:29
Día
16
Devocional
escrito por Natalia Zamora
2 Samuel 22:29...Mi Dios alumbrará mis tinieblas.
Si leemos todo el pasaje bíblico podemos ver cómo
David hace un cántico a Dios, después que lo salvó de las persecuciones del Rey
Saúl y de todos sus enemigos.
Siempre admire como David, podía, en cada
situación, expresar lo que le sucedía en cánticos, que salían de su corazón, con
palabras tan simples y sinceras que sin tantas vueltas, llegaban al corazón de
Dios.
Estaba pasando por una situación tremenda de ser
perseguido, sólo por
ser el Escogido de Dios.
Remarqué sólo,
porque no había hecho nada malo, para pagar consecuencias.
Imagínense por un momento estar en su situación,
sin poder descansar bien por temor a ser aprendido, sin comer bien por correr,
sin estar en su casa tranquilo, con sus seres queridos y sobre todo, sin paz.
En otro versículo de este capítulo llega a expresar
que lazos de muerte le tendieron y ligaduras del Seol le rodearon…
2 Samuel 22:6 Ligaduras del Seol me rodearon; Tendieron sobre mí lazos
de muerte.
Qué tremendo lo que estaba viviendo David.
Veamos el significado de ligadura
·
Atadura que ciñe o sujeta.
· Sujeción que une una cosa con otra. Impedimento moral u obligación que dificulta la ejecución de una cosa.
Ahora el significado de
Seol:
·
Se describe como un lugar oscuro, subterráneo y sin
esperanza.
·
Según la tradición hebrea, Seol es el lugar en el que se
encuentra la tumba de los muertos y también es visto como un lugar de castigo para
aquellos que han vivido mal.
·
Es un lugar de tormento y dolor eterno para los pecadores.
Si
vemos ambos significados podemos decir que David se encontraba atado o sujetado
con la muerte. Así se sentía su alma.
Ø Cuantas veces nuestra alma se encuentra
viviendo así, tal cual describe David, por las situaciones que nos tocan vivir.
Solamente Dios y nosotros mismos sabemos las cosas que nos
acontecieron o acontecen, pero como siempre hace nuestro Buen Dios, nos trae la salida para
cada situación.
El pasaje bíblico sigue más adelante con una acción de David,
diciendo en el
2 Samuel 22: 7 En mi angustia invoqué
a Jehová, Y clamé a mi Dios; Él oyó mi voz desde su templo, Y
mi clamor llegó a sus oídos.
Él se acercó a Dios, a pesar de lo que vivía.
Una vez una persona temerosa del Señor me dijo: Dios te
quiere escuchar a vos…Tu voz, así tal cual te sentís, decírselo.
Hermanos, a los que caminamos, por la Gracia de Dios, hace muchos años en este camino, es algo que parece lógico, o que lo tenemos súper aprendido; déjame decirte que cada situación que nos toca pasar es diferente, sí sabemos cómo acercarnos a Dios y buscarle, pero muchas veces nos quedamos sin palabras para poder hablarle a nuestro Padre.
En lo personal esto retumbó en mi corazón, pero lo entendí
después del tiempo, al escuchar a esta persona hablarle a Dios con tanta
sencillez, una oración hecha dialogo con el Padre.
La religiosidad, la monotonía, puede llevarnos a tener
oraciones vacías con nuestro Buen Dios.
Luego
David escribe que Dios le respondió, que se inclinó a él y lo sacó de todas
esas situaciones que estaba pasando y alaba el Nombre de Dios.
Luego
escribe
2 Samuel 22:29...Mi Dios alumbrará mis
tinieblas.
Anteriormente
hablamos de todas las cosas que estaba sintiendo David, y cuán grande fue la respuesta
de Dios hacia su vida, que fue una lámpara para tanta oscuridad que él estaba
viviendo.
Cual
fuere la situación que estas atravesando, sin ser tu culpa o consecuencias de
malas decisiones.
Déjame
decirte que, si nos acercamos a Dios como el Salmista, en sinceridad de
corazón y reconociendo el Poder de Dios con fe, nuestro Padre inclinará Su Oído
para escucharnos y sacarnos de ahí.
En
la oscuridad de una casa, cuando se apaga la luz, los insectos, cucarachas,
arañas salen con facilidad tranquilos, pero… ¿No les ocurrió ver que al prender
la luz, comienzan todos a esconderse…?
Bueno, lo mismo sucede con la Luz de Su Palabra en nuestras vidas.
Ø Todos en algún área de nuestra vida necesitamos que la Luz de Dios brille tan fuerte, que todo lo que quiere oscurecer nuestras vidas se tenga que ir .
Es Promesa
de Dios, sólo basta que accionemos como lo hizo el Rey David.
Recuerda,
Dios quiere escucharte.