Deuteronomio 12:7.
Día 4
Devocional escrito por Yesica Ocaranza de Italiani
Deuteronomio 12:7...os alegrareis vosotros y vuestras familias en toda obra de vuestras manos.
Allí en la Presencia del Señor, nuestro Dios Ustedes y sus Familias comerán y se regocijan por los logros de su trabajo porque El Señor, nuestro Dios los habrá bendecido.
Deuteronomio 12:6-7 Y allí llevaréis vuestros holocaustos, vuestros sacrificios,
vuestros diezmos, y la ofrenda elevada de vuestras manos, vuestros votos,
vuestras ofrendas voluntarias, y las primicias de vuestras vacas y de vuestras
ovejas; 7 y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y
os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en
la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido. 8 No haréis como todo lo que
hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece,
En este capítulo podemos ver que Moisés habla al Pueblo
de Israel de parte de Dios diciéndoles que debían destruir todo altar, falsos
dioses, estatuas, esculturas, dioses paganos.
Y así, como en aquellos tiempos, hoy espiritualmente
quizá debamos derribar muros, ídolos, falsos dioses, todo aquello que se
interpone en nuestra relación con Dios.
Quizás no cuete identificarlos o quizás sean bien visibles
y nos cuesta derribarlos, renunciar, dejarlos...
Muchas veces tenemos personas a las que idolatramos,
cosas materiales que ponemos en primer lugar antes que a Dios, por ejemplo: el
amor hacia un familiar, a veces es ese altar o ídolo que levantamos como muro
interponiéndose con DIOS...
Aquello que ocupa nuestro tiempo, nos distrae y hasta es
más importante que asistir a ese único lugar puesto por Dios, el cual nos habla
en nuestro versículo devocional...
Ese lugar hoy para nosotros la Iglesia, lugar de Congregación, para estar en comunión los Unos con los Otros y juntos como Familia Espiritual, regocijarnos en la Presencia de DIOS.
Debemos identificar qué es, lo que No nos permite ser
verdaderamente libres.
Qué no impide comer, alimentarnos de Su Palabra y
alegrarnos por la Obra de Dios en nuestras vidas.
Todos tenemos un testimonio, un lugar de donde Él nos
sacó y al cual no queremos volver.
Debemos ser agradecidos reconocer las bendiciones de DIOS, nada es por mérito propio todo es
gracias a Él y por Su Misericordia, a Él le debemos gratitud.
Esforzaos... Nada es en vano.
Los invito a reflexionar e identificar cuáles son en este tiempo esos ídolos o muros que se levantan o interponen en nuestro caminar, que ocupan nuestro tiempo, ese lugar que debería ser ocupado por DIOS...
Ø QUÈ ES AQUELLO QUE NO
NOS PERMITE UNA ENTREGA TOTAL Y QUE EL PADRE SEA EL CENTRO.
Debemos sentir una plena libertad para regocijarnos en Su Presencia.
No dejemos que el enemigo nos distraiga o nos engañe...
La moda pasa, lo material se deteriora, los amigos se van, la familia no siempre
está, y la belleza, el físico se deteriora, todo en este mundo es momentáneo,
pasajero.
Mas el Amor de Cristo y Su Misericordia son para siempre.
Su Promesa de Salvación no cambia según nuestro estado de ánimo o el clima...
Enfócate en este tiempo en lo verdadero, importante y valioso, en lo que no
tiene precio y Dios te bendecirá.