Daniel 10:19
Día 29 Devocional escrito por Carolina Stein de Alfieri Daniel 10:19…Muy amado, no temas, la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate… Este versículo nos recuerda cuán importantes somos para Dios. Así como le pasó a Daniel, vivir por semanas afligido, sin ganas de nada, preocupado por la situación que estaba atravesando, nosotros hoy vivimos situaciones en las cuales la mayoría de las veces nos sucede lo mismo. ¿Te has sentido sin fuerza? ¿Has sentido desfallecer? En nuestro caminar con Dios muchas luchas se presentan, no es un camino fácil, pero es el mejor camino para andar. Que te quiero decir, que siempre van a aparecer obstáculos, palos en la rueda, fracasos, desilusión, enfermedad, falta de trabajo, gente que te abandona… y tantas cosas más… Así como Daniel muchas veces nos encontramos enfrentando problemas. En esa soledad, en ese no entender nada, en donde no encuentras respuesta ni solución a lo que estás pasando, viene la Voz de Dios para alentarte. Es importante reconocer que no podemos hacer todo solos, pero eso no significa que estamos solos. Muchas veces nos desahogamos contando nuestros problemas a los demás, horas hablando por WhatsApp, y solo fue contar lo que vivo, pero todo sigue igual, porque nada ni nadie puede librarte de tu situación. (NO QUIERO DECIR QUE COMPARTIR LAS LUCHAS ESTÉ MAL, SINO QUE MEJOR ES LLEVARLA DELANTE DE DIOS) QUE ÉL TIENE LA RESPUESTA SIEMPRE. En lugar de preocuparnos y sentirnos abrumados, debemos esforzarnos en confiar en Dios y en encontrar la paz en medio de las situaciones difíciles. Debemos creer en Su Poder, Su Amor y Su Gracia para con nosotros. Con la ayuda de Dios, podemos superar cualquier obstáculo y alcanzar la victoria. Este mensaje de Esperanza y Fortaleza Divina es para aquellos que se sienten abrumados por las circunstancias de la vida. Este Mensaje es una Promesa que podemos afirmar en nuestras vidas hoy en día, y podemos estar seguros de que Dios siempre estará allí para ayudarnos. En esos instantes donde la vida parece pesada y nuestras fuerzas flaquean, recordemos que hay una Mano Amorosa dispuesta a levantarnos. Así como el hombre vestido de lino dio aliento a Daniel, Dios también se acerca a nosotros, susurrando palabras de aliento y fortaleza. Con fe, podemos enfrentar lo que venga, sabiendo que Su Amor nos sostiene en nuestras vulnerabilidades. DIOS HOY NOS RECUERDA QUE SOMOS AMADOS, MUY AMADOS. AMADOS POR ÈL. NO TEMAMOS, FRENTE A LO QUE ESTEMOS VIVIENDO, ÈL NOS DA DE SU PAZ PARA SEGUIR ADELANTE. ¡¡¡¡¡ESFUÉRZATE Y ALIÉNTATE!!!!! Dios te bendiga.