Deuteronomio 16:19
Día 22
Devocional escrito por Alejandro Chaves
Deuteronomio 16:19… No hagas acepción de personas...
Una hermosa enseñanza nos deja este versículo, hablemos
un poco del contexto histórico.
El Pueblo de Israel iba rumbo a la Tierra Prometida
donde encontraría varios pueblos extranjeros en el trayecto del camino.
Entonces Dios les recuerda que ellos fueron
extranjeros en Egipto y el trato que habían tenido no era el mejor, por tal
motivo les enseñaba que debían actuar de una manera diferente y amar al
extranjero sin hacer acepción de
personas.
El amar no se refería a adoptar sus costumbres
o a sus dioses, no.
No nos confundamos, eso Dios lo aborrecía, pero sin duda era necesario mostrar el Amor de Dios y tener compasión de estas vidas que eran extranjeros y no conocían al Dios Único y Verdadero, Jehová de los Ejércitos.
Ø
Ø Si este texto lo llevaríamos a nuestro entorno actual, sería como hablar de no hacer bullying.
Para quienes no saben que es el bullying, es la agresión para ejercer poder sobre otra persona. Maneras hostiles, físicas o verbales de maltrato hacia otra persona.
Muchas veces sin darnos cuenta participamos de diferentes actos de bullying, a continuación citaré algunos ejemplos cotidianos:
·
Cuando vas a comprar a un supermercado o verdulería, en
muchas ocasiones te sale decir: “este
....”, nombrando despectivamente la nacionalidad de la que fuere, creyéndote
superior a ellos y no te das cuenta que de esa manera no estás honrando a Dios
con tus hechos y no estás cumpliendo esta Ley que El Padre nos dejó.
·
En el colegio también sucede esto cuando ingresa un
alumno nuevo, los que se conocen de tiempo, le hacen sentir el rigor con bromas
pesadas o apodos que son descalificativos para con la persona.
Dios nos llama a
no participar de las obras infructuosas de las tinieblas.
Efesios 5:11-12 Y no participéis en las obras
infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; 12 porque vergonzoso es aun hablar
de lo que ellos hacen en secreto.
Es importante
transmitir y enseñar estos valores a nuestros hijos, nietos, sobrinos… para poder construir una sociedad mejor, de
hecho entre los Frutos del Espíritu encontramos: amor, benignidad, bondad…
Gálatas 5: Mas el fruto del
Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra
tales cosas no hay ley.
No es solo saberlo,
sino aplicarlo en cada circunstancia, por eso Santiago nos advierte a no ser
solo oidores de La Palabra, sino hacedores.
Santiago 1:22-27 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan
solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es
oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que
considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego
olvida cómo era. 25 Mas
el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en
ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será
bienaventurado en lo que hace. 26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no
refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. 27 La religión pura y sin
mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas
en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Ayúdanos
Dios! es la expresión más sincera que podemos decir.
·
Otro ejemplo claro y no menor es cuando un alma
nueva viene a la Casa del Señor, ¿Cuál es la actitud que tenemos cuando termina
la reunión? ¿Corremos a interesarnos o continuamos con nuestra
rutina de saludar a los mismos de siempre, que son nuestros amigos y hermanos
de hace tiempo?
Esto no está mal
pero ¿Qué nos dice la Biblia?
Lucas 15:7 Os digo que así habrá más gozo
en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos
que no necesitan de arrepentimiento.
Hay fiesta en los
cielos cuando un pecador se arrepiente, del mismo modo hay fiesta en La Casa de
Dios, como anfitriones debemos hacerlos sentir amados, bien recibidos, que ya son parte de nosotros, pues dejaron de
ser extranjeros y ahora son Hijos de Dios.
Efesios 2:19 Así que ya no sois extranjeros
ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de
Dios,
Reveamos nuestra
actitud frente a las personas nuevas que se acercan a la Iglesia por primera vez,
mostremos cordialidad y el afecto fraternal que es lo que nos debe caracterizar.
Juan 13:34-35 Un mandamiento nuevo os doy:
Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos
a otros. 35 En esto conocerán todos que sois
mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
Conclusión:
Pidamos al Señor que derrame más de Su Amor en nuestras vidas para
que estemos llenos de Él y de esa manera sea más fácil cumplir con Su Palabra
de Amar al extranjero, vecino, compañero de trabajo, de colegio o facultad, es
un desafío para este 2024