Daniel 3:17
Día 8
Daniel 3:17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del
horno de fuego ardiendo...
Era alrededor del año 600 a.C. La ciudad judía de Jerusalén
había sido sitiada por Nabucodonosor rey de Babilonia.
De los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes,
fueron deportados al palacio del rey entre otros: Daniel, Ananías, Misael y
Azarías.
Daniel 1:3-4 Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese
de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, 4 muchachos
en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda
sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en
el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.
Una de las primeras cosas que ocurrieron con esos cuatro jóvenes fue que sus nombres fueron cambiados
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Daniel
cuyo nombre hebreo significa
Dios es mi juez fue
cambiado por “Belsasar” que significa el guardián
de los tesoros ocultos de Bel
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Ananías, cuyo nombre hebreo significa la gracia del Señor; fue llamado “Sadrac” que significa la inspiración del sol, al que los caldeos adoraban
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Misael, cuyo nombre hebreo significa El Dios fuerte;
fue llamado “Mesac” que
significa de la diosa
Sac, nombre bajo el cual Venus era adorada
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Azarías, cuyo nombre hebreo significa El Señor en una
ayuda fue llamado “Abed-nego” que significa el siervo del fuego iluminado, que
ellos también adoraban
·
Sus nombres hebreos, que habían recibido en el momento de la
circuncisión, tenían algo de Dios.
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Para hacer que se olvidaran del Dios de sus padres, la guía
de su juventud, los babilonicos les dieron nombres que tenían la connotación de la idolatría
caldea.
Un día, el rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro y mandó a que todos los pueblos y naciones y lenguas se postraran y adoraran la estatua que él había levantado.
Los que no lo hicieran, serian echados dentro de un horno de
fuego ardiendo.
Como era de esperar, todos los pueblos, por temor,
obedecieron el mandato del rey.
Daniel 3:4-6 Y
el pregonero anunciaba en alta voz: Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y
lenguas, 5 que al oír el son de
la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y
de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el
rey Nabucodonosor ha levantado; 6 y cualquiera que no
se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego
ardiendo
Algunos varones
caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos delante del rey.
Solo Sadrac, Mesac y Abed-nego, los tres varones que el rey había puesto
sobre los negocios de la provincia de Babilonia, no se postraron y adoraron la
estatua de oro.
Daniel 3:12… estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus
dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.
El
rey quiso comprobar él mismo, indagando a los muchachos si era verdad lo que decían
quienes los acusaban. Y fue sorprendido por la respuesta
Daniel 3:13-18 Entonces
Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que le trajesen a Sadrac, Mesac y
Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. 14 Habló Nabucodonosor y
les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi
dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15 Ahora, pues, ¿estáis
dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del
arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis
y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora
seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel
que os libre de mis manos? 16 Sadrac, Mesac y
Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te
respondamos sobre este asunto. 17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede
librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, sepas, oh rey,
que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has
levantado.
Era
de esperarse que la reacción del rey no fuera agradable
Nabucodonosor se llenó de ira. Ordenó que el horno se
calentase siete veces más de lo acostumbrado. Mandó a hombres muy vigorosos de
su ejército que atasen a los tres varones. Los ataron con toda su ropa puesta.
Y fueron echados al horno de fuego ardiendo.
Daniel 3:19-21 Entonces
Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra
Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más
de lo acostumbrado. 20 Y mandó a hombres muy vigorosos que
tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en
el horno de fuego ardiendo. 21 Entonces estos varones
fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y
fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.
Estos tres varones tienen cualidades indispensables
para los creyentes.
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Un testimonio de vida que debería ser notorio para el entorno.
16No es necesario que te respondamos sobre este asunto.
Era evidente que sus acciones y reacciones, hablaban más que las palabras
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Una esperanza inquebrantable, producto de una fe incondicional.
17 He aquí nuestro Dios
a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh
rey, nos librará
Esperaban que Dios les librara del horno y de la mano del rey. El Dios que servían alimentaba sus esperanzas. Su fe no estaba sujeta a situaciones, sabían que su Dios en Quien creían, había hecho que Su Pueblo, pasara por el mar en seco, caer pan del cielo, murallas desmoronarse, el sol detenido en el cielo… sabían que si mantenían su fe intacta sin importar lo que sucediera, Él los libraría, es fe en El Dios que todo lo puede. La fe en su Dios preservaría sus vidas del fuego de prueba.
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El resultado de convicciones firmes.
18 Y si no, sepas, oh
rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has
levantado.
Sus convicciones eran firmes, jamás servirían, ni adorarían a
otros dioses.
Y cuando Dios encuentra Hijos que creen con ese calibre de fe, debemos prepararnos para ver Su Poder manifestarse, debemos confiar que aun aquellos que procuraban hacerles dudar o convertirse en apostatas abandonando a Dios, serán los que ocasionen que la fe sea fortalecida y puedan ver el milagro de Divino.
Nuestro Dios hace maravillas
24 Entonces el rey Nabucodonosor
se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No
echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es
verdad, oh rey. 25 Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos,
que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del
cuarto es semejante a hijo de los dioses.
- La llama del fuego mató a los soldados que habían arrojado a Sadrac, Mesac y Abed-nego al horno, pero no tuvo poder alguno sobre los cuerpos de los tres muchachos, ni aun sus cabello se habían quemado, sus ropas estaban intactas, y ni olor de fuego tenían.
- Aunque entraron a un horno de fuego ardiendo siete
veces más de lo acostumbrado, ni sus cuerpos, ni su ropa sufrieron daño.
- Atados fueron echados al horno, pero dentro se paseaban
sueltos, libres...
- Entraron tres, pero en medio del fuego se los ve acompañados
por otro varón, “semejante
a hijo de los dioses”.
¿Dónde
quedó la soberbia del rey que exigía adoración, que amenazaba sus vidas y que dijo
què dios serìa el que les librara…?
15…Porque
si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de
fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?
Pues sus ojos contemplaron que El Dios de los tres hebreos, era Quien les libraría…
Luego
de ser testigo del milagro del Dios de Israel, la asamblea de inauguración de su
estatua se transformó en una reunión de reconocimiento a Jehová.
Daniel 3:28-29 Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de
Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que
confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus
cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios. 29 Por lo
tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el
Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en
muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como este.
El rey más poderoso del mundo reconoció el Poder del Dios de Israel, y lo hizo delante de los principales líderes de todas las comarcas del imperio babilónico.
Lo que el enemigo diseñó para mal, Dios lo tornó para bien
Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
y los jóvenes recibieron aún más reconocimiento.
Daniel 3:30 Entonces
el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.
En algún momento de la vida puede que debamos pasar por circunstancias en que El fuego de prueba sea ardiente… recordemos a estos tres varones que mantuvieron su confianza en Dios.
Aunque les ataron las manos, con intención de que ni siquiera pudieran defenderse, hubo Quien los desató y defendió del maléfico ataque.
Cuando nos sintamos como con “las manos atadas”, porque no
hay nada humanamente posible que podamos hacer para salir del fuego, esperemos en Dios, confiemos plenamente en Él,
mantengámonos firmes, porque vamos camino a ver un milagro.
Creamos, estamos a un paso de ver como el fuego que amenazaba
nuestra vida, será consumido por El Fuego de Dios, que consumirá lo que nos ata,
y nos dará libertad.
He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego
ardiendo...