Deuteronomio 12:32
Día 13
Devocional escrito por Yesica
Ocaranza de Italiani
Deuteronomio 12:32
Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando, no añadirás a ello, ni de ello
quitarás.
Estamos en un mundo donde las
opiniones y tendencias cambian constantemente y nos invitan a modificar nuestra
esencia todo el tiempo, donde nuestra identidad corre riesgo a cada momento.
¿Cuál es tu identidad?
La identidad en Cristo, no solo
trata de cumplir los mandamientos, sino de cumplir con todo lo que nos han ordenado...
La obediencia deja de ser una
carga, para pasar a ser un crecimiento espiritual.
En nuestro versículo nos advierte
de no agregar ni quitar nada a lo que ya está establecido.
¿Y por qué nos recuerda esto?
Cualquier alteración a los Mandamientos
de Dios es una desobediencia, y por lo tanto tiene consecuencias negativas.
Ø La Palabra de Dios no debe tomarse a la ligera.
En estos tiempos, muchas personas y
tristemente muchos cristianos creen que pueden modificar, acomodar, poner o
quitar versículos de La Biblia conforme a la “necesidad” o según le conviene a cada
uno.
Tristemente, esta acción solo trae
ceguera espiritual.
Ø Cualquier cambio se transforma en una alteración, adulteración de La
Palabra.
Adulteración es el acto de hacer
impuro algo o modificar su forma original, añadiéndole o quitándole materiales
o elementos que son esenciales.
2 Corintios 4:2 Antes
bien, renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni
adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad,
recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.
Ø En lugar de tratar de adaptar la Palabra de Dios a nuestros propios
deseos, necesitamos reconocer Su Autoridad y cumplir con Ella.
La obediencia es fundamental en
nuestra relación con Dios, por lo cual la desobediencia es una desconexión
total con Él.
La obediencia es la manera de
mostrar nuestra fe y amor a Dios.
Seguir Sus Mandamientos es entender
y respetar la Voluntad Divina.
Estar dispuestos a cumplir con la
Palabra es crecer espiritualmente y acercarnos a Dios.