Viernes, 1 de Diciembre del 2023

2 Timoteo 2:4

                                                                                                                                                                          Día 1

2 Timoteo 2:4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.

 

Soldado: Persona que forma parte de un ejército, especialmente la que pertenece a la tropa.

Un soldado, en una persona que se ha enlistado en el ejército. En muchos países como el nuestro no es obligación ni siquiera el servicio militar.

En otros no, por lo tanto hay personas que voluntariamente acceden en cumplimiento de un servicio militar obligado.

El soldado cuando su país está en una etapa de guerra, sale a la batalla en defensa de su nación,

Un soldado es un combatiente.

Los soldados están dispuestos a servir a su país, entregando hasta su vida con tal de defender y luchar por los ideales y valores de su nación.

El Apóstol Pablo uso varias veces la ilustración del soldado, incluso en sus prisiones, observando cada día a los soldados romanos que le custodiaban, fue inspirado por el Espíritu Santo para hablarnos de la Armadura de Dios para el Ejército del Señor. Efesios 6:10-18

 

Nosotros los creyentes, también somos soldados,  pero nuestras batallas nos son humanas, ni carnales, por lo tanto nuestras armas no son las convencionales.

2 Corintios 10.4-5 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, 5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,


Los soldados de Jesucristo, están  dispuestos a sufrir penalidades a causa de Su Nombre, somos parte de Su Milicia y al igual que un soldado de un país, estamos para servir, defender y luchar por los ideales y valores que La Biblia enseña.

 

2 Timoteo 2:1-13  lleva por título Un Buen Soldado de Jesucristo.

En este párrafo hay enseñanzas valiosísimas para quien pretenda ser parte del Ejército del Señor.

Pablo llama a su discípulo a “pelear la buena batalla de la fe”.

1 Timoteo 6.12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

Al igual que antes, los creyentes  de hoy tenemos un triple frente de batalla:

·        Contra la carne,

·        El mundo

·        y Satanás.

El apóstol puntualizó las acciones de un soldado, como un recordatorio para librar la batalla espiritual diaria.

 

v El buen soldado es fuerte en Cristo.

Pablo sabía que el Señor estaba a su lado, fortaleciéndolo en las pruebas

2 Timoteo 4:17 Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.

 

El Espíritu Santo nos da el valor y las fuerzas para obedecer a Dios, y para confiar en que Su Poder.

El Señor ha vencido y siempre nos dará la victoria contra cualquier enemigo.

Romanos 8:37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Somos más que vencedores en Cristo.

 

v El buen soldado  está dispuesto a sufrir.

Las privaciones son parte del combate y, por tanto, parte de la experiencia cristiana.

Los creyentes sufriremos adversidades y seremos llamados a hacer sacrificios.

No es de extrañar, entonces, que Pablo le recuerde a Timoteo que se mantenga fuerte en el Señor y que prepare a otros.

2 Timoteo 2:1-2 Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. 2 Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.


El comandante sabio da a sus soldados un grito de guerra que les anima el corazón y fortalece sus pasos.

Pablo tenía también el suyo:

2 Timoteo 2:8 Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio,

Siempre debemos recordar que servimos a un Dios Todopoderoso.

Él es Jehová de los Ejércitos, el Poderoso en batalla, siempre ha vencido!!!

Salmos 24:8  ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.

Él está a nuestro  lado, nos alienta, nos sostiene firmemente en todas nuestras batallas


2 Timoteo 2:4 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.

Este versículo nos muestra que, como parte de su milicia

ü No debemos enredarnos en los negocios de la vida,

ü Que no debemos hacer cosas que nos aparten de nuestra comunión con Dios,

ü Cosas que nos llevan al pecado, desordenes, distracciones, afanes, entretenimientos, que nos desenfocan de la labor de milicia, que tenemos en la tierra, como soldados de Jesucristo.

Un buen soldado es aquel que no se limita a hacer lo mínimo por su comandante, sino más bien es el que le sirve con todo lo que es y tiene.

Como cristianos, eso es lo que estamos llamados a ser.

Las palabras del Apóstol Pablo a Timoteo son sus órdenes de marcha al esforzarse en ser un buen soldado de Jesucristo.

 

v No se enreda en los negocios de la vida

Un buen soldado se caracteriza por su separación de la vida "normal".

Un soldado activo no tiene un trabajo de 9 a 17, o una semana de trabajo de 40 o más horas de trabajo.

Un soldado activo es un soldado que sirve las 24 horas del día, todos los días del año. Su cuerpo, su salud, sus conocimientos, su tiempo, todo lo que él es le pertenece a las fuerzas armadas.

Incluso cuando está de vacaciones debe recordar que en cualquier momento, sin previo aviso y por cualquier motivo, le pueden llamar y él debe responder.

Y cuando es ordenado a llevar acabo su deber, aunque el tal sea peligroso, se espera que esté dispuesto a poner su propia vida en la línea de ataque, sin dudar ni vacilar.

 

De la misma manera un soldado de Cristo está separado de su entorno habitual, pues está llamado a no "enredarse en los negocios de la vida."

Pablo no está hablando de cosas que necesariamente son malas en sí mismas.

No está diciendo que usted, como cristiano, no puede tener ningún contacto en absoluto con sus antiguos amigos y entorno.

ü Lo que está diciendo es que nunca se debe encontrar atrapado y enredado en ellos.

ü Nunca debe permitir que asuntos terrenales le obstaculicen en el cumplimiento de su deber para con el Señor.

ü Preocupaciones y actividades temporales, aunque inocentes en sí mismas, han neutralizado la efectividad de muchos pastores, ministerios e iglesias.

 

A pesar de que una vez trabajaron fielmente en el objetivo principal de servir a Jesucristo para avanzar su reino contra las fuerzas de las tinieblas, muchos han abandonado el campo de batalla por “enredarse en negocios de la vida" temporales.

Así como el soldado obediente pone voluntariamente su vida en la línea al servicio de su comandante, también usted, como cristiano fiel, debe negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguir a Cristo

Lucas 9:23  decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.

Si lo hace, usted se encontrará haciendo eco a las palabras de Pablo:

Hechos 20:24 Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.

 

v Busca agradar a aquel que lo tomó por soldado

La nota final de un buen soldado es un deseo genuino de "agradar a aquel que lo tomó por soldado."

El Señor merece nuestro afecto, respeto y obediencia por todo lo que ha hecho por nosotros.

El valor de Jesús en el campo de batalla es sin igual; se humilló hasta morir en la cruz con tal de ganar nuestra libertad y vida eterna, y ahora busca que le sirvamos lealmente en Su Ejército.

 

El mayor deseo del cristiano es agradar a Cristo, y su mayor esperanza es ser recompensado por su servicio fiel y escuchar a su Señor decirle:

Mateo 25:21 Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Y con esa misma esperanza en su mente, sea animado hacia adelante por amor a Jesucristo. Y al igual que Pablo poder decir:

2 Corintios 5:9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.


  • A cada creyente se le presenta su propia batalla cotidiana,
  • Todos los creyentes somos soldados que debemos estar atentos a los ataques,
  • Recordando cada lección de adiestramiento, enfocados en cumplir la misión que Dios nos ha encomendado.

Debemos sacrificarnos y ser fieles en lo que hacemos, esto implica que cada cosa que hagamos, debe ser para agradar Aquel que nos tomó por soldado, que es Jesucristo.  

 

En el lugar que nos encontremos, sea en nuestro trabajo, ahí es donde Usted es un  soldado, ahí es donde debe defender los principios y valores que La Biblia enseña.  

De igual forma los jóvenes que estudian, en sus colegios o  en la universidad, en reunión con sus amigos, entorno o su familia, deben ser dignos Soldados del Señor.

En cada circunstancia que nos toque vivir, sobre los ataques que vengan sobre cada área de nuestra vida, debemos recordar que somos parte de la milicia, que somos soldados de Jesucristo, que tenemos puesto el uniforme, que le representamos y por lo cual debemos defender Su nombre.

 

Debemos honrar el Nombre de Dios en nuestro diario vivir, con acciones sencillas, cotidianas, siendo honestos, responsables, fieles, diligentes, de buen testimonio.

 

Todos los cristianos somos parte de Su Milicia, todos portamos ese uniforme, la pregunta a hacernos es

¿Está Usted siendo un buen soldado, está defendiendo el Nombre de Dios? ¿Está agradando a Aquel que le tomó por soldado? 

Si lo estamos siendo, tengamos por seguro que Dios nos recompensará, sino, es un buen momento para que reflexionemos y tomemos la decisión de ser un buen soldado, de esa forma, agradaremos a Jesús,  que nos  tomó para serlo.