Colosenses 2:9
Día
8
Devocional
escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis
Colosenses 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.
La
Epístola a los Colosenses fue escrita por el Apóstol Pablo mientras se
encontraba encarcelado en Roma.
La
Iglesia en Colosas había sido influenciada por diversas filosofías y enseñanzas
erróneas, lo que llevó a la confusión y la desunión en la comunidad cristiana.
Pablo
escribió esta Carta para afirmar la Grandeza de Cristo como Dios y para corregir
las falsedades que habían penetrado en la Iglesia.
Se
habían levantado los contradictores de la fe, haciendo estragos y tomando el
lugar en el corazón de muchos.
Desviando sus pasos de la Voluntad de Dios, y derrumbando el camino de años…
En
Colosenses 2:9, Pablo está hablando de la Plenitud
de la Divinidad y cómo se encuentra en Cristo.
La palabra griega utilizada aquí es “pleroma”, que se refiere a la plenitud de algo.
En este caso, se refiere a la Naturaleza Divina de Jesucristo, que es Completa y Perfecta en Todo Sentido.
·
En el significado bíblico, la Plenitud se refiere a la totalidad de los
Atributos Divinos que habitan en Jesucristo, a la completa satisfacción
espiritual para el creyente y a la Iglesia como el Cuerpo de Cristo, que expresa
esa Plenitud.
·
La Deidad significa que Jesucristo es Dios, posee la misma Naturaleza y
Atributos Divinos que Dios Padre, y se le considera digno de adoración.
Esta doctrina cristiana afirma que Jesús es Eterno,
Omnipotente, Omnisciente y que realizó actos exclusivos de Dios
como la Creación y la Salvación.
La
Biblia presenta a Cristo como Dios desde el principio:
Juan 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el
Verbo era Dios.
Jesús
dijo:
Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.
Estas
Escrituras claramente muestran que Cristo es parte de la Trinidad Divina y es
Dios en Sí Mismo.
Cuando
Pablo dice que en Cristo habita corporalmente toda la
plenitud de la Deidad, significa que Cristo es el Dios Perfecto hecho
carne, y que en Él reside todo lo que Dios es.
Esto incluye Su Amor, Su Misericordia, Su Sabiduría, Su Poder
y Su Justicia. Cristo es la Imagen Visible de
Dios en la tierra, y es a través de Él que podemos conocer al Padre y
experimentar Su Amor y Su Gracia.
¿Entonces,
por qué nos dejamos engañar o persuadir?
Cuando
vienen esos “nuevos vientos de costumbres, pensamientos, ideas” ¿Hacen que
nuestra fe tambalee?
Es
algo que a todos nos sucede, pero que es sumamente importante reflexionar acerca
de nuestra “pertenencia”, que significa:
Hecho o circunstancia de formar parte de
un conjunto, como una clase, un grupo, una comunidad, una institución, etc.
·
Saber y reconocer a Dios en nuestro camino.
Pero
de una manera sincera y verdadera.
Todos los días y tratar de menguar a nuestros deseos, que muchas veces nos desvían del Propósito de Dios
Proverbios 3:6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.
·
Pelear cada día el camino de la fe.
Tendremos momentos duros, de desiertos tremendos (enfermedades, dramas familiares, económicos) pero NO NOS ENOJEMOS CON DIOS.
Comprendamos
que es parte de la vida de la fe.
1 Timoteo 6: 12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida
eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión
delante de muchos testigos.
·
Aprender a reconocer las palabras, doctrinas erróneas, etc.
Pueden
destruir nuestra vida espiritual y nuestra morada al cielo.
¿Cómo podemos hacerlo? Leyendo la Biblia para aumentar nuestra fe y conocer el corazón de la Deidad.
Hebreos
4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada
de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y
los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
·
Enamorarnos cada día más de Nuestro Señor.
Todo
lo anteriormente sugerido, harán que nuestra alma ame no solo a nuestro Creador,
sino a nuestro Dios PODEROSO, BUENO, FIEL, sabiendo que solo Él es Verdadero, Justo,
que solo en Él hay Paz, Gozo, Verdad…
Juan 3: 30-36 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. 31 El que
de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas
terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. 32 Y lo que vio y
oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. 33 El que recibe su
testimonio, este atestigua que Dios es veraz. 34 Porque el que Dios envió, las
palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. 35 El Padre ama
al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. 36 El que cree en el Hijo
tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino
que la ira de Dios está sobre él.
¡Ayúdanos
SEÑOR!
COMO
CRISTIANOS, TENEMOS LA BENDICIÓN DE CONOCER A UN DIOS QUE SE HIZO HOMBRE Y VINO
A LA TIERRA PARA REDIMIRNOS.
CRISTO
ES LA PLENITUD DE LA DIVINIDAD, Y A TRAVÉS DE SU SACRIFICIO EN LA CRUZ PODEMOS
SER RECONCILIADOS CON DIOS.
POR
LO TANTO, DEBEMOS RECONOCER LA IMPORTANCIA DE CRISTO EN NUESTRAS VIDAS Y ACEPTARLO
COMO NUESTRO SALVADOR Y SEÑOR.
SOLO
EN ÉL ENCONTRAMOS LA SALVACIÓN Y LA VIDA ETERNA.