Amós 5:15
Día 8
Devocional escrito por Mónica
Marchi de Massera
Amós 5:15 Aborreced el
mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio…
Amos era un ciudadano de Tecoa, en la Tribu de Judá (judío), dedicado a la recolección de higos silvestres cuando fue llamado por Jehová para ser Profeta.
Amós 7:14-15 Entonces respondió Amos, y dijo a Amasias: no soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. 15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel.
Sufrió persecución y aún le
ordenaron callarse, pero él no lo tomó en cuenta e hizo lo que le mandó El
Señor:
Amós 7:10-13 Entonces el
sacerdote Amasias de Bet-el envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amos se ha
levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir
todas sus palabras. 11 Porque así ha dicho Amos: Jeroboam morirá a espada, e
Israel será llevado de su tierra en cautiverio. 12 Y Amasias dijo a Amos: Vidente,
vete, huye a tierra de Judá, y come allá tú pan, y profetiza allá; 13 y no
profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino.
Esto significaba hablarle y corregir a Israel, el Pueblo de Dios.
Todo el capítulo cinco, básicamente, trata sobre el llamado a Israel a buscar a Dios con sinceridad y arrepentimiento de sus malos caminos.
Analicemos el versículo que El
Señor nos regala hoy, en su totalidad:
Amós 5:15 Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José.
Ø Este versículo enfatiza que la verdadera adoración requiere una
integridad genuina, no sólo rituales, ofreciéndonos la esperanza de que Dios
tendrá piedad del remanente.
Algunos puntos clave:
·
Aborrecer el mal y amar
el bien:
Es necesario un cambio interno y
externo; desechando la inmoralidad, la injusticia y la opresión.
·
Establecer la justicia
en la puerta (o juicio):
Amós 5:15 Aborreced el mal, amad el bien, y estableced la justicia en la puerta.
Tal vez el SEÑOR, Dios de los ejércitos, sea misericordioso con el remanente de José.
Traducción LBLA. La Biblia de las Américas
La puerta era el lugar donde se dictaminaba justicia en la antigüedad, esto implicaba actuar con rectitud en los tribunales y en la vida pública.
·
La esperanza en el
remanente:
Indica que el Juicio es inminente, pero el arrepentimiento genuino puede traer Misericordia para los que queden.
·
Contexto:
Israel buscaba seguridad en ritos religiosos (Bet-el, Gilgal) mientras vivía injustamente, lo que desagrada a Dios.
Como podemos ver, el Pueblo de
Israel no vivía de manera muy diferente a como se está viviendo en el mundo en
la actualidad: la gente vive de espaldas a Dios, mientras que llena su ser con
engaños y mentiras que los entretienen, no valorando que La Venida del Señor
está cada vez más cerca.
Esta actitud equivocada del Pueblo
de Israel en particular (y de la Humanidad toda, en general) es un tema muy
mencionado a lo largo de toda La Escritura; veamos:
Miqueas 6:8 Oh hombre, él
te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer
justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Isaías 1:16-17 Lavaos y
limpiaos; quitando la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos;
dejando de hacer lo malo; 17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid
al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.
Salmos 34:14 Apártate del
mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.
Romanos 12:9 El amor sea
sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.
Como podemos apreciar, todos estos
pasajes coinciden en que la verdadera relación con Dios se demuestra con
acciones justas, amor, humildad obediencia, amor al prójimo y, sobre todo, una
comunión íntima, continua y constante con Él.
Personalmente, en la segunda parte del versículo, hay una expresión que llamó mucho mi atención y habló profundamente a mi corazón:
… Quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del
remanente…
Nuestro Dios es un Dios muy Bueno, Misericordioso
y Amoroso; pero también es Justo y aborrece las transgresiones y las
injusticias.
Esta reflexión me llevó a la
Palabra de Dios:
1 Pedro 4:17-18 Porque es
tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por
nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? 18
Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el
pecador?”
Este pasaje claramente nos advierte que el Juicio de Dios es inminente, y que comenzará por Su Pueblo.
Y sí primero comienza por nosotros,
¿Qué será de aquellos que no le conocen o están alejados de Él?
Por lo tanto, volviendo al texto de
Amos, no sólo debemos aplicarlo a nuestras vidas; sino que es fundamental para
la evangelización.
Lo que El Señor nos llama a
compartir con los que nos rodean, primero fue implantado y sembrado en nuestro
corazón.
Por eso, Hermanos, este texto es un
llamado al arrepentimiento.
Primero, para el Pueblo de Dios, y luego, para el resto de las personas.
Hagamos carne esta Palabra, guardémosla en el corazón y compartámosla con los demás.
Y, como dice el Profeta:
… Quizá Jehová tenga piedad del remanente…
¡¡¡Asegurémonos de pertenecer a ese
remanente!!!
¡¡¡Busquemos cada día El Rostro del
Señor y vivamos en constante comunión con Él!!!
¡¡¡Dios les bendiga!!!