Miércoles, 4 de Diciembre del 2024

Deuteronomio 12:7.

Día 4

Devocional escrito por Yesica Ocaranza de Italiani

Deuteronomio 12:7...os alegrareis vosotros y vuestras familias en toda obra de vuestras manos.

 

Allí en la Presencia del Señor, nuestro  Dios Ustedes y sus Familias comerán y se regocijan por los logros de su trabajo porque El Señor, nuestro  Dios los habrá bendecido.

 

Deuteronomio 12:6-7 Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros votos, vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas y de vuestras ovejas; 7 y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido.  8 No haréis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece,

 

En este capítulo podemos ver que Moisés habla al Pueblo de Israel de parte de Dios diciéndoles que debían destruir todo altar, falsos dioses, estatuas, esculturas, dioses paganos.

 

Y así, como en aquellos tiempos, hoy espiritualmente quizá debamos derribar muros, ídolos, falsos dioses, todo aquello que se interpone en nuestra relación con Dios.

Quizás no cuete identificarlos o quizás sean bien visibles y nos cuesta derribarlos, renunciar, dejarlos...

 

Muchas veces tenemos personas a las que idolatramos, cosas materiales que ponemos en primer lugar antes que a Dios, por ejemplo: el amor hacia un familiar, a veces es  ese altar o ídolo que levantamos como muro interponiéndose con DIOS...

 

Aquello que ocupa nuestro tiempo, nos distrae y hasta es más importante que asistir a ese único lugar puesto por Dios, el cual nos habla en nuestro versículo devocional...

Ese lugar hoy para nosotros la Iglesia, lugar de Congregación,  para estar en comunión los Unos con los Otros y juntos como Familia Espiritual, regocijarnos en la Presencia de DIOS.

 

Debemos   identificar qué es, lo que No nos permite ser verdaderamente libres.

Qué no impide comer, alimentarnos de Su Palabra y alegrarnos por la Obra de Dios en nuestras vidas.

Todos tenemos un testimonio, un lugar de donde Él nos sacó y al cual no queremos volver.

 

Debemos ser agradecidos reconocer las bendiciones de DIOS, nada es por mérito propio todo es gracias a Él y por Su Misericordia, a Él le debemos gratitud.

Esforzaos... Nada es en vano.

 

Los invito a reflexionar e identificar cuáles son en este tiempo esos ídolos o muros que se levantan o interponen en nuestro caminar, que ocupan nuestro tiempo, ese lugar que debería ser ocupado por DIOS...

Ø QUÈ ES AQUELLO QUE NO NOS PERMITE UNA ENTREGA TOTAL Y QUE EL PADRE SEA EL CENTRO.

 

Debemos sentir una plena libertad para regocijarnos en Su Presencia.

No dejemos que el enemigo nos distraiga o nos engañe...

La moda pasa, lo material se deteriora, los amigos se van, la familia no siempre está, y la belleza, el físico se deteriora, todo en este mundo es momentáneo, pasajero.

 

Mas el Amor de Cristo y Su Misericordia son para siempre.

Su Promesa de Salvación no cambia según nuestro estado de ánimo o el clima...

Enfócate en este tiempo en lo verdadero, importante y valioso, en lo que no tiene precio y Dios te bendecirá.