Lunes, 3 de Noviembre del 2025

Amós 9:13

Día 3

Devocional escrito por Graciela Alarcón de Chaves

Amós 9:13 He aquí vienen días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador…


Amós fue uno de los 12 profetas menores del Antiguo Testamento, su nombre significa “cargado” o uno que es sostenido por DIOS.

El negaba su condición de profeta 

Amós 7:14-15 Entonces respondió Amós, y dijo a Amasias: No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres.  15  Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel.


A causa del llamado de Dios, Amos asumió sus responsabilidades proféticas, acusando tanto a Judá como a Israel por la rebeldía que estaba incurriendo el Pueblo de Dios; estaban bajo la corrupción moral generada por volverse al paganismo e idolatría y ser infiel al Pacto de Dios.

Amos desafiaba al Pueblo a que vivieran según los lineamientos del Pacto, y los condenaba porque sus vidas no reflejaban ese Pacto con Dios.


Estaba preocupado por aquellos que no sabían hacer lo recto. 

Amós 3:10   No saben hacerlo recto, dice Jehová, atesorando rapiña y despojo en sus palacios.

Estos decían que el mal no los alcanzaría. 

Amós 9:10   A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, que dicen: No se acercará, ni nos alcanzará el mal.


Sus palabras de juicio fueron muy severas. 

Si le daban la espalda a Dios la tierra misma “vomitaría” a aquellos habitantes que se rebelaron. 

Levítico 18:26-28   Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros  27  (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada);  28  no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros.


Y los campos quedarán desolados en su ausencia.

Jeremías 18:15-17 Porque mi pueblo me ha olvidado, incensando a lo que es vanidad, y ha tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que camine por sendas y no por camino transitado,  16  para poner su tierra en desolación, objeto de burla perpetua; todo aquel que pasare por ella se asombrará, y meneará la cabeza. 

17  Como viento solano los esparciré delante del enemigo; les mostraré las espaldas y no el rostro, en el día de su perdición.


Y que serían dispersados entre las naciones y no encontrarían un lugar donde reposar.

Deuteronomio 28:64-67 4  Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres, al leño y a la piedra.  65  Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Jehová corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma;  66  y tendrás tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida.  67  Por la mañana dirás: ¡Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás: ¡Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos.


En ese contexto, es que el Profeta describe desde el capítulo 1 (léalo, por favor, es muy interesante)

Amós habló a su Pueblo de una esperanza, que la alcanzarían si se arrepentían y se volvían a Dios, que El Señor los restauraría.


Dios habla de un tiempo futuro, para aquellos que trabajan la tierra y los cultivos, serán Bendecidos

“He aquí vienen días, dice Jehová”, estas palabras constatan con las dichas por el Profeta.

Amós 4:6-8 Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová. 7 También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.  8  Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová.


Donde veíamos la tierra seca y por lo tanto, estéril, es consecuencia de la acción de Dios por el pecado de Su Pueblo, para que se arrepintieran y se vuelvan a Él.

DIOS PERDONA.

No sé Usted. pero así estaba mi vida sin Dios 

Efesios 2:12-15  En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.  13  Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.  14  Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,  15  aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz.


Mi vida estaba en rebeldía contra Dios. 

Pero Su Misericordia puede ver más allá del Juicio.


Aquí vemos como también la tierra se beneficiará en la conversión y restauración final de Su Pueblo. 

Una cosecha y una prosperidad que solo Jehová nuestro Dios, pueda darnos.

La tierra se volverá tan productiva, que el grano crecerá más rápido que los agricultores puedan cosecharlos y el segador no podrá terminar su trabajo antes de la próxima siembra.


Dios nos deja esta enseñanza: que si nos volvemos a Él y nos arrepentimos de todo corazón: Él nos restaurará. 

Jeremías 29:11-14 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.  12  Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré;  13  y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.  14  Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.


¡Este es el Dios en el que creemos! 

Un Dios dispuesto a perdonar, a sanar, libertar, restaurar y traeré dignidad y Gloria a quienes acudan a Él por medio de nuestro Señor Jesucristo.


Hoy acude a la cruz, y por fe abraza el perdón de los pecados que te ofrece Jesucristo.

Y ya no andes en tierra seca y árida, sino vive una vida en la Plena Bendición de Dios. 

Efesios 2:4   Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,

¡Bendiciones!