Miércoles, 1 de Abril del 2026

Colosenses 3:12

Día 1

Devocional escrito por Silvia Moreno de Alfieri

Colosenses 3:12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados…

 

Estas palabras nos recuerdan que somos elegidos por Dios, separados del mundo por Su Amor, para manifestar Su Compasión al mundo.

Debemos ser personas misericordiosas, mostrando empatía y comprensión hacia los demás.

La bondad y la humildad también son cualidades esenciales que debemos poseer, siendo amables y considerados con aquellos que nos rodean. 

La mansedumbre y la paciencia son Frutos del Espíritu Santo que nos ayudarán a mantener la calma y la paz en medio de las dificultades.

Aprendiendo a esperar en Dios y confiar en Su Plan Perfecto.


Colosenses 3:12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados. De entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;


Ø Este versículo nos desafía a vivir de acuerdo a nuestra Identidad en Cristo, dejando que el Amor y la Compasión impregnen todas nuestras acciones y relaciones.

Ø Así, seremos reflejos del Carácter de Dios en el mundo.

Ø Como Hijos de Dios no debemos olvidar que somos escogidos.

Ø Ser escogidos por Dios significa ser elegidos y favorecidos por Él para formar parte de Su Pueblo.

 

Colosenses 3:12 es una invitación a vivir con cualidades que reflejen el Amor y la Santidad de Dios.

Cada una de las virtudes mencionadas tiene un significado profundo que podemos aplicar en nuestra vida diaria.


·        Entrañable misericordia: Se refiere a una compasión genuina y profunda por los demás. Es ser movidos por el dolor ajeno y ayudar desde el corazón.

 

·        Benignidad: Implica ser amables y considerados con todos, sin esperar nada a cambio.

 

·        Humildad: Reconocer nuestras propias limitaciones y la grandeza de Dios. Es poner incluso, las necesidades de los demás antes que las nuestras.

 

·        Mansedumbre: No es debilidad sino control de la propia fuerza. Es ser tranquilos y pacientes incluso en situaciones difíciles.

 

·        Paciencia: Esperar con calma y serenidad, especialmente frente a provocaciones o pruebas.

 

·        Cada una de estas características no solo nos acerca más a Dios, sino que también nos ayuda a ser mejores personas en nuestra comunidad.

 

¿Cómo podemos vestirnos de compasión, bondad, humildad, amabilidad y paciencia?
Lo logramos al permitir que el 
Espíritu Santo trabaje en nosotros y transforme nuestro carácter. 

Al poner nuestra confianza en Dios y seguir Su Ejemplo, seremos capaces de reflejar estas cualidades en nuestras acciones diarias.

Debemos cultivar estas virtudes al: 

·        Orar:

Comienza tu día pidiendo a Dios que te ayude a mostrar estas cualidades.

La oración es una herramienta poderosa para mantenernos enfocados en lo que realmente importa.


·        Leer y meditar diariamente La Palabra de Dios: 

Conocer la Voluntad de Dios nos enseña cuales son los actos que le honrar y que testifican que Él vive en nuestro corazón.

Es necesario disponer un tiempo de lectura y estudio de Las Escrituras, pues el Poder transformador de La Palabra actúa en aquel que lee, reflexiona y aplica, lo que Dios dejo escrito.


·        Realizar actos de bondad: 

Pueden ser cosas simples como ayudar a llevar una bolsa a alguien, abrir una puerta para darle acceso.

Ayudar en alguna necesidad brindando asistencia o provisión.

Pero también podemos ofrecer una sonrisa, un abrazo o escuchar con atención a alguien que necesita ser oído.


·        Buscar oportunidades para servir: 

Debes involúcrate en las actividades de tu Iglesia que te permitan poner en práctica la misericordia y la humildad.

Visitar enfermos, ancianos en los geriátricos, ayudar a una familia que necesita asear, cortar el pasto o algún arreglo que les es imposible realizar por salud o por edad.

Sin olvidar que el acto más maravilloso por el cual Jesús nos hace brillar en esta tierra, es compartir el Mensaje del Evangelio.

Sirve compartiendo las Buenas Noticias de Salvación, inclusive en aquellos lugares donde muchos no quieren ir y justamente hay muchas maneras de servir.


·        Rodearte de personas que también busquen vivir según los principios bíblicos.

Es alentador tener de compañeros a personas que amen a Dios, que se guarden en santidad, que no misturen con las conductas mundanas, que sean una inspiración para seguir la Voluntad de Dios.


·        Reflexionar diariamente sobre nuestras acciones: 

Al final del día, debemos tomar un momento para pensar en cómo hemos interactuado con los demás.

En nuestro lugar de trabajo o estudio, en el seno de nuestro hogar con nuestra Familia, porque muchas veces focalizamos solo nuestro entorno, pero nuestra vestidura debe brillar en nuestra casa, primeramente.

¿Fuimos pacientes, amables, benignos? ¿mostramos compasión ante errores que otros han cometido? ¿Obramos con humidad y mansedumbre cuando nos corrigen?

Actitudes que muchas veces somos prontos a juzgar en otros, pero que tenemos que tener en claro que deben estar en nosotros.

 

El carácter cristiano se forja, asimismo debemos decidir cómo salir a la vida cada día.

Somos llamados a “vestirnos espiritualmente” para mostrar a Dios con nuestros actos.

 

Si Usted aspira tener una bella planta y obtener frutos de ella, debe tener cuidado de librarla de todo lo que pueda retardar su crecimiento y de suministrarle todo lo que le ayude a alcanzar la más alta posibilidad de desarrollo y belleza.

No solo debe podarla y despojarla de las malas hierbas y parásitos destructivos, sino que debe cuidarla con diligencia, proporcionándole aire, luz y el agua necesaria.

 

Ø Del mismo modo ocurre con la formación del Carácter Cristiano. 

 

No basta solo con sembrar la Preciosa Semilla de La Palabra en el corazón de quien ha recibido el perdón de Jesucristo.

El creyente adquiere la nueva naturaleza espiritual, y cada Semilla sembrada debe cuidarse diligentemente para que germine, crezca, se desarrolle, dando como fruto el Carácter de Cristo y reflejando que estamos vestidos de La Verdad Divina.

 

Ese es el cambio que habían experimentado los Colosenses, así cada uno de nosotros debemos avanzar en nuestro crecimiento espiritual.

Colosenses 3: 1-3 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

 

Habiendo resucitado con Cristo, y habiéndonos despojado del viejo hombre, hay un énfasis inconfundible en la exhortación: 

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados… 

Ø Para mostrar las características del nuevo hombre.

 

Ø Haciendo morir todo lo pecaminoso, haciendo visible la Santidad de Dios.

Colosenses 3: 5-11 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10 y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

 

Valoremos la dignidad otorgada por Dios en Jesucristo, para ser Sus Hijos, fuimos:

·        Distinguidos como objeto de la Elección Divina: … escogidos de Dios…

Juan 15:16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca…

 

·        Distinguidos para pureza de vida, apartados para Dios: … santos…

Efesios 1:4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

 

·        Distinguidos por el Amor Divino: … amados…

1 Juan 3:1 Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios…

 

Nuestro desafío el lograr el carácter de Cristo:

Efesios 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

 

Dios el Padre nos ha escogido, Su Poderosa Presencia, El Espíritu Santo nos ayuda, por lo tanto, podremos lograrlo.

Nunca olvidemos que cuando alguien observa a un Hijo de Dios, desea ver que lo que predica, lo viva.

 

Cada día de vida que Dios en Su Infinita Misericordia nos regale, levantémonos en fe, para presentar batalla o todo lo que intentará manchar nuestra vestidura, pero recordemos esta Verdad, pues asistidos por Su Gracia, mostraremos al mundo que Cristo vive en nosotros.

Colosenses 3:12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados. De entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;