Colosenses 3:25
Día 30
Devocional escrito por Guadalupe Infràn de Medina Celis
Colosenses 3:25…El que hace injustica recibirá la injusticia que hiciere…
¡Un devocional hermoso! El Apóstol Pablo en los primeros versos habla a nuestra vida, como un ahora /presente, en el cual nuestra vida, debe ser diferente.
Nos exhorta como cristianos, a vestirnos de su Palabra, a
vivirla, a no tener manchas, a perdonarnos entre hermanos, soportarnos,
amarnos…
En el versículo 18, ya empiezan sus consejos hacia la Familia.
Y en cuanto a la manera de servirle.
Antes que nada, sepamos
que el diablo, nuestro enemigo quiere romper la Familia, el Modelo Perfecto
diseñado por Dios.
Donde existe, mamá, papá y los hijos.
Leamos juntos:
Colosenses 3: 18-24 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. 20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. 21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.
22 Siervos,
obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que
quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. 23 Y
todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los
hombres; 24 sabiendo que del Señor recibiréis la
recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.
El Señor ama la Familia, pero ama el Hogar.
Y un hogar en Dios se construye todos los días y en equipo: Con pequeños actos.
Hace
casi 4 años que formé mi Familia, y hoy con los años, puedo afirmar que tenemos
un Hogar.
A
este hogar día a día, lo alimentamos con
ü La Palabra, que Ella la hermosea.
ü Con oración, que sella para siempre las
grietas.
ü El diálogo, que abre puertas al amor y al
perdón,
ü Las palabras suaves, que son ese revoque para
afirmar la pared...
ü Y también las discusiones, que como dice el Pastor,
“son intercambios de opiniones”, para mejorar.
ü Y cuando los tonos se
suben, y “la olla está caliente, es mejor dejarla que se enfrié”.
A veces nuestras palabras pueden herir más que una cachetada.
¡Qué
cuidadosos debemos ser! Cuántas veces hablé sin pensar, y lastimé... el día a
día con nuestro Señor, las vivencias, la vida me enseñaron y enseñan a
construir mi hogar.
Hoy
la sociedad, tiene una “cultura” (algo que no viví a cuando era pequeña)
Hoy se sientan a la
mesa, juntos, pero no unidos...
Cada
uno está “en su mundo”, en su celular, en sus cosas, en sus pensamientos.
O
se vive debajo del mismo techo, pero prevalece el “egoísmo”, en donde las
reglas de la casa son por cada integrante.
Ya no se escucha, ni se fomenta el respeto a los Padres, sino el Hijo impone su pensamiento, su forma, hace sentir de “inútiles a los Padres”, eso es egoísmo, soberbia.
Usted
tal vez al leer esto asiente o no.
Pero
Pablo es un sabio consejero, y lo que decía es una realidad.
La
mujer no debe pisar la cabeza de su esposo, el esposo como pastor de su hogar,
con respeto, debe guiar a su Familia con el ejemplo de su persona...
Los
Hijos, somos Hijos. Y lo que debemos hacer es obedecer.
Perdí
a mis padres de muy joven, y hoy, cada día me doy cuenta de cuánta razón tenía
sus consejos.
En
sus limitaciones, mis padres querían lo mejor para mí, solo que muchas veces no
entendía.
Hoy
estoy de esa vereda y deseo que Dios con Su Palabra me guie día a día.
No
es fácil, No. Pero nosotros, Amados, tenemos a Su Espíritu Santo, que es nuestro
mejor Consejero.
Pero cuando nos aconseja,
debemos tomarlo porque sino, es en vano.
También hace referencia a nuestra manera de servir a Dios verso 24 “Sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”
Tal
vez en alguna oportunidad no tengamos que rendir cuentas a nuestro jefe.
Que
él no sepa si somos responsables con nuestro trabajo.
Pero El Señor Jesús
NOS VE y TENDREMOS QUE RESPONDER ante Él. ESTAMOS UNIDOS A ÈL…
Por ende representamos al Señor Jesús aquí en la tierra, El pide que sus representantes sean hallados fieles.
Hay
muchos cristianos humildes, muy poco o nada conocidos, que han sido fieles en
su trabajo, fieles a sus jefes, a su Iglesia, a su Pastor, y a sus Familias.
Muy
pocos saben de ellos. Pero El Señor los conoce.
Y ellos recibirán una recompensa.
Y el Apóstol agregó porque al Señor servís:
Esto añade un aspecto diferente al tema del servicio cristiano aquí.
Hay
muchas personas perezosas en la Obra del Señor.
Tenemos
que recordar que servimos al Señor Jesús, y vamos a dar cuenta ante Él, de cómo
hemos usado el tiempo.
Y, llegamos a nuestro texto de cabecera, el versículo 25 dice:
…El que hace
injustica recibirá la injusticia que hiciere…
Él va a enderezar todo lo que existe en su vida y en la mía, aquello que nosotros no hemos enderezado aquí.
Eso
es lo que quiere decir este versículo.
- Todos
seremos juzgados de la misma manera.
- Él juzga con imparcialidad.
- No actúa con favoritismo.
Actuemos como seres racionales, justos, honrando El Nombre de nuestro Señor en cada lugar que nos encontremos.
¡PORQUE SERVIMOS A DIOS, EN CASA, EN NUESTRO TRABAJO, EN LA IGLESIA, DONDE NOS MOVEMOS, PORQUE EL SEÑOR ESTÀ EN NUESTRO CORAZON!
Hermano Amado, nosotros estamos unidos a un Cristo Viviente.
Yo no lo puedo lograr por mis propias fuerzas.
Pero Él dijo que me va a ayudar.
Solo con El Espíritu Santo actuando en nosotros
podremos hacer frente a esta elevado Llamado Divino.
Él quiere que le reflejemos en cada relación que
tengamos.
¡Qué llamamiento más glorioso el que tenemos!
¡Ánimo, que Dios nos dice, alégrense al recibir Su
Palabra!