Lunes, 12 de Febrero del 2024

Colosenses 3:23

Día 12

Devocional escrito por Carlos Chaves

 

Colosenses 3:23 Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

 

El Apóstol Pablo en este capítulo de la carta a los Colosenses nos deja algo muy claro donde dice:

“TODO LO QUE HAGAIS”…

No dice algunas cosas, sino nos dice que TODAS, sean dentro de la Iglesia o fuera de ella, en la escuela, en el hogar, en donde nos encontremos, debemos “HACEDLO DE CORAZÒN”.

 

1.   Tenemos que tener en claro que Dios fue el que creó el trabajo:

Génesis 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

El trabajo no se presentó como un castigo, sino como un actividad que Dios permitió al hombre y a la mujer para cumplir lo que Él había encomendado, que es el mantenimiento y el desarrollo de la Tierra, donde Él había puesto a Adán y a Eva; pero como consecuencia de la desobediencia (pecado) del hombre, el trabajo adquirió la característica de un esfuerzo pesado:

Génesis 3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

 

Génesis 3: 17-18 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18  Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

 

Lo que espera Dios de Sus Hijos obedientes es que seamos responsables y diligentes en nuestras tareas diarias.

 

2.   Al hacer  nuestras tareas y actividades, debe ser con excelencia, esfuerzo, entrega, pasión sin importar el lugar o cargo que estemos ocupando.

Debemos esforzarnos por hacer lo mejor posible. Ser puntuales, obedientes, siempre estar dispuestos a colaborar en todo lo que esté a nuestro alcance, ya que de esta manera estaremos haciendo lo que agrada a Dios:

Eclesiastés 9:10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.

 

Ø Nuestra motivación principal es dar la Gloria a Dios y NO al hombre:

Salmos 100:2 Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo.

 

Cuando trabajamos con dedicación y excelencia podremos ser testigos de que Cristo habita y reina en nuestros corazones.

Las personas que nos rodean en nuestro diario vivir observarán cómo nos conducimos.

Aquí se verá también nuestro servicio, porque esto también representa servir a Dios: ser referentes en nuestro conducir.

 

Nuestras acciones valen más que mil palabras! Qué responsabilidad, ¿No?

Casi imposible, pero cuando tengo la convicción de que Cristo vive en mí, y de que Él nos dice ser LUZ, incide en nuestra forma de vivir y de conducirnos con los demás…

 

Ø La bondad, respeto, responsabilidad deben ser MI CUALIDAD.

   PORQUE DIGO QUE CRISTO VIVE EN MÍ:

Mateo 5: 14-16 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.  15  Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.  16  Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

 

Tenemos la responsabilidad de impactar con nuestro testimonio, sin importar lo que hace el resto…

Pensemos antes de actuar: QUÈ HARIA JESÙS EN MI LUGAR?

 

Pueblo de Dios los aliento a que todo lo hagamos agradando a Dios, para que nuestro Cristo sea exaltado con nuestra vida.

Oremos al comenzar el día, encomendemos nuestro andar en las Manos de Dios, aun pidiendo que el Señor Jesús gobierne nuestra vida, nuestro carácter para no pecar, para que los demás puedan ver a Cristo en nosotros…

Nunca olvidemos que el trabajo es una bendición que Dios nos ha otorgado para servirle y honrarle, porque hay una recompensa en los cielos para aquellos que le sirven de todo corazón y hay galardón… es Su Promesa y es Amén!

 

“TODO LO QUE HACEMOS, LO HACEMOS PARA EL SEÑOR”

Dios te bendiga!