Lunes, 8 de Junio del 2026

Amós 5:15


Día 8 

Devocional escrito por Mónica Marchi de Massera

Amós 5:15 Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio…

 

Amos era un ciudadano de Tecoa, en la Tribu de Judá (judío), dedicado a la recolección de higos silvestres cuando fue llamado por Jehová para ser Profeta.

Amós 7:14-15 Entonces respondió Amos, y dijo a Amasias: no soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. 15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel.

  

Sufrió persecución y aún le ordenaron callarse, pero él no lo tomó en cuenta e hizo lo que le mandó El Señor:

Amós 7:10-13 Entonces el sacerdote Amasias de Bet-el envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amos se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras. 11 Porque así ha dicho Amos: Jeroboam morirá a espada, e Israel será llevado de su tierra en cautiverio. 12 Y Amasias dijo a Amos: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tú pan, y profetiza allá; 13 y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino.

 

Esto significaba hablarle y corregir a Israel, el Pueblo de Dios.

Todo el capítulo cinco, básicamente, trata sobre el llamado a Israel a buscar a Dios con sinceridad y arrepentimiento de sus malos caminos.

 

Analicemos el versículo que El Señor nos regala hoy, en su totalidad:

Amós 5:15 Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José.


Ø Este versículo enfatiza que la verdadera adoración requiere una integridad genuina, no sólo rituales, ofreciéndonos la esperanza de que Dios tendrá piedad del remanente.

 

Algunos puntos clave:

·        Aborrecer el mal y amar el bien:

Es necesario un cambio interno y externo; desechando la inmoralidad, la injusticia y la opresión.

 

·        Establecer la justicia en la puerta (o juicio):

Amós 5:15 Aborreced el mal, amad el bien, y estableced la justicia en la puerta. Tal vez el SEÑOR, Dios de los ejércitos, sea misericordioso con el remanente de José.  

Traducción LBLA. La Biblia de las Américas 

La puerta era el lugar donde se dictaminaba justicia en la antigüedad, esto implicaba actuar con rectitud en los tribunales y en la vida pública.

  

·        La esperanza en el remanente:

Indica que el Juicio es inminente, pero el arrepentimiento genuino puede traer Misericordia para los que queden.

 

·        Contexto:

Israel buscaba seguridad en ritos religiosos (Bet-el, Gilgal) mientras vivía injustamente, lo que desagrada a Dios.

Como podemos ver, el Pueblo de Israel no vivía de manera muy diferente a como se está viviendo en el mundo en la actualidad: la gente vive de espaldas a Dios, mientras que llena su ser con engaños y mentiras que los entretienen, no valorando que La Venida del Señor está cada vez más cerca.

 

Esta actitud equivocada del Pueblo de Israel en particular (y de la Humanidad toda, en general) es un tema muy mencionado a lo largo de toda La Escritura; veamos:

Miqueas 6:8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.

 

Isaías 1:16-17 Lavaos y limpiaos; quitando la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejando de hacer lo malo; 17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

 

Salmos 34:14 Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.

 

Romanos 12:9 El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

 

Como podemos apreciar, todos estos pasajes coinciden en que la verdadera relación con Dios se demuestra con acciones justas, amor, humildad obediencia, amor al prójimo y, sobre todo, una comunión íntima, continua y constante con Él.

 

Personalmente, en la segunda parte del versículo, hay una expresión que llamó mucho mi atención y habló profundamente a mi corazón:

… Quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente…

 

Nuestro Dios es un Dios muy Bueno, Misericordioso y Amoroso; pero también es Justo y aborrece las transgresiones y las injusticias.

 

Esta reflexión me llevó a la Palabra de Dios:

1 Pedro 4:17-18 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18 Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?”

  

Este pasaje claramente nos advierte que el Juicio de Dios es inminente, y que comenzará por Su Pueblo.

Y sí primero comienza por nosotros, ¿Qué será de aquellos que no le conocen o están alejados de Él?

 

Por lo tanto, volviendo al texto de Amos, no sólo debemos aplicarlo a nuestras vidas; sino que es fundamental para la evangelización.

Lo que El Señor nos llama a compartir con los que nos rodean, primero fue implantado y sembrado en nuestro corazón.

 

Por eso, Hermanos, este texto es un llamado al arrepentimiento.

Primero, para el Pueblo de Dios, y luego, para el resto de las personas.

 

Hagamos carne esta Palabra, guardémosla en el corazón y compartámosla con los demás.

Y, como dice el Profeta:

… Quizá Jehová tenga piedad del remanente…

 

¡¡¡Asegurémonos de pertenecer a ese remanente!!!

¡¡¡Busquemos cada día El Rostro del Señor y vivamos en constante comunión con Él!!!

 

¡¡¡Dios les bendiga!!!