Domingo, 18 de Mayo del 2025

Deuteronomio 1:25

Día 18

Devocional escrito por Santiago Medina Celis

Deuteronomio 1:25 …Es buena la tierra que Jehová nuestro Dios nos da.


Nuestro devocional nos lleva al tiempo en que Moisés prepara doce espías para que reconocieran la tierra de Canaán que Dios les iba a dar. 

Entre estos espías estaban Josué y Caleb, dos que se destacaban por tener una fe inquebrantable.


Cuando este grupo de espías llegan al lugar, observan que en la ciudad había gente de un poderío militar importante, gente guerrera, gente preparada para dar batalla y que iban a dar su vida por defender esa tierra. 


Sin embargo, mientras diez de los espías miraban lo imposible o lo difícil que era tomar posesión, Caleb y Josué miraban lo que el lugar les podía ofrecer, una tierra donde había abundancia de agua, frutos, un lugar soñado.


Cuando volvieron de reconocer la tierra, les contaron a Moisés todo lo que vieron, mientras los diez le decían: 

Números 13:27-28 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. 28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades muy grandes y fortificadas.


Era una excelente noticia, sin embargo el ánimo de aquellos diez era desalentador, al dar una novedad que era esperanzadora, su actitud era la de un perdedor. 

Mirando más las dificultades que lo que podían obtener creyendo en lo que Dios les había prometido.


Josué y Caleb tuvieron un espíritu diferente, actitud de fe, actitud de alentar, ya estaban sumamente hartos de escuchar las quejas de aquellos incrédulos. 

Ellos habían visto la Mano de Dios cuando fueron rescatados de la esclavitud  de Egipto, vieron el mar abrirse en dos, vieron tantos milagros hecho por Jehová que no tenían dudas que Dios podía hacer posible lo imposible.


Caleb, en un tono desafiante les dice: 

Números 13:30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. 


Wow!! Él sabía que la tierra era buena, sabía que en Dios estaba la victoria asegurada. 

Solo era cuestión de poner manos a la obra y creer en LA PALABRA DE ESE TODO PODEROSO.


La historia relata que ellos tomaron posesión de ese lugar, al final Dios se hizo otra  vez Más Fuerte y podemos ver que

NO HAY OTRO COMO EL.


  • ¿Y qué de este tiempo en que vivimos? ¿Qué tierra debemos poseer?


Como primera respuesta, en la vida vamos a encontrar desafíos que a nuestros ojos son difíciles de pasar. 

Seguramente estarás pasando por alguna de ellas, solo Dios y vos lo sabes, pero así como con Moisés, Dios habla hoy en Su Palabra:

Salmos 46:1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.


Si de algo tenemos que estar seguros es que 

Dios nunca abandona a Sus Hijos, 

Él está presente día y noche. 


Tomar la actitud de Caleb y Josué es vital para nuestra vida espiritual. 

Pensemos en todo tiempo que nunca estamos solos, aun cuando nuestra percepción nos diga lo contrario, la fe en Jesucristo nos da a entender que los ojos de Dios nunca se apartan de nuestra vida.


El Salmo 139 nos habla de la Omnipresencia y la Omnisciencia de Jehová, te invito a que lo leas y que medites en ese capítulo y vas a entender que nunca estas y estarás solo/a. Solo te comparto un fragmento:

versículo 1-6 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5 Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.


  • Y, ¿Qué tierra debemos poseer?

Bueno, la respuesta es sencilla, luego de esta vida comienza la Vida Eterna. 

La pregunta es: ¿Dónde quieres pasar la Eternidad?

Seguramente en ese lugar que La Biblia declara, donde las calles son de oro y el mar de cristal, ese es el lugar donde nunca se acaba el día, donde Dios, como el sol, brilla en todo tiempo, donde ya no habrá llanto, ni dolor, no habrá enfermedad ni aflicción, donde la preocupación no existe, ni el mal tiene parte, donde es todo perfecto, porque El Perfecto está en todo momento. 

Ahí es donde nuestra alma encuentra el reposo por la Eternidad.


Cristo ya venció, ¿Te animas a fortalecerte hoy en Su Victoria? 

En Él tenemos esa Tierra Prometida. 

Y nunca olvidemos que, como comienza nuestro devocional, 

ES BUENA LA TIERRA QUE JEHOVÁ NUESTRO DIOS NOS DA.


¡Dios te siga bendiciendo!