2 Tesalonicenses 3:5
Día 7
Devocional escrito por Cirilo Maciel
2
Tesalonicenses 3:5… El Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios...
En
este versículo, el Apóstol Pablo expresa en su carta hacía el pueblo de Tesalónica
la importancia de la Guía de Dios.
Este
versículo nos insta a pedirle en oración a nuestro Dios que enderece nuestros
corazones hacía el camino correcto.
Es
importante el Amor de Dios en nosotros y la perseverancia de nuestro Señor
Jesucristo en nuestra vida cotidiana, mediante la oración y la reflexión de Su
Palabra.
1 Juan
15:9-10 Como el Padre me ha amado,
así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10 Si
guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado
los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
- El significado de
encaminar implica el enderezar o direccionar el camino de alguien hacía el
lugar correcto.
El
Señor Jesucristo nos guía hacía el Amor de Su Padre, a través de la oración y
mediante la Escritura, así como también Él nos habla cuando perseveramos y
asistimos a las reuniones en la Iglesia.
Si
nosotros hacemos la Voluntad de Dios, dejando que enderece nuestra vida, Él nos
llenará de Su Amor a través del Espíritu Santo.
1 Juan 4:10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
El Amor de Dios es incondicional, no nos abandona, sin importar las circunstancias que estemos atravesando.
Diariamente
podemos percibir Su Amor hacía nosotros a través de las bendiciones que nos
regala en cada momento, sin importar su magnitud.
Una
muestra grande de Su Amor es el haber enviado a Su Hijo Jesucristo para redimirnos
de nuestros pecados.
Jesús
murió por nosotros y Su Sacrificio no solo significa el Perdón de las acciones
que no agradan a Dios, sino que implica el acceso a una Nueva Vida, solo si
creemos y confiamos en Su Palabra.
Ahora,
¿Qué significa el ser pacientes?
La paciencia implica la perseverancia en el Camino del Señor.
Ser
paciente no siempre es fácil, en nuestra vida cotidiana como seres humanos
tenemos que afrontar luchas, enfermedades, problemas económicos, entre otras
aflicciones, nos desesperamos porque queremos resolver todo de manera rápida.
Perdemos
la paciencia, nos angustiamos, nos desesperamos, nos estresamos, etc.
En la Palabra de Dios, la paciencia de nuestro Señor Jesucristo nos llama a imitarlo, a tomar ejemplo de Él.
El Apóstol Pablo lo dice a través de sus cartas, nos ANIMA a llevar los Unos las cargas de los Otros, ser pacientes con Todos.
Tal como se expresa en Su Palabra:
Gálatas 6:2
Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
Al ser pacientes demostramos que confiamos en la Promesa de nuestro Dios, y que aceptamos Su Voluntad.
No debemos desanimarnos si no hallamos
una respuesta inmediata a nuestras aflicciones,
CONFIEMOS en Sus Tiempos y Sus Planes para con nuestra
vida,
NUESTRO AMADO, TODO LO HACE PERFECTO.
Santiago
5:7-8 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad
cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con
paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. 8 Tened
también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del
Señor se acerca.
¡El Señor conforte nuestros corazones con esta Palabra!
!Dios le bendiga!