Jueves, 8 de Enero del 2026

Colosenses 2:9

Día 8

Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis

Colosenses 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.

 

La Epístola a los Colosenses fue escrita por el Apóstol Pablo mientras se encontraba encarcelado en Roma.

La Iglesia en Colosas había sido influenciada por diversas filosofías y enseñanzas erróneas, lo que llevó a la confusión y la desunión en la comunidad cristiana.

 

Pablo escribió esta Carta para afirmar la Grandeza de Cristo como Dios y para corregir las falsedades que habían penetrado en la Iglesia.

Se habían levantado los contradictores de la fe, haciendo estragos y tomando el lugar en el corazón de muchos.

Desviando sus pasos de la Voluntad de Dios,  y derrumbando el camino de años…

 

En Colosenses 2:9, Pablo está hablando de la Plenitud de la Divinidad y cómo se encuentra en Cristo.

 

La palabra griega utilizada aquí es “pleroma”, que se refiere a la plenitud de algo.

En este caso, se refiere a la Naturaleza Divina de Jesucristo, que es Completa y Perfecta en Todo Sentido.

·        En el significado bíblico, la Plenitud se refiere a la totalidad de los Atributos Divinos que habitan en Jesucristo, a la completa satisfacción espiritual para el creyente y a la Iglesia como el Cuerpo de Cristo, que expresa esa Plenitud.

·        La Deidad significa que Jesucristo es Dios, posee la misma Naturaleza y Atributos Divinos que Dios Padre, y se le considera digno de adoración.

Esta doctrina cristiana afirma que Jesús es Eterno, Omnipotente, Omnisciente y que realizó actos exclusivos de Dios como la Creación y la Salvación.

 

La Biblia presenta a Cristo como Dios desde el principio:

Juan 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Jesús dijo:

Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.

Estas Escrituras claramente muestran que Cristo es parte de la Trinidad Divina y es Dios en Sí Mismo.

 

Cuando Pablo dice que en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, significa que Cristo es el Dios Perfecto hecho carne, y que en Él reside todo lo que Dios es.

 

Esto incluye Su Amor, Su Misericordia, Su Sabiduría, Su Poder y Su Justicia. Cristo es la Imagen Visible de Dios en la tierra, y es a través de Él que podemos conocer al Padre y experimentar Su Amor y Su Gracia.

 

¿Entonces, por qué nos dejamos engañar o persuadir?

Cuando vienen esos “nuevos vientos de costumbres, pensamientos, ideas” ¿Hacen que nuestra fe tambalee?

Es algo que a todos nos sucede, pero que es sumamente importante reflexionar acerca de nuestra “pertenencia”, que significa: Hecho o circunstancia de formar parte de un conjunto, como una clase, un grupo, una comunidad, una institución, etc.

 

·        Saber y reconocer a Dios en nuestro camino.

Pero de una manera sincera y verdadera.

Todos los días y tratar de menguar a nuestros deseos, que muchas veces nos desvían del Propósito de Dios

Proverbios 3:6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.

 

·        Pelear cada día el camino de la fe.

Tendremos momentos duros, de desiertos tremendos (enfermedades, dramas familiares, económicos) pero NO NOS ENOJEMOS CON DIOS.

Comprendamos que es parte de la vida de la fe.

1 Timoteo 6: 12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

 

·        Aprender a reconocer las palabras, doctrinas erróneas, etc.

Pueden destruir nuestra vida espiritual y nuestra morada al cielo.

¿Cómo podemos hacerlo? Leyendo la Biblia para aumentar nuestra fe y conocer el corazón de la Deidad.

Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

 

·        Enamorarnos cada día más de Nuestro Señor.

Todo lo anteriormente  sugerido, harán que nuestra alma ame no solo a nuestro Creador, sino a nuestro Dios PODEROSO, BUENO, FIEL, sabiendo que solo Él es Verdadero, Justo, que solo en Él hay Paz, Gozo, Verdad…

Juan 3: 30-36 Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe. 31 El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. 32 Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. 33 El que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz. 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. 35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano. 36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.


¡Ayúdanos SEÑOR!

 

COMO CRISTIANOS, TENEMOS LA BENDICIÓN DE CONOCER A UN DIOS QUE SE HIZO HOMBRE Y VINO A LA TIERRA PARA REDIMIRNOS.

CRISTO ES LA PLENITUD DE LA DIVINIDAD, Y A TRAVÉS DE SU SACRIFICIO EN LA CRUZ PODEMOS SER RECONCILIADOS CON DIOS.

POR LO TANTO, DEBEMOS RECONOCER LA IMPORTANCIA DE CRISTO EN NUESTRAS VIDAS Y ACEPTARLO COMO NUESTRO SALVADOR Y SEÑOR.

SOLO EN ÉL ENCONTRAMOS LA SALVACIÓN Y LA VIDA ETERNA.