2 Timoteo 1:6
Devocional escrito por Samuel Alfieri 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. En el día de hoy tenemos un precioso texto de bendición y consejo para nuestras vidas. Siempre que lo leo o se comparte, trae recuerdos de mi niñez, ya que en la década del 90 se podía escuchar musicalmente esta expresión por medio de Juan Carlos Alvarado, y quizás en ese momento uno no llegaba a comprenderlo, pero sin dudas es sumamente importante aplicarlo en nuestras vidas.
Ø Este versículo frecuentemente
es utilizado para decir que es necesario que despertemos al Espíritu Santo en
nosotros, que no dejemos que se apague para así tener vidas victoriosas.
El contexto nos lleva a saber que el Apóstol Pablo
en su caminar con Dios había experimentado mucho, entonces aconseja a
Timoteo cómo puede llegar a la meta final. El significado del nombre Timoteo es “el que honra a Dios”, y eso fue algo que caracterizó a éste hombre.
Timoteo se convirtió en un colaborador, un hijo espiritual, amigo cercano y fiel del Apóstol Pablo.
·
Significado bíblico de la palabra don: Cuando decimos que una persona tiene un don, generalmente nos referimos a que tiene una habilidad o talento natural para hacer algo específico.
En este caso el significado bíblico de don es regalo, objeto, o favor que se le da a una persona.
Estos se dan a través del Espíritu santo, ya que se encarga de distribuirlos entre los creyentes. Son los dones espirituales, los que se destacan.
Dios No nos ha dado un espíritu de
temor, sino Espíritu de Poder, de Amor y de Dominio Propio, para enfrentar
las dificultades. El Espíritu de Amor a Él, nos dará el Poder en medio de la oposición, proveyendo una mente sana, que lleva a la tranquilidad en medio de los problemas. ü El Espíritu
Santo no es el autor de una disposición tímida o cobarde, ni de temores. ü Al contrario ante aflicciones
que se quieran levantar, con la Fuerza y el Poder de Dios seguramente podamos
soportarlas. ·
Pablo
sabía que el fuego del don de Timoteo era débil y notaba que se estaba apagando.
El Apóstol notaba que estaba en curso de ser extinguido gradualmente, si no se añadían fuerza y conocimiento, soplando sobre él y suministrando un nuevo combustible.
Reconocía que tenía el don profético, el don de sanidad, de hacer milagros, el don impartido por Dios, pero estaba apagado y quería animarlo a que encienda ese fuego (la llama) del don de Dios, y que vuelva a fluir otra vez. Ø Recordemos,
que debemos ocuparnos de usar los dones de Dios, no sea que, estando ocultos o desempleados, estos se apaguen. Ø Debemos
aprovecharnos de ellos, para que no se extingan por nuestra pereza. ·
En la aplicación personal debemos usar lo que Dios
nos ha dado para Su Gloria, debemos avivar cada día lo que Dios ha puesto en
nosotros. ¿Cómo logramos esto? ü Ejerciendo las habilidades y la Gracia que Dios nos
dio para que Su Evangelio se conozca en todo lugar.
ü No seamos perezosos ni negligentes, hay muchísimo
potencial que tenemos en distintas áreas de nuestra vida y que pueden ser aún
mejor utilizados si son puestos a disposición del Señor.
·
Sobre todos nosotros está el Fuego
del Don de Dios. Pero No puedes ser un Predicador o Ministro de Dios, si estás apagado.
Cuando el fuego está apagado hay muerte espiritual y priorizamos otras cosas.
Le damos mayor importancia a un empleo, a un deporte y aun peor dejamos de sentir esa necesidad imperiosa por congregarnos en Su Casa, comenzando a darle mayor importancia a las cosas carnales que a lo espiritual. ·
¿Qué es avivar el fuego del don de Dios? Avivar el fuego es una responsabilidad propia. ü Decisión de buscar a Dios, ü De rodearte de gente apasionada
por El Señor ü De cuidar que no se apague el
fuego. No permitamos que la pasión por Dios se apague, un cristiano sin fuego es un cristiano que fácilmente se desanima, se extravía y se rinde.
Puedes estar cargado de dones de Dios pero no estar ejerciendo esos dones, Timoteo tenía esos dones pero los tenia apagados.
Dios nos creó con un propósito, Él te ha diseñado desde la Eternidad y nos conocía antes de que estemos en el vientre de nuestra madre.
¡Te ha creado para manifestar toda Su Bondad en este mundo y te diferencies de aquellos que aún no le han conocido!
Es por eso que nos ha dado dones y ha puesto en
nosotros un fuego que acompañen a esos dones. Quizás no tengas en claro cuáles son tus dones.
Pero hay algo que es seguro, cuanto más te acercas a Dios, mas fuego sientes en tu corazón y más deseo tienes de servirle.
Puede que conozcas cuáles son tus dones pero lo que marca la diferencia, es el fuego de Dios y que los pongas a Su Servicio.
Es ahí cuanto más brilla La Luz del Señor en cada don que Él nos imparte.
·
Pablo relaciona el don con el fuego Un ejemplo de esto es la vida de Jeremías, quien tenía claro que su única causa de existencia era porque él era un profeta y Dios lo había ungido para eso, y que si no lo llevaba a cabo, no tenía sentido estar vivo. Como se dice actualmente, la vida del profeta se sintetiza de esta manera: Serás lo que tengas que ser o no serás nada.
Jeremías sabía que lo había ungido y
que había tenido un encuentro con Dios y en un momento de lucha como todos
podemos enfrentar, él se cansó de hablar en El Nombre Dios, e intentó renunciar
a sus dones. Como puede pasarnos a cualquiera de nosotros, el diablo va a tratar de enfriarnos o desanimarnos. Jeremías aunque intentó hacerlo, no pudo porque vino un fuego sobre él y lo venció. Volvió a hablar en Su Nombre
Jeremías 20:7 Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; ü Cuando eres un escogido de
Dios y Él puso la mirada sobre ti, nadie ni nada la quitara de tu vida. ü No hay a donde irse ni a dónde
esconderse del llamado de Dios.
El Salmos 139 nos
habla de la Omnipresencia y Omnisciencia de Dios. A David Dios no lo deja solo en ningún lugar, debido a que El Señor lo cubre todo y es imposible huir de Su Presencia.
David dijo: "si me voy a lo más profundo, a lo más alto, a donde vaya, allá estarás Tú!" El Omnipresente Dios está en todo lugar. Si fuiste escogido por Dios, no hay lugar donde esconderse de Su Llamado. ü Podemos
querer ignorar el llamado, y apartarnos o hacer cosas que no corresponden, pero
siempre El Señor nos estará mirando e inquietará nuestro corazón sabiendo que
somos Sus Hijos, tiene un Llamado y un Propósito con cada uno de nosotros. Más que nunca y en estos momentos sumamente difíciles, El Señor nos llama a que estemos llenos en El Espíritu y
nos anima a seguir sirviéndole.
Romanos 12:11 en lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;
Timoteo pasaba un momento
terrible, pero tuvo alguien que le dijo, “lo que tú tienes, ya Dios te lo dio,
ahora tienes que poner de tu parte para avivarlo." Pero hoy tenemos a nuestros Pastores que oran por cada uno de nosotros, son Padres Espirituales, Consejeros, esos Pilares de Aliento, también contaremos con un Hermano que sin duda nos ama y quiere vernos firmes,
sirviendo hasta el final, peleando la Buena Batalla de la Fe.
Ayúdanos a avivar Tu Fuego en nosotros Señor y a tenerlo siempre ardiendo como esa zarza ardiente que arde, pero no se consume.
Éxodo 3:2 Y se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Es fuego de amor que ilumina,
calienta y da vida, un fuego que arde y no
se consume. Arrodíllese ante El Señor en su intimidad y pídale que le llene de nuevo. Examine su vida, arrepiéntase de cualquier pecado y sométase a Él.
Sin dudas nuestro Padre del Cielo quiere usarnos y mantener Su Fuego activo para vivir apasionados por Él.
Dios lo bendiga mucho y adelante!
Día 26