2 Timoteo 1:8
Día 26
Devocional escrito por Mercedes Martínez de Stein
2 Timoteo 1:8 No te
avergüences de dar testimonio...
El Apóstol Pablo, quien antes era
conocido como Saulo de Tarso, le escribe a su hijo espiritual Timoteo, quien
era joven y enfrentaba temores, presiones y persecuciones.
Pablo estaba preso, y mucho se avergonzaban de El Evangelio por miedo.
Por eso lo anima a mantenerse
firme.
En ese tiempo, predicar de
Jesucristo no era fácil.
El cristiano era rechazado, había
persecución, muchos eran encarcelados, como el Apóstol Pablo, y algunos eran muertos.
Timoteo, joven Pastor, tenía un carácter sensible, enfrentaba líderes y oposición, semejante presión podría llevarlo a tener temor.
Por eso Pablo lo animaba, porque
sabía que por su cabeza podía pasar la duda, sentir inseguridad, tener miedo al
rechazo.
Ya que muchos se estaban empezando a avergonzar: SE ALEJABAN, NEGABAN SU FE, (Incluso se avergonzaban de Pablo por estar preso)
Ø Tenemos que entender que la vergüenza es un enemigo espiritual
La vergüenza puede:
Ø APAGAR TU FE.
Ø FRENAR TU PROPÒSITO.
Ø SILENCIAR TU TESTIMONIO.
Nunca debes olvidar esta Verdad:
Romanos 1:16 Porque no me
avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios.
El mismo capítulo nos enseña que
Dios nos dio:
Ø ESPIRITU DE PODER.
Ø AMOR.
Ø DOMINIO PROPIO.
2 Timoteo 1:7 Porque no
nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio.
Ø LA VERGÜENZA ES LO OPUESTO AL PODER DE DIOS EN TU VIDA.
¿Pero por qué aclara, de no
avergonzarse? ¿Por qué alguien se avergüenza?
Ø MIEDO AL RECHAZO.
Ø PRESIÒN SOCIAL.
Ø BURLAS O CRÌTICAS.
Ø FALTA DE CONFIAZA.
Por eso es necesario siempre
guardar La Palabra en nuestro corazón:
Isaías 54:4 No temas,
pues no serás confundida; y no te avergüences.
Ø EL APÒSTOL PABLO ENSEÑA QUE EL EVANGELIO NO ES MOTIVO DE VERGÜENZA, SINO
DE HONRA.
Ø EL EVANGELIO NO ES DEBILIDAD, ES PODER DE DIOS.
Aunque el mundo lo rechace:
Ø Sigue siendo LA VERDAD.
Ø Sigue TRASFORMANDO VIDAS.
Ø Sigue siendo DIGNO DE SER PREDICADO.
Ø ES LA BUENA NOTICIA DE QUE HAY UN CAMINO AL CIELO.
Pablo le estaba diciendo a Timoteo
y a nosotros hoy:
Ø NO DEJES QUE EL MIEDO TE CALLE.
Ø NO PERMITAS QUE LA PRESIÒN APAGUE TU FE.
Ø NO ESCONDAS LO QUE DIOS HIZO EN TU VIDA.
Finalmente, debemos recordar que el
poder para perseverar en nuestra fe y superar las aflicciones no se encuentra
en nosotros mismos, sino en Dios.
Es Su Poder y Su Fuerza los que nos
permiten seguir adelante, incluso cuando las cosas parecen estar en contra de
nosotros.
No se trata solo de no
avergonzarnos de dar testimonio, sino de abrazar nuestras experiencias como
oportunidades para mostrar la Grandeza del Poder de Dios en nuestras vidas.
Al ser auténticos y valientes, no
solo fortalecemos nuestra fe, sino que también inspiramos a otros a hacer lo
mismo.
Ø En cada desafío, recordemos que nunca estamos solos, y que es a través
de nuestras luchas donde La Luz de Cristo puede brillar con más fuerza.
AUNQUE EL MUNDO RECHACE EL
EVANGELIO, YO NO ME AVERGUENZO, PORQUE SE EN QUIEN HE CREÌDO.
DIOS TE BENDIGA.