Deuteronomio 20:4
Día 3
Deuteronomio
20:4… Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra
vuestros enemigos, para salvaros.
Dios, hablando al Pueblo de Israel antes de entrar en la Tierra Prometida les otorga unas “guías de guerra” que les ayudarían a enfrentar al enemigo en momentos bélicos lea por favor Deuteronomio 20
Para
la época en la que Israel entraría en la Tierra Prometida, el Pueblo solamente contaba con un ejército de hombres a pie, armados con lanzas, espadas
y arcos.
Los
ejércitos a quienes enfrentaría Israel, eran muchos de ellos, naciones pequeñas,
pero en algunos casos, serían ejércitos dotados con estas “armas poderosas” , como lo eran por ejemplo, el ejército de Egipto.
Era obvio que la confianza que Dios tenía que
dar a Su pueblo, antes de ingresar a la Tierra Prometida, les aseguraría a
ellos las victorias, basadas no en sus propias capacidades y limitaciones, sino
en la seguridad que en la batalla, Dios estaría junto a ellos.
Deuteronomio 20:1- 4 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto. 2 Y cuando os acerquéis para combatir, se pondrá en pie el sacerdote y hablará al pueblo, 3 y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; 4 porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaro
Dios, dependiendo de la fe y la obediencia de Israel siempre le otorgó la victoria sobre cualquiera que fuera el enemigo, y en algunos de los casos, sin necesidad de haber un enfrentamiento físico cuerpo a cuerpo, como fue la conquista de Jericó .Josué 6.
En nuestra vida cristiana, nosotros también
enfrentamos batallas que nos pueden desalentar.
Sean estas batallas dadas por circunstancias que
van más allá de nuestras capacidades, problemas de salud, necesidades
financieras, etc.
Estos problemas pueden intimidarnos, desalentarnos,
descorazonarnos, llevándonos al desaliento.
Nuestra confianza en Dios, en Su inmenso Poder y Amor hacia nosotros, acompañado a nuestra obediencia y fe pueden asegurarnos la victoria a pesar del tamaño de nuestro enemigo.
Aprendamos de este pasaje que:
·
Hay una batalla que librar.
Efesios 6:12
No tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes.
Consideremos:
o
El poder del enemigo
Deuteronomio 20:1…caballos y carros, y un pueblo más grande que tú…
Las fuerzas del mal son a la vez numerosas y formidables, se forman en
tres grandes divisiones: el mundo, la carne y el diablo.
En el pasado habíamos luchado bajo las banderas del
príncipe de las tinieblas
Efesios 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo
la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el
espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.
El
enemigo usará nuestra carnalidad en nuestra propia contra, con tal de vencernos
e intentar que neguemos nuestra
confianza en Dios.
Gálatas 5:19-21 Y manifiestas son las obras de la carne, que
son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría,
hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones,
herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y
cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he
dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
El mundo tiene todo tipo de ofrecimientos, el enemigo los usa, como una guerra
constante.
1 Juan
2:15-16 No améis al mundo, ni las cosas que están en el
mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el
mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la
vida, no proviene del Padre, sino del mundo
El enemigo siempre intentará
que creamos que cada uno de sus herramientas y argumentos son más fuertes y
poderosos.
o
El secreto del Poder
Deuteronomio 20:1…porque Jehová tu Dios está contigo…
Deuteronomio 20:4 porque Jehová vuestro Dios va con vosotros…
En esta batalla nada podemos hacer sin la Presencia de Dios.
La batalla no es vuestra, sino del Señor en vosotros.
Mayor es el que está en vosotros que el que está en
el mundo
1 Juan 4:4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis
vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
Algunos confían en los carros y caballos, en sus propias fuerzas y
energías, mas nosotros recordaremos el Nombre del Señor
Salmos 20:7 Estos confían en carros, y aquellos
en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Isaías 31:1 ¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y
su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son
valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!
Cuando aprendemos a confiar y depender
de Su Poder, tenemos seguridad que la victoria es para nosotros, solo debemos
creer.
o
La Palabra alentadora
Deuteronomio 20:3-4… no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os
azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos 4 porque Jehová
vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros
enemigos, para salvaros.
No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes,
porque Yo soy tu Dios
Isaías 41:10 No temas,
porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo;
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó
Romanos 8:37
Antes, en todas
estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
El príncipe de este mundo será echado fuera
Juan. 12:31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe
de este mundo será echado fuera.
Jesús nos da ánimo, ya ha vencido al mundo
Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo
tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
La
Palabra Poderosa de nuestro Dios, alimenta nuestra fe, por ella somos
fortalecidos, en ella nos afirmamos, en ella esperamos, confiamos que es Su
Palabra que se cumplirá sobre nuestras vidas.
Seguramente en esta vida tendremos que enfrentar batallas,
pero como Pueblo Suyo, lo haremos descansando en el Poder de nuestro Dios, en Sus
Promesas, Su Amor y Su Fidelidad.
Éxodo 33:14-15 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. 15 Y
Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.
Es por eso que siempre tenemos que buscar la Voluntad de Dios y depender de Él y dejarnos guiar.
Tenemos que estar seguros, confiar, que El Señor va con nosotros.
Proverbios 3:5-6 Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en
tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos, Y él
enderezará tus veredas.
Posiblemente en los tiempos de batallas algunas
personas nos abandonen, otros se alejen,
muchos nos darán la espalda o serán indiferentes, pero tenemos que estar
seguros que nuestro Dios ha prometido
estar siempre con nosotros
Jeremías 1:19 Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.
Estamos
librando batallas personales, emocionales, familiares, financieras, etc
¿En dónde está nuestra
confianza hoy? ¿Estamos confiando en nuestros propios “caballos y carros”, o
estamos confiando en el Dios que batalla por nosotros a nuestro lado?
La Palabra de Dios nos declara que cada uno de nosotros debemos
pelear la buena batalla de la fe.
1 Timoteo 6:12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la
cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de
muchos testigos.
Y la buena batalla significa tener fe y confiar que la Presencia de Dios
está con nosotros todos los días, y esa seguridad debe producir en nosotros
paz, gozo y esperanza, porque Él ha prometido que Siempre estará con
nosotros para ayudarnos.
Isaías 41:12-13 Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás;
serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. 13
Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice:
No temas, yo te ayudo..