2 Samuel 4:9
Día 21
Devocional escrito por Santiago Medina Celis
2 Samuel 4:9…Vive Jehová que ha redimido mi alma de toda angustia.
Para entender el contexto de nuestro devocional, no es una parte agradable de leer, pero si nos da una enseñanza muy profunda.
Resulta que unos muchachos, buscando venganza por mano propia, llamados Baana y Recab, decidieron ir a la casa de un familiar de Saúl, y mientras éste dormía, lo mataron y le cortaron la cabeza, llevándosela a David como muestra de “buenas noticias”.
Viendo el rey David que estos muchachos se alegraban de vengarlo,
decidió llamar a sus soldados y de esta manera les dio muerte inmediatamente.
Ahora Ustedes me preguntaran, y ¿Qué enseñanza puedo sacar de esta parte de la historia del rey David?
Bueno, como primera instancia, debo confesar que no fue fácil encontrar la respuesta en el momento, pero como la Palabra de Dios dice
Salmos 119:130 La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los
simples,
O como diría más claramente otra versión
La exposición de tus palabras imparte luz; da entendimiento a los
sencillos.
Traducción La Biblia de las Américas
Ø Dios siempre se hace
entender a aquellos que lo buscan.
David, quien era aquel que tenía el corazón conforme al corazón de Dios, no tuvo resentimiento hacia aquellos que querían su muerte, por eso el jamás, a pesar de que en varias ocasiones, tuvo la posibilidad de matarlos, nunca uso la venganza, siempre dependió de Dios, Quien fue su Justiciero.
Romanos 12:19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
¿A quién no le pasó que frente a la injusticia, uno quiere tomar represalia y hacer justicia? ¡Seamos sinceros!
Yo no les voy a mentir, y cada vez que veo algo injusto, la
sangre me hierve y si de mí dependería, haría justicia en muchas ocasiones.
Pero como La Biblia refleja lo que soy, un pecador, veo en Su Palabra lo mucho que me falta ser como Jesús, y lo mucho que debo menguar para que el crezca en mi. Juan 3:30
Por eso debemos dejar nuestros sentimientos de lado frente a un acto de injusticia y pedirle al Señor que nos ayude en esos momentos.
Este mundo se basa en el “ojo por ojo y diente por diente”, sin embargo, en la cruz:
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen... Lucas 23:34
Y si Dios nos perdonó, ¿Quiénes somos nosotros para tomar en nuestras manos venganza, como lo hicieron esos muchachos al principio del relato?
David no se alegraba de lo que habían hecho Baana y
Recab, todo lo contrario, Quien sí pudo redimir su alma de toda la angustia que
él sentía, fue Dios.
El rey no tuvo resentimiento y dejó que su justicia, sea
Jehová.
Dios pide a Su Pueblo en
Lucas 6:36-37 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es
misericordioso. 37No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y
no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
No será tarea fácil, pero sí tendrá paz tu corazón, en saber que estás
cumpliendo con lo que Dios pide.
Y si en tu corazón hay resentimiento hacia una persona que te ha hecho mal y no puedes perdonarla, recuerda que no eres mejor que nadie, que Jesús decidió perdonarte por cada pecado cometido, que te merecías, así como yo y como cada persona, una condenación justa por ser transgresores de Su Palabra.
Recuerda, si perdonas,
Dios redimirá tu alma de todas tus angustias.
¡¡¡Dios te siga
bendiciendo!!!