Sábado, 29 de Noviembre del 2025

2 Samuel 24:24

Día 29

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

2 Samuel 24:24 …No ofreceré a Jehová mi Dios holocausto que no me cuesten nada…

 

La Biblia está llena de historias que contienen valiosas lecciones y enseñanzas.

Uno de los relatos más interesantes se encuentra en nuestro devocional.

Narra la historia de David y su pecado de censar al Pueblo de Israel.

Tras la furia de Dios, David decide ofrecer un sacrificio para expiar su culpa.

Sin embargo, lo que sucede a continuación con Arauna y la compra de la era y los bueyes, es una muestra de la sabiduría del rey, y su entendimiento sobre lo que realmente significaba ofrecerle un sacrificio a Dios.

 

Mi Papá siempre me decía que todo lo que uno quiera lograr, sería con el sudor de la frente, con sacrificio.

Que en la vida uno debe trabajar, para obtener las cosas.

Y sus consejos fueron validos porque fue un hombre que trabajó de sol a sol, enfermo, sintiéndose bien, triste, y hasta los últimos momentos de su vida, fue un ejemplo.


Hoy, ese modelo de premiar por el mérito, está completamente quebrado.

Esperar a recibir “de arriba” (como decimos aquí en Argentina, algo que nos dan, sin que nos cueste), a veces se confunde con la Provisión de Dios, o Su Bendición.

 

Veamos a través de La Palabra

2 Tesalonicenses 3; 10-13… Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. 12 A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan. 13 Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.

 

1 Timoteo 5:18… El obrero es digno de su salario.

 

Aquí podemos ver claros ejemplos con respecto a lo material, económico.

Y hay una realidad: Dios siempre va a ser nuestro Proveedor.

Salmos 23: 1-3 Jehová es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

 

Muchas veces; Él también, permite que pasemos necesidades para que dependamos de Su Provisión, y nos esforcemos más y más y busquemos Su Bendición.

Marcos 6: 41-43 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y repartió los dos peces entre todos. 42 Y comieron todos, y se saciaron. 43 Y recogieron de los pedazos doce cestas llenas, y de lo que sobró de los peces.

 

Desde los tiempos del Antiguo Testamento, se hacían sacrificios de animales para expiar los pecados y honrar a Dios.

Sin embargo, como vemos en 2 Samuel 24:24, el sacrificio verdadero no es necesariamente aquel que involucra la muerte de un animal, sino aquel que proviene de un corazón sincero y dispuesto.

 

La postura de David al momento de ofrecer su sacrificio, tenía sus razones.

Aunque Arauna le ofrece los bueyes como regalo, David se niega a aceptarlos de forma gratuita.


El verdadero sacrificio a Dios no es aquel que viene sin ningún costo, sino aquel que cuesta algo.

Al leer esto, me preguntaba ¿Qué es lo que nos cuesta darle a Dios?

Ø  Deseos, tiempo, oración, cuestiones económicas, congregarnos, cambiar, menguar, entregar nuestra voluntad, y…¡Creo que hay más!

Ø A TODOS, nos cuesta entregar algo.

 

Pero David, usó esto, para enseñarnos que lo fácil, no es un sacrificio, que hay que entregar el corazón a Dios.

Entregar nuestro pecado, nuestros pensamientos, darle a Dios el timón de nuestro barco.

¡Nos cuesta, un montón! Pero Gracias al Señor que Su Misericordia se renueva, y así cada día…

¡Debemos dejar que El Señor tome Su Lugar!

 

¿Estamos dispuestos a ofrecerle un verdadero sacrificio que proviene de un corazón sincero y dispuesto?

¿O simplemente hacemos lo que está de moda o lo que se espera de nosotros?

 

Debemos recordar que Dios no está interesado en nuestro sacrificio únicamente porque está establecido en Su Palabra, sino porque le importamos y quiere Lo Mejor para nosotros.

 

Dios, Ayúdanos a mudar nuestros pensamientos,

y a aprender qué te agrada.

¡Que aquello que hagamos, lo hagamos de corazón y en verdad!

Para bendición de mi vida espiritual y la de mi prójimo.

¡Gracias Señor!

 

Mateo 26: 6-13 Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. 8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres. 10 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? pues ha hecho conmigo una buena obra. 11 Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis. 12 Porque al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura. 13 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella. 

¡Dios les bendiga!